Barça y Madrid emergen otra vez como los dos únicos grandes referentes de la Liga, toda vez que el Atlético de Simeone parece haber agotado su ciclo tras acabar la temporada pasada a 15 puntos de la cabeza, y andar en esta bastante descolgado con respecto a los puestos de arriba.

Eso sí, que la lucha por el campeonato parezca reducirse de nuevo a dos, no lo hace menos apasionante para los aficionados, y de todo el mundo además, teniendo en cuenta lo que mueven ambas instituciones deportivas a nivel global. Por ello, en cualquier partido en los que ellos están en liza florecen las apuestas. Regístrese en Novibet o en cualquier otra plataforma líder en pronósticos deportivos y podrá comprobarlo.

¿Qué supone la vuelta a la hegemonía tradicional en la Liga?

La pérdida de multipolaridad no afecta al interés de la competición (que podríamos señalar entonces del mundo unipolar que representa la Ligue 1 francesa) pero limita la incertidumbre, al parecer ahora una auténtica quimera que un Valencia o un Dépor pueda soñar con abrochar el título.

Desde la temporada 2003-2004 en la que el equipo valencianista se coronó con Benitez, la única alternativa viable a las dos superpotencias ha sido el Atlético, con sus sendos meritorios campeonatos en la 2013-2014 y la 2020-2021. Pero el librillo de Simeone tras muchos éxitos parece ya gastado, toda vez que se ha ido extinguiendo la llama pretoriana que requería, conforme han ido marchándose los jugadores que la ponían en combustión. Y la entidad ahora mismo, como tantas otras, se ve atenazada para adquirir en el mercado lo que necesita.

De este modo, parafraseando con mucha libertad a Pessoa se podría decir que esa lámpara parece ya apagada que y casi ni siquiera está caliente.

Dos gigantes en desigualdad de condiciones

Así, todo hace indicar que retorna el duelo colosal de siempre entre Madrid y Barça, en igualdad de perspectivas que no de condiciones ni de urgencias. Los blancos vienen de ganar el doblete Liga y Champions, con la barriga llena de glorias europeas y prestos a repetirlas aunque sea en el modo inercia que les funciona tan bien.

El Barça de Xavi en cambio, compite acuciado por las urgencias, tras otro fracaso europeo y con la necesidad de ganar un título mayor que justifique todo el proyecto.

El Madrid puede no transmitir buenas sensaciones, tener a varios jugadores clave en los últimos años en el ocaso de sus carreras, o verse abocado a lidiar con la tralla de jugar los partidos cruciales de las dos competiciones. Pero a nadie le cabe duda que competirá hasta el final, exigiendo al Barça que ni mucho menos es ahora mismo favorito, pese a la exuberancia física de sus jugadores y tener únicamente entre ceja y ceja la Liga.

Pese a la completa plantilla que alista el Barça, la juventud de la mayoría de sus componentes puede rimar en ocasiones con la bisoñez, lo que unido a la presión inherente a la urgencia por ganar un gran título puede acabar de reunir los ingredientes perfectos para el cóctel de la decepción.

El tiempo lo dirá, y en cualquier caso estamos seguros que el duelo será apasionante, aunque se reduzca de nuevo a los dos gigantes de siempre.

 

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