Las paradojas de la vida son apabullantes. Mira que llamarse Cristiano el jurgolista  al que los sarracenos hipermultimillonarios  van a pagarle el sueldo más desternillante de la historia (200 kilos al año, entre pitos y flautas: 100 en pitos y 100 en flautas) es una gran coña divina… o es el ejemplo más palmario del triunfo absoluto del Globalismo, ese negocio abrumador para los de siempre, y un par de advenedizos tontos útiles como Ronaldo. 

El siglo pasado no era cuestión fácil cargarse el fútbol profesional mundial, y ahora no sólo se lo han cargado, sino que se han cagado en él con el reciente Mundial. 

La carrera de Pelé deja en evidencia no sólo a Ronaldo, sino al jurgol mundial.

Y no es baladí que sean metrópolis y colonia (Portugal y Brasil, remontándonos siglos ha) los países natales de los protagonistas de este descalabro del antiguo deporte del balompié. Pelé ya ha fallecido y, tras colgar las botas y tal vez antes pero yo soy demasiado joven para saberlo, hizo todo tipo de gilipolleces dignas de su nuevo status profesional. Pero en su etapa de futbolista se pasó 18 años jugando en Brasil y en el mismo equipo. El “mejor jugador de la historia” no salió de América (los 5 últimos años, los minutos de la basura, los pasó haciendo el moñas y acumulando millones en USA). Cuando le preguntaron el por qué pasó de las millonarias ofertas europeas, dijo: “ Yo estaba feliz en el Santos”. Actualmente felicidad es sólo sinónimo de dinero.

18 son los años que lleva de carrera profesional el indocto de Madeira cuya madre fue retenida, que no detenida, obvio, en el aeropuerto de Barajas por evasión de capital (este ansia de dinero es patológico y hereditario en esta familia de iletrados, está más que claro). Su carrera de amasar millones, eso que llaman “profesional”, comenzó en el Sporting de Lisboa. Pero al contrario que Pelé, el luso de la enorme nuez sólo superada por la que gasta la mujer de Perro Sandez, se piró a los 2 años y en Portugal ya no le volvieron a ver, ni por Navidad.

Maradona, al ser muy posterior al brasileño  (20 años más joven) aunque falleció antes, ya sí empezó en serio con eso de usar el jurgol como mero y puro negocio, con aquellos mil kilazos de pelas que pagaron los catalufos por él, recién empezaba su carrera profesional, pues sólo estuvo 1 año en Boca y los otros 4 de adolescente en Argentinos Juniors no cuentan, obvio. Pero jamás ganó el Balón de oro, y eso que hay hostias para decir si el mejor de la historia es él o el brasileño (cuando el tarado de Messi cuelgue las botas le meterán en la disputa). El trofeo al mejor jugador del Planeta no pudo ganarlo porque no era Europeo, que era condición sine qua non para ganar esa gilipollez. Os traduzco: en esa época el jurgol no era ni el atisbo del mezquino negocio que es ahora, donde hasta Cannavaro tiene un Balón de esos.

Y como a todo hay quien gane, Cristiano el puto amo actual de la destrucción del jurgol.

El fichaje del luso por un equipo sarraceno que no le importa ni a él, así que ni diré cual es ni el país donde juega, le reportará 200 kilos al año. Fijaos en su cara de gilipollas de la foto de cabecera… cuanta ilusión denota… vamos, que hubiera ido gratis a ese equipo, sin duda. A sus 37 años, Ronaldo afronta un nuevo reto profesional que… ya, mi polla con cebolla. A sus 37 años, este jugador acabado desde hace más de 1 lustro acumula cada año más y más dinero, en una relación inversamente proporcional a sus cualidades futbolísticas. ¿Qué significa esto? Pues la confirmación de que el jurgol profesional no es un deporte, y que los que no ganan la pasta que éste de la nuez de “la primera dama” no es porque no quieran, sino porque no pueden o no saben hacerlo. Y los papis y mamis chupipirulis apuntando a sus nenes a deportes de todo pelo, donde los profesionales se forran… y es para que el nene haga ejercicio…

No analizaré la aberración ética que es el hecho de que alguien como él, que acumula una fortuna de más de mil millones (Según Forges, que diga, Forbes, que de esto sabe mucho) tenga que hacer el ridículo a cambio de ese pastizal jamás pagado a nadie de este negocio. Mil millones que se multiplicarán pronto, pues tiene decenas de inversiones y negocios muy lucrativos. Hasta gana 1 millón de pavetes por cada publicación patrocinada que hace en Instagram, ya que tiene 360 millones de seguidores… y así nos va y peor que nos irá, “virgencita, virgencita…”

Los sarracenos nos han quitado el símbolo occidental e hispanoamericano por antonomasia… el cristianismo, que diga, el jurgol… y con uno llamado Cristiano; y aquí pocos se enteran de nada porque casi todos (aficionados y jurgolerdos, quieren ser como el luso, que no tiene nada de iluso en eso de hincharse a ganar pasta siendo cuasi-analfabeto). Y lo del hurto del cristianismo es cierto, pero los culpables no son los sarracenos, ellos son meros chivos expiatorios del NOM.