La consideración de la pedofilia como “inofensivo” y baladí asuntillo, blanqueándola, avanza en anuncios de marcas y series. Memento, reciente asunto Balenciaga, invisibles hilos. La vaina, de lejos: Física o Química y Los Serrano, parvos paradigmas de series en Bozalistán. Recuerden la turbadora serie del pasado año sobre Jimmy Saville (¿protegido por las coronadas – y sin coronar – élites europeas?). Y lo postrero: Inés, 42 años. Hugo, 15 años. ´Escándalo, relato de una obsesión’, en Teta Circo. Ventana de Overton, entonces. Hacia la zoofilia y el canibalismo. Y lo que se tercie.

Foro Económico Mundial

Según un trabajo de investigación presentado en el FEM de Davos, follar con críos representa un intento de la naturaleza de limpiar la Tierra y “salvar a la humanidad” de sí misma. Las personas atraídas por menores tendrían muchas menos probabilidades de engendrar y parir un significativo número de descendientes. Los denominados “menores de edad” con los que mantienen las tales “relaciones” tienen estadísticamente, en ese sentido, menos probabilidades de pasar a ser ellos mismos cabezas de familias numerosas

Destruir la unidad familiar y despoblar la tierra, lo de siempre. La pedofilia que flagela el orbe completo, pues, en realidad, “un regalo de la naturaleza” a la humanidad, según el sociópata Klaus Schwab.

El Foro Económico Mundial, siempre atento a que sus títeres  no tengan que ocultarse para practicar sus aberrantes y repugnantes vicios, aboga por la despenalización de las relaciones sexuales con niños, argumentando que las leyes contra el “amor a edades diferentes”, devienen harto nocivas ya que “violan los derechos humanos”. 

Mass Mierda

Margo Kaplan, en el New York Times, siempre en la avanzadilla de la agenda globalitaria (tan global como totalitaria), publicó un artículo de opinión allá por 2014 argumentando que la pedofilia no es un delito. Según Kaplan, la protección de los derechos civiles debe extenderse a los pedófilos. “Sin protección legal, un pedófilo no puede arriesgarse a buscar tratamiento ni a revelar su condición a nadie en busca de apoyo.

A su zaga, la no menos mundialista CNN contribuyó con otro artículo en el que proclamaba que los “simpáticos” pedófilos no son “monstruos” ni “desviados sociales que viven en las sombras”. Según la CNN, ya es hora de que la sociedad actualice su imagen de los pedófilos.

“Compasión” con ellos. En lugar de considerar a los pederastas lo más bajo de lo bajo, deberíamos acercarnos a ellos y tratar de comprenderlos, según la CNN porque, sostienen, “uno no puede elegir no ser pederasta”.

Y, finalmente, en leyes

Legislación en Nueva Zelanda, con un ropón sentenciando que los niños de 12 años pueden consentir tener relaciones sexuales con adultos. O en la Francia de Ma(ma)crón, Ley Schiappa mediante, difuminando la edad de consentimiento. Y qué decir de nuestra Irene, mujer nada de paz. 

En fin.

 

2 Comentarios

  1. Efectivamente, se pretende cambiar la percepción que tiene la sociedad sobre el sexo de adultos,con menores, y para ello ¿Qué mejor que usar la misma herramienta que ha servido para aterrorizar a la población con la plandemia?

    Se ha escrito mucho, durante estos días, en internet sobre el estreno de esta basura en la pantalla amiga o “telecirco”.
    El plan es sencillo: Levantar polémica para atraer al público mediante el morbo y garantizar que la serie se convierta en un éxito de desde el primer episodio. La asquerosa cadena de televisión está desesperada y no sabe como detener la hemorragia producida por la pérdida de anunciantes y audiencias.

    Lo único que puede salvar a los “mass mierda” son los fondos que el globalismo provee a los perros defensores de la agenda 2030

  2. Yo no creo que esta corriente se deba a motivos de utilidad poblacional (objetivo para el que utilizan métodos más expeditivos) o de preocupación por los derechos de los niños (según la individua amoral de Igualdad), pues la campaña está siendo presentada abiertamente desde las instancias más influentes, y no simplemente por tipos degenerados de forma aislada.
    Esta es una nueva consigna a cumplir, que forma parte del pacto diabólico que los asesinos de las no-vacunas mantienen con su amo y comprador de sus conciencias. Es un nuevo agravio a la humanidad, hecho con el propósito de herir los más sagrados principios, de desfigurar grotescamente la percepción familiar y de profanar el sentido universal de protección de la inocencia de los niños. Son más que malvados, son monstruos, que en los próximos días van a celebrar su aquelarre en Davos, al que asistirá también el ser sánchez. A ver que nos trae de allí.

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