En una entrevista reciente con los medios, el cardenal Walter Kasper afirmó: «Tal proceso de transformación no se puede lograr de la noche a la mañana; sino que requiere tiempo y una respiración larga. No se puede hacer en un solo pontificado; se necesitarán dos o tres pontificados».

¿En qué quieren transformar la Iglesia el cardenal Kasper y otros de su calaña? La legalización eclesiástica actual de la idolatría y la perversión LGBTQ es una señal de la transformación ya visible de la Iglesia en una anti-Iglesia satánica de la Nueva Era. ¿Cómo va a suceder? A través del llamado proceso sinodal. Bergoglio ostensiblemente da pasos concretos de transformación cuando adora públicamente a los demonios. Entronizó al demonio Pachamama, y en Canadá se dejó consagrar públicamente a otros demonios también por un chamán.

De este modo, ha derogado el primer mandamiento del Decálogo y posteriormente los demás, especialmente el sexto y el noveno, mediante la legalización eclesiástica de las perversiones sexuales. Al mismo tiempo, también deroga la ley moral de Cristo contenida en el Evangelio y en todo el Nuevo Testamento. Esta es una transformación chocante y suicida de la Iglesia católica. La vida interior de la Iglesia se transforma en la muerte espiritual. El camino de la salvación se reemplaza por el camino de la condenación eterna. ¡Esta anti-Iglesia transformada sustituye a Dios por Satanás y los demonios!

Cita del Card. Kasper: «El éxito del pontificado actual se alcanzará a través de los sucesores del papa Francisco».

El cardenal Kasper considera la destrucción total de la Iglesia católica el éxito del pontificado actual, pero añade que la consumación de este suicidio espiritual se alcanzará a través de los próximos dos o tres sucesores de Francisco. Indicó que tal proceso de transformación no se puede lograr de la noche a la mañana, que requiere tiempo y una respiración larga. ¿Por qué tomar una respiración larga? Para cometer suicidio espiritual.

Cita del Card. Kasper: «Ya no predica al Dios que amenaza, condena y castiga, sino al Dios que acoge, acepta, perdona y reconcilia a todos en el amor. Se trata de un tono nuevo, que es bueno para la Iglesia, aunque no a todo el mundo le gusta».

Sin embargo, este tono nuevo no es bueno para la Iglesia, porque no está en conformidad con la verdad, con la Biblia o con la tradición eclesiástica. La Iglesia está obligada a predicar el Evangelio completo, porque solo él conduce a la salvación. El Evangelio destaca el perdón de los pecados a los que se arrepienten, pero también amenaza con el castigo eterno a todos los que han despreciado el amor de Dios y persisten obstinadamente en la impenitencia y en el camino del pecado. Dios acoge, acepta, perdona y reconcilia en Su Hijo, nuestro Salvador, pero el hombre debe estar dispuesto a darle su pecado. Si alguien rechaza rotundamente a Dios y Sus mandamientos y al mismo tiempo habla hipócritamente del amor de Dios, o incluso afirma que Dios lo acepta en este estado de impenitencia, ese tal se engaña a sí mismo y hace extraviar a otros llevándolos al camino de la condenación eterna.

Cita del Card. Kasper: «Espero que el pontificado actual no sea un accidente, sino el comienzo de una nueva era».

El cardenal Kasper tiene razón. Sin duda, el pontificado actual no es un accidente; tiene sus raíces profundas en el Concilio Vaticano II y en el espíritu posconciliar. La elección de Bergoglio tampoco fue accidental y tampoco lo fue la renuncia del papa Benedicto XVI.

En cuanto a la nueva era, es verdaderamente un programa de la Nueva Era, cuyo punto principal es la destrucción del cristianismo y el establecimiento de una pseudoreligión que adora a los demonios. Se trata también del establecimiento de una sola moneda y un solo gobierno.

¿Cómo defendernos de esta transformación diabólica cuyo poder reside en la mentira? ¡Solo con la verdad! En esta lucha espiritual, el Apóstol nos llama a ceñirnos con la verdad. También necesitamos el escudo de la fe y la espada del Espíritu. El Apóstol destaca que nuestra lucha no es contra sangre y carne, sino contra las potestades demoníacas (kosmokratores) en los aires.

Esta lucha requiere la retaguardia de oración. Se aplica especialmente a estos tiempos apocalípticos: «Orad en todo tiempo en el Espíritu» [en panti kairo en pneumati] (cf. Ef 6, 18). Así pues, se trata de la oración continua (v. Lc 18, 1-7; 1 Ts 5, 17).

En la historia de la Iglesia, ya en el siglo V, el monje Alejandro y San Marcelo introdujeron la oración continua en los monasterios para cubrir las veinticuatro horas del día. Hoy en día, los cristianos celosos están implementando esta antigua práctica de la Iglesia también. Establecen guardias de oración de veintitrés miembros. Cada uno de ellos elige una hora del día como su guardia de oración, y hay una hora reservada cuando todos los miembros oran, es decir, de las ocho a las nueve de la noche. Si se forman cuatro de estos grupos, alternándose cada semana, se alcanza la oración continua. A continuación se practica el siguiente ritmo: una semana de guardia de oración y tres semanas de descanso. Solo la hora santa, de las ocho a las nueve de la noche, la rezan todos, todos los días.

Si se consigue asegurar la oración continua, día y noche, en cada parroquia, Dios resolverá a su debido tiempo esta situación humanamente irresoluble, en la que se encuentra hoy la Iglesia.

Alguien puede objetar: «Pero la oración no es suficiente. La tradición de la Iglesia dice: ¡reza y trabaja!». Sí, también es necesario trabajar en la creación de una estructura eclesiástica externa paralela que, si se forma a tiempo, puede salvar a las parroquias y diócesis enteras de una transformación bergogliana suicida. Pero este trabajo requiere sabiduría y cierta discreción. No es posible sin la retaguardia de los guerreros de la oración.

Esta estructura paralela, de hecho, da el paso sinodal correcto, a saber, la separación del Vaticano herético, del espíritu de la mentira y del espíritu del mundo. Preparará así el terreno para el reconocimiento de un verdadero papa católico. El camino sinodal actual de Bergoglio está en rebeldía contra Dios. Quienes lo promueven se han alejado de Cristo y van por el camino de la perdición, ya sean laicos, sacerdotes u obispos.

Sobre todo, es necesario saber que la misión primordial de la Iglesia es llevar a cada persona a través del arrepentimiento a recibir a Cristo y su Evangelio. El pseudoevangelio con herejías, ecología, perversión LGBTQ e idolatría conduce a la perdición. Por lo tanto, todo católico sincero debe comenzar este mismo día a preocuparse seriamente por su salvación. La dilación es el ladrón del tiempo.

Es necesario separarnos de la falsa enseñanza y del falso camino sinodal de Bergoglio que van de la mano con su perniciosa transformación de la Iglesia. Todo guerrero de Dios debe ceñirse con la verdad, resistir la mentira y unirse a la batalla espiritual: la oración constante del clamor a Dios. Si todavía no hay guardias de oración en tu ciudad o pueblo, escoge tu propia hora de oración además de la hora santa y no espera a que otros se unan a ti, pero comienza a orar durante esta hora y con el tiempo se formará toda la guardia de oración. En la oración, Dios dará fuerza y luz lo que específicamente cada uno debe hacer para su propia restauración espiritual y para la restauración de la Iglesia. La oración persistente de un hombre o de una mujer, de un sacerdote o de un obispo, renovará su comunicación viva con Dios. La comunicación excesiva con el mundo aísla a la persona de Dios y de la verdad.

¡Que la Madre de Dios, que aplasta la cabeza de la serpiente infernal, nos lleve a la victoria en esta lucha histórica!
+ Elías
Patriarca del Patriarcado católico bizantino

+ Metodio OSBMr           + Timoteo OSBMr
obispos secretarios

 

3 Comentarios

  1. “En verdad os digo: los cielos y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán.”

    “Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.”

    Poco mas hay que decir.

    El Bien está ahí a disposición de todos, Jesucristo nos indicó el camino con claridad, el libre albedrio nos permite tomar cualquier otro camino. Si la Iglesia ha decidido inmolarse en el mal será porque ya es el mal, por lo tanto bienvenida sea esa inmolación.

  2. La Iglesia Católica no es propiedad ni sinónimo de Bergoglio.
    Bergoglio tiene su iglesia bergogliana, y tratará de desvirtuar aún más el Catolicismo para llevarlo a la anunciada Nueva Religión Mundial, pero la Iglesia Católica, más grande o más pequeña, no irá tras él.

  3. Sabias palabras!,gracias.

    Queremos recordar que siguen habiendo tres Papas,además del guloso Bergoglio…el gris y el negro.Todo esto viene por la influencia de los,Jesuitas que son los que dirigen esto a través de sus Logias,al parecer quieren instaurar el sionismo judío,demasiados enemigos tiene la Santa Iglesia Católica como para poder resistirlos a todos tanto fuera como dentro.

    Debajo de las 13 familias Illuminati estaban el Papa Jesuita negro Adolfo Nicolas,y sus seis generales,Bergoglio y 350 miembros del personal del Vaticano,incluido su exsecretario general Jesuita Peter Hanks Kolvenbach.

    Los jesuitas tienen un gran poder sobre los gobiernos del mundo…

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