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No deja de sorprender la forma en la que los libros de texto del grado de Derecho en la universidad, explican cómo se elaboran las leyes y normas en el Estado español. Mencionan el Poder Legislativo, además del Ejecutivo en menor medida, pero también nos dicen, sin darle la más mínima importancia, que hay organismos intermedios que crean otras leyes,  cómo son los “Convenios Colectivos” En el mejor de los casos, está claro que los que desarrollan estos textos para los estudios de derecho, carecen de la más mínima experiencia o conocimiento, de cómo se elaboran estos convenios colectivos, al menos, teniendo en cuenta que es materia del derecho constitucional.

Antes de nada, para documentar un poco a los no iniciados, les haré saber que las relaciones laborales en España, las que se dan entre empresas y trabajadores, se realizan de dos maneras muy diferentes; de una parte los “Convenios de Empresas” y por otra los “Convenios Colectivos”, estos últimos, son los que dan lugar al desarrollo de este escrito.

En base a los estudios realizados en clase de Derecho Civil ya te dicen que un contrato, en este caso “convenio” tienen que participar los dos sujetos afectados que además, son los que tendrán que firmarlos. Para que no mezclen las fórmulas de estos dos tipos de convenios comenzaré definiéndole los fundamentos del “convenio de empresa”;  lo negocian por un lado la representación de los trabajadores de la misma empresa, en general, conformados en sindicatos, no necesariamente, los denominados de clase,  conocedores perfectamente de la situación de la empresa a la que diariamente acuden a trabajar,  y por otro, el consejo de administración o un órgano similar de la misma. Cada una de las partes, defiende sus intereses pero con absoluto conocimiento de la situación. Si no hay acuerdo, el convenio no se firma.

En la antítesis de lo que se entiende como norma de un estado democrático, están los denominados Convenios Colectivos; Lejos de ser negociados por los propios trabajadores de las respectivas empresas y los propietarios, gerentes o similar de las mismas, los negocian por una parte, “los sindicatos de clase”  para todo un ramo laboral y para todas las empresas que lo conforman: Alimentación, tejido, construcción, hostelería etc., unas veces y para según qué negociación, para toda la provincia, otras para toda la autonomía y otras para toda España. Del otro lado, las “Patronales” con el mismo ámbito de representación que los sindicatos participantes. Tanto unos como otros, largamente subvencionados por el Estado. En ambos casos, desde el desconocimiento absoluto de la situación tan diversa, de los trabajadores, y de las empresas a las que representan. Dándose la paradoja, solo por poner un ejemplo; empresas que teniendo perdidas se ven obligadas a subidas de salarios que la abocaran a la quiebra, y eso en cuanto a lo económico, que no es lo peor. Pierdan un poco de tiempo y léanse cualquier convenio colectivo, cualquiera,  y se darán cuenta que son auténticos memorándum de como cerrar una empresa en unos meses.

No debemos olvidar la potestad que nuestra propia constitución les da tanto a Sindicatos -independientemente a todo lo que tiene que ver con los derechos de los trabajadores- como a Patronales, para asesorar  al Ejecutivo, en todo lo que tiene que ver con las relaciones laborales y para orientar la economía nacional. Como ya adelantaba, estos convenios son de cumplimiento obligado para todas las pequeñas empresas; Para las que tienen beneficios y para las que tienen perdidas, para las que pudieran necesitar ampliar plantilla, o para las que necesiten hacer recortes.  

Esta fórmula de negociación, solo existen en España, aunque también en Francia  pero, las empresas libremente, deciden si adherirse o no, a esos convenios. De igual manera, no debemos olvidar que España, es de los pocos países que da subvenciones tanto a Patronal como a Sindicatos. En general, fuera de España, los sindicatos son financiados vía cuotas de los propios trabajadores, al igual que las patronales lo son con las cuotas de las empresas asociadas. 

Es fácil entender, porque  España, es el país de mayor mortandad de empresas de toda la OCDE, solo el 0.6 % de las empresas que se inician, alcanza el año de vida. Pero tampoco es esto lo peor, lo es el hecho de que tengamos un desempleo estructural, desde hace un montón de años, líder también en la OCDE, además del mayor paro juvenil y que nadie, nadie, ni dentro ni fuera de nuestras fronteras, se pregunte por el motivo, aunque hay quien dice: que el desempleo en España, es una decisión política…

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Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.