Puigdemont paranoico caros caprichos

Dominicio Annio Ulpiano fue un jurista romano. Este hombre de ley fue un jurisconsulto muy avanzado en su tiempo, fue consejero y valedor del emperador Alejandro Severo. Él tiene una frase que se consagra mucho en los asentamientos de todo tipo de jurisprudencia, inclusive en la edad moderna donde se le atribuye diciendo que: la justicia es la perpetua y constate voluntad de dar a cada uno lo que le corresponde.

Las leyes y sus veredictos, lo vemos en estos días, cambian como monedas falsas. Las cuales, a mí entender no podrían concebir el derecho de dar a cada uno lo que le corresponde, más aún viendo en estos últimos meses como está la ley en España. Me atemoriza mucho dada la gravedad de lo que estamos viendo.

Los psicólogos han descubierto que la desperdiciada confianza psicológica de venganza podría enfermar, dado el caso, y llevarlo la victimización, a la compensación del daño, fracasado por la ley, donde el `posible rencor de saberse perdido, haciendo que la diferencia entre los conceptos de justicia y venganza aparezcan, ante el que busca justica en la ley, puedan parecer difusos’.

En esta España desordenada y confusa vemos en el día a día, como con veredictos pasados, presentes y probablemente futuros la ley es asaltada por los gobiernos de turno, cosa que aquí se está haciendo, dejando en entredicho a la ley, por unos políticos que cambian los conceptos a su capricho, abusando de sus mandatos para hacer la leyes a su voluntad, bien sea inquisitoria para otros fines, bien para su engrandecimiento y mandato, dejando a los jueces en ropas menores, o dicho de otro modo, en cueros y sin togas.

La cobardía obscena de Puigdemont ha respondido a la ley española diciendo “No volveré esposado ni rendido ante un juez español”. Este burlón y declarado sedicioso se ha burlado de aquellos jueces que le condenaron. Ahora resulta que, se le retira-por obra y gracia de una ley malparida- la sedición por desobediencia y malversación.

A mi entender, la ley, de vez en cuando, se salta la torera. O lo que es lo mismo, se la han metido por detrás a los españoles. La decisión del juez Llarena con la entrada en vigor de este jueves pasada de la reforma del Código Penal, por “desórdenes públicos” este da motivo a revisar la sentencia del, procés. Lo mismo es incendiar unos contenedores que una sedición. La justicia y la venganza van paralelamente en una simbiosis difícil de pronosticar, basta que haya una persona, como dicen los psicólogos enfermiza que, sintiendo placer a quien la comete, es aquí donde se pueden encontrar estas dos palabras, aunque puedan parecer confusas y embrolladas. Nadie puede adoptar la política como profesión y seguir siendo honrado (Louis Mc Henry.) y, como yo no soy este caballero, le añado: el que se dedica a la política acaba siendo agranujado, corrompido, indigno, indecente y farsante entre otros, ¡Qué bueno eres, Pepe!

 

4 Comentarios

  1. Yo creo que los políticos, hay mucho imbécil entre ellos, quizás demasiados, buscan provocar, es cierto que los politicos imbéciles no se enteran, pero el resto si.

    A los políticos listos les está jodiendo los planes que no haya venganza ante sus crimenes, ellos ya tenían preparada la respuesta antes de la plandemia, hay pruebas. La Interpol preparó en 2019 a las policías europeas para los disturbios masivos que se avecinaban ¿……? ¿Que disturbios se esperaban para 2020 de los que nadie tenia conocimiento, excepto ellos?

    Yo no pago impuestos, esa es mi venganza y creo que es la que mas les jode.

  2. Cuando la justicia no solo no hace nada sino que es complice entonces viene la justa y noble ira la venganza legitima en lo que estamos ahora.

  3. No pagas impuestos? Cómo se hace eso, que yo también quiero? Qué hay que hacer cuando echo carburante al coche? Y la luz el agua, el teléfono, el supermercado, ¿cómo lo hacés?

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