Davos, un gigantesco putiferio de alto vuelo y alto precio. Davos, una guarida de prostitución y depredadores. Davos, cual Sodoma y Gomorra: aguardando la genesiaca (Gen, 19) cólera divina ante semejante putiferio, sobre todo, de ilimitado fariseísmo.

Hipócritas 

Los sexomaniacos jefazos reservan hetairas en la suite del hotel para ellos y sus empleados. Scort High: cobran 700 euros por una hora y 2300 euros por toda la noche (más gastos de viaje). La agencia de “acompañantes” Sensuallounge Escort, que ofrece «servicios para todas las orientaciones sexuales«, insta a los a reservar su «excelente selección de damas y caballeros» con anticipación para garantizar «la mejor atención y compañía posibles durante el Foro Económico Mundial».

Las prostitutas (y los chaperos) hablan varios idiomas, visten ropa ejecutiva para colarse y mantenerse con un perfil bajo. Lejos de su rebuznada “igualdad de género”, el aquelarre de ratas ponzoñosas reunidas en la celebérrima localidad helvética, se transforma en el epicentro del acoso sexual y prostitución. Puro y duro paradigma de la clásica y eterna misoginia de ciertas clases más pudientes.

Por otro lado, los desplazamientos en avión privado de los asistentes a Davos dl pasado año 2022 generaron el mismo CO2 que 350.000 coches en una semana. 1.040 vuelos de aviones privados llegaron y partieron de los aeropuertos. De todos estos vuelos realizados, más de la mitad fueron de corta distancia, por debajo de los 750 km. Los países que más aviones privados mandaron a Davos fueron Alemania, Francia, Italia y España (memento Falconetti y su Falcon). A fuer de que choca la presencia de ejecutivos del sector de combustibles fósiles en un conciliábulo que, supuestamente, apuesta por la falsaria pollada de la “sostenibilidad”.

Y, por supuesto, el colosal coste económico que tiene, en términos de seguridad, para el erario público. En 2018, los gastos de maderos y militronchos asumidos por el Gobierno Federal Suizo ascendían a 39 millones de francos. A esto hay que sumar los costes asumidos por el cantón de los Grisones, al que pertenece Davos, que en 2020 ascendieron a nueve millones de francos suizos. Además, según han denunciado diversas organizaciones, el Foro de Davos no contribuye a la hacienda pública pues no paga impuestos federales.

…Y gentuza a gogó

Ursula von der Leyen, conocida por la inmensa mayoría de los alemanes como Ursula von der Leichen (“Úrsula de los cadáveres”) aliada con el cerebro del FEM, el emulador del Tercer Reich, Klaus “Nosferatu” Schwab. Y nuestro Sanchinflas, cómo no. 

Y el CEO de Pfizer, Albert Bourla, que no quiso responder en un canutazo sobre los graves efectos adversos de las kakunas covidicias. Y John Kerry, haciéndose la picha un lío, hablando de que era un “enviado especial extraterrestre” para el clima. Sic. 

Un nuevo y horrible mundo

Monetizando y mercantilizando y transhumanizando el mundo entero. Y buscando con ansias la III Guerra Mundial mediante el bufón Zelenski. O la demente Meloni. Un neo Eje formado por Rusia, Irán y China con un conflicto simultáneo en tres teatros: Europa del Este, Medio Oriente y Extremo Oriente…

…Un “nuevo sistema”, dizque. Un mundo de puro e invivible horror. Un “nuevo sistema” en una “nueva normalidad” que invierta completamente los “sistemas mundiales de política y finanzas”. Además de controlar mejor la narrativa ante los próximos pufos por venir ( plandemias, guerras, falsas invasiones aliens…): contar mentiras más verosímiles, pues, censurando mejor y deviniendo férreas dictadura pero con disfraz memocrático

¿Lo vas a permitir? En fin.

 

8 Comentarios

  1. Mi gran problema es que no puedo irme de putas porque se enamoran. Que mas quisiera yo que tan cretino como éstos y poder pagar para folla. Las putas de Davos tampoco son para tanto, y además no hay rusas como dicen los periódicos, al menos este año ya que serían todas espias. Abundan mas las Ucranianas y Polacas, cuidado con las inglesas del MI6 y con la información vaginal que regentan las alcahuetas de los servicios de inteligencia.
    Suiza es cara, siempre lo ha sido Davos mas.

    Como vemos, y mira que es fácil ligar en Suiza, estos tipos no follan ni pagando, aunque a lo peor si los sometes de rodillas y les obligas a besar un retrato de Soros embadurnado con mierda logran una mini erección globalista.
    Ya digo que mi problema con las putas es que se enamoran y me lo cuentan todo, pero do siento micha pena, me gusta tanto lo femenino que no puedo verlo degradarse.

    Tampoco es para tanto, aqui os dejo un enlace a mis sufridas amigas, hay ofertas de trabajo, aunque yo no lo aconsejo, mejor los ministerios, mucho mas descansados.
    Sed buenos,

  2. Malditos hijos de satan, ya podrían ir todos en un avión solo y compartir y dar ejemplo, por lo terribilísimo-criminal del cambio climático y lo que contaminan, por el “horrible” CO2, hipócritas fariseos, camada-raza humana de víboras pestilentes, los primeros a eliminar para salvar el planeta jiji, ¿eh gretarothschild, no criticas nada de esas “elites”, perra de tus amos?.

    Otros son los planes para el resto, ocultos y los verdaderos, de semejantes engaños y mentiras. Maldita basura insostenible insolidaria irresponsable.

  3. Estos pueden abusar o pagar a cualquier prostituta sin que ninguna jueza de mierda les toque un pelo pero en cambio los demás a joderse toca y la pena es que no os han dado ya un buen guantazo a jueces y fiscales para bajaros los humos.

  4. Putas de lujo, . . . . . y el discurso obsceno de P.Sánchez en Davos 2023.

    El Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez :

    ” Lecciones de España sobre la resiliencia
    Parece que 2023 no será un buen año para la economía mundial. Estará marcado por la incertidumbre, la elevada inflación y el estancamiento de algunas de sus naciones más grandes. España sufrirá inevitablemente algunos de los efectos de este contexto, pero también está dando magníficas muestras de resiliencia y fortaleza. En este momento, España tiene el nivel de empleo más alto de su historia, sigue creciendo por encima de la media de la eurozona y registra la tasa de inflación más baja de la UE.

    De hecho, todos los organismos internacionales coinciden en que España será una de las economías occidentales que mejor sorteará este periodo de incertidumbre y desaceleración económica. Y vaticinan que seguirá creciendo y avanzando en la senda de convergencia y progreso por la que viene avanzando desde hace treinta años.

    Tenemos:
    una red de infraestructuras físicas y digitales de primer orden;
    una mano de obra bien formada y altamente cualificada;
    un sector privado dinámico y puntero;
    estabilidad institucional;
    un plan de reformas estructurales en marcha, que ya ha invertido más de 43 000 millones de euros procedentes de los fondos de Próxima Generación.

    La economía mundial necesita, hoy más que nunca, socios fiables en los que se pueda confiar. Y España será uno de ellos.

    Contra las fuerzas reaccionarias
    Apoyar la apertura económica y el multilateralismo será crucial para proteger el orden mundial que Putin intenta destruir. Pero hay otra cosa crucial que hay que hacer: tenemos que luchar contra las semillas podridas que Putin ha plantado en nuestros propios países.

    No olvidemos que el autócrata ruso no está solo en su aspiración reaccionaria de fracturar el mundo y hacer retroceder el reloj. Tiene muchos aliados en Europa. Ahora ocultan sus simpatías y conexiones con Putin, pero hace apenas un año le visitaban y alababan sus métodos. Debemos impedir que estas fuerzas políticas lleguen a las instituciones y destruyan la UE desde dentro.

    La amenaza es muy real. Especialmente en aquellos países en los que estas fuerzas de extrema derecha cuentan con el apoyo de los principales partidos conservadores, que les están abriendo las mismas puertas del gobierno. Les plantaremos cara. Con la misma determinación con la que los ucranianos luchan contra las fuerzas rusas. Pero con armas diferentes: democracia, transparencia y políticas eficaces. Y para mí, este último punto es crucial: es hora de cumplir.

    Reconstruir sociedades fragmentadas
    En la mayoría de los países occidentales, la desigualdad está aumentando y la movilidad social se ha estancado. Nuestros ciudadanos están perdiendo poder adquisitivo. Luchan por encontrar un trabajo decente, comprar una casa adecuada, proporcionar una buena educación a sus hijos. A muchos de ellos les resulta imposible ahorrar para unas merecidas vacaciones, por no hablar de tener una jubilación decente o un seguro médico privado. Mientras tanto, el número de multimillonarios sigue creciendo y las grandes empresas multinacionales siguen aumentando sus beneficios, incluso a costa de los demás.

    ¿Cómo podemos pedir a nuestros ciudadanos que aguanten la inflación un poco más, cuando algunas grandes empresas pagan cero impuestos gracias a los paraísos fiscales y a los agujeros en la regulación internacional que permitimos que existan? Os pido, élites mundiales, que nos ayudéis a cambiar esta situación.

    Hace cien años, cuando el mundo aún estaba gobernado por viejas aristocracias, habría sido ingenuo e inútil hacerlo. Pero las cosas han cambiado. Hoy, muchos de ustedes proceden de la clase media y trabajadora. Son líderes elegidos democráticamente por los ciudadanos, empresarios que han hecho fortuna con su duro trabajo. Y por eso sabéis que el sistema no es justo. Que está lleno de injusticias y desigualdades.

    Centrarse en las personas
    Que ya es hora de arreglarlo. Es hora de que nuestra economía y nuestra política vuelvan a centrarse en lo que realmente importa: el bienestar de los ciudadanos. Porque si no pueden ofrecer eso, de qué sirve protegerlos.

    Mi Gobierno está comprometido con este objetivo. En los últimos 10 meses hemos dedicado más de 45 000 millones de euros de fondos públicos a ayudar a los ciudadanos y a las empresas a hacer frente a la ola inflacionista y a la crisis energética. Hemos movilizado todos los recursos financieros y jurídicos del Estado para protegerlos; recortando impuestos, fomentando el transporte público gratuito, proporcionando ayudas directas a las PYME y a los hogares, y actuando en los mercados de la electricidad y la vivienda.

    Estas medidas nos han ayudado a reducir la inflación en cinco puntos en cinco meses y a hacer esta crisis un poco más llevadera para muchos. Por ello, seguiremos manteniéndolas y ampliándolas hasta que los precios se moderen y la vida digna vuelva a ser asequible.

    El mundo se enfrenta a un gran peligro, cuya amenaza va más allá del suministro de gas ruso o del destino de Ucrania. Todos debemos actuar hasta los límites de nuestra capacidad. Límites que no deberían estar determinados por la escala de nuestro PIB o por viejas normas que nunca aprobamos. Deben fijarlos las necesidades y los derechos de nuestros ciudadanos. Su bienestar debe ser la medida de nuestro éxito. Así pues, cumplamos. “

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