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Cualquier día nos movilizan para luchar contra los marcianos

Nos podemos preparar para las comedias que se nos presentan por delante. Porque la ley de seguridad nacional y otras situaciones previas ya nos están acostumbrando a que vamos a hacer parte de una infantería poco cualificada y movilizada cuando les salga de los huevos algunos. En la propia ley de seguridad nacional lo pone bien claro: que podrán utilizar tu casa o vehículos o tu propio físico para lo que les salga de los mismísimos a los políticos. Todo como parte de un metaverso de pajas mentales en el que cualquier día nos ponen a luchar contra los marcianos. O contra los tsunamis y el cambio climático. Lo que no se puede hacer ya es ser agricultor, transportista o abogado. Vamos a buscarnos profesiones serias, por favor.

Por ejemplo, los rastreadores del covid. Una especie de avanzadilla de lo que van a ser en el futuro los comisarios políticos al estilo comunista chino, pero que de momento pasan por ser inocentes registros de datos a domicilio por un tema pandemico.

Nosotros ya avisamos desde el principio de que esto era una paja mental

El problema es que nosotros ya avisamos desde el principio que todo esto era una cacicada surrealista y los síntomas de la mentira de Estado aparecen por doquier. Porque nunca hubo que improvisar ninguna solución para un problema que, en todo caso, ha creado el propio Estado, por lo que no se entiende que ahora sean ellos los que van a resolverlo. Es ridículo.

Así ha sido todo desde el principio con esta pandemia de marras. Una astracanada tras otra para ocupar las mentes más simples de nuestro pueblo, de toda la humanidad, mientras los ladrones de siempre han saqueado a mansalva a la patria. Y qué mejor forma de robar y controlar a los ciudadanos que inventarse un problema gravísimo? Una pandemia sin solución posible que sólo se ha resuelto cuando ha empezado la guerra de Ucrania.

Los rastreadores de virus son como cazafantasmas que pagamos con nuestros impuestos

Y los famosos rastreadores de virus, una especie de caza fantasmas que pagamos con nuestros impuestos y que no han valido para nada, han quedado a los pies de los caballos como una carga inútil de una pandemia inexistente. Porque el mismo Estado que los contrató luego los tiró a la calle, de forma tan alegal como suele hacer la Administración con todo lo que toca.

El esperpento ha cerrado un círculo en el caso de los rastreadores del covid. Héroes ánimos de la peor pandemia de la historia de la humanidad, que ha matado a un número insignificante de personas en comparación con cualquier otra enfermedad del mundo, pero que además ni siquiera ha dejado cultivos visibles en ningún sitio. Así de ridículo ha sido todo, pero en el caso de estos rastreadores se riza el rizo hasta el punto de que los han tirado a la calle cuando dejaron de ser necesarios.

El propio Estado reconoce que los rastreadores de virus no sirven para nada y los tiran a la m*****

Pero, vamos a ver: es que en algún momento lo fueron? A la vista está que el propio Estado nos reconoce que no y, por tanto, los despide de forma tan ilegal que la Justicia obliga a hora a la taifa de Madrid a recontratarlos. Con todos los daños y perjuicios que supone su despido ilegal, pero, claro: qué hacemos ahora con unos rastreadores de una cosa que no existe? Es un problema bastante insoluble, incluso para una mente privilegiada como la de la pedorra profesional de Ayuso. Una tipa que se pasó varias noches seguidas trabajando en un hotel, según su propias palabras, porque había un virus suelto muy peligroso.

La inoperancia del Estado en la protección del trabajador

Vaya sartenada de mamandurrias que tenemos que aguantar los que aún usamos la cabeza. Que debemos ser una minoría, visto lo visto. Pero me siguen preocupando los pobres rastreadores de virus que no existen. Cómo se nota que son un colectivo grande que se puede defender, porque yo todavía estoy esperando a que se me haga justicia en dos problemas bastante graves que he tenido en el trabajo y que nuestras incompetentes instituciones no terminan de resolver. Pero, claro, es que yo no soy un rastreador de fantasmas. Yo solo soy un tío normal y un autónomo de ésos que le sobran a la casta parasitaria de políticos fantasmas que tenemos.

A los pobres rastreadores de virus los tienen ahora en un sótano de la taifa de Madrid sin hacer nada. Como si no hubiera cosas que rastrear, aparte de los fantasmales virus que no dejan cultivos en el conglomerado público y privado de la sanidad estatal. Pero yo recomendaría a la taifa de Madrid que utilizase a ese personal para hacer algo, que es lo que lógicamente quieren estas personas, y yo creo que sí hay mucho que hacer.

¿Por qué no rastrear los daños y perjuicios y causa el Estado?

Se les podría poner a rastrear, por ejemplo, los daños y perjuicios de un Estado miserable que produce crimen y ruina económica. ¿Por qué no rastrear el número de violadores que van a salir ahora a la calle a hacer de las suyas otra vez? O el número de chiringuitos de todos los partidos políticos que tenemos que mantener con nuestros impuestos, así como el importe total de gasto anual cada uno de ellos. También nos podríamos poner a rastrear el nivel de deuda pública que tenemos y que tendrán que pagar nuestros tataranietos. Y hacer una encuesta general sobre las condiciones de vida reales de los españoles y de tantos inmigrantes que traen aquí a malvivir y formar parte de guetos.

Cuando algo no es real o no vale para nada lo guardamos en el sótano

A mí todo esto me recuerda a cuando el PP encontró una furgoneta en Alcalá de Henares, la transformaron en islamista y luego la volvieron a guardar después de el hacerse el harakiri en las elecciones. En este caso, también metieron esta furgoneta tan importante en un sótano, esperando por semanas a hacer los análisis oficiales, por la sencilla razón de que era falsa y el gobierno lo sabía perfectamente.

Y aquí pasa lo mismo: nunca hizo falta rastrear a esos fantasmas de los que tanto nos han hablado durante años y, por tanto, la responsabilidad del gobierno de la taifa madrileña empieza en la contratación. Pero sigue también en despedirles de mala manera y luego meterlos en un sótano, como si fueran basura, cuando aquí la única basura que hay son los políticos desoficiados que tenemos.

Utilicemos al batallón de cazafantasmas para algo útil

Hay muchas cosas que rastrear en Madrid, señora presidenta de la taifa central del Estado. Por lo tanto, puede usted valerse del batallón de cazafantasmas que usted contrató y del que usted se tiene que hacer responsable ahora. Porque meter a la gente en un sótano, cuando usted los ha contratado, es una desfachatez y una falta total de respeto por esas personas y por el contribuyente.

 

5 Comentarios

  1. Con las inyecciones a las que llaman vacunas están enfermando a unos y a otros los envían a la tumba, no existe ningún virus que produzca una enfermedad que le llamen cmovid19, lo que existen son borregos que se lo creen, covid19 significa Certificado Obligatorio de la Vacunación con Inteligencia Artificial , todo preparado para el control total de toda la humanidad con las tecnologías 5 y 6 G y la computadora Quántica IBM. las inyecciones fueron creadas para ir introduciendo la nanotecnología en el organismo humano y como sabían que la gente no lo iba a aceptar, decidieron asustar creando la mayor mentira jamás contada de toda la historia de la humanidad y sabían que la gente iba a tragar porque ya se habían ocupado de ir lavando los cerebros por medio de la televisión y de los demás medios de comunicación ya que los dueños ellos son.

  2. Ah, los rastreadores… Tengo algo que decir al respecto, pero para eso antes debo hacer una confesión: hasta marzo de 2020 yo era un fiel seguidor del ideario liberal. Entre los “líderes de opinión” que seguía con respeto y admiración estaban Juan Ramón Rallo y Fernando Díaz Villanueva. Qué satisfacción oír cómo combatían (de boquilla) la intromisión del Estado en nuestras vidas. Hasta que llegó el Gran Confinamiento. Yo estaba convencido de que mis admirados Rallo y Villanueva aparecerían para denunciar que era intolerable que el Estado se arrogase tales poderes sobre nuestras vidas. ¡Iluso de mí! Desde su canal de youtube, Rallo se dedicó a justificar el confinamiento con el peregrino argumento de que el ejercicio de nuestra libertad puede causar daños a terceros… Me quedé a cuadros, pero la cosa no quedó ahí. Y es que Rallo, el liberal, el defensor de la libertad individual frente a la intromisión estatal, se puso a decir que los rastreadores eran algo muy necesario.

    Los rastreadores.

    Un liberal afirmando que era muy necesario que unos funcionarios estatales recopilen información sobre cada ciudadano y mantengan a la población bajo seguimiento. Cuando alguien (yo con pseudónimo) le recriminó que cómo era posible que estuviera defendiendo semejante cosa, replicó enojado que, entonces, cómo pretendía yo combatir la pandemia.

    Los rastreadores. “Combatir la pandemia”. Rallo, el liberal.

    Respecto a Villanueva, cerró filas con la versión oficial desde el principio y ahí sigue. El verano pasado aún iba con mascarilla por la calle (así lo disponían las Autoridades y había que cumplirlo). Este es el triste panorama de los “líderes de opinión liberales” en España. Obviamente, ya no sigo a ninguno de los dos.

  3. Esto es como “cazar gamusinos”, imposible, los virus son consecuencias no caussa de enfermedades,

    Por Ej, te pasas un anoche sin ropa bajo cero y al dia siguiente si te analizan veran que tienes muchos tipos de virus, no es que pillaras uno y se reprodujera es simplimente la respuesta del cuerpo ante un agresion, esta vez termica y su deseo del cuerpo por establecer de nuevo La salud lo induce a soltar virus a punta pala en funcion de la gravedad

    Si en vez de Frio tuvieramos PH no adecuado, por ej por tomar Coca Colas pasara igual, o si respiras toxicos de los coches o como esta pasando habitualmente los componentes de las fumigaciones de Geoingenieria tambien te saldran virus ……etc

    El concepto esta claro, ademas otra cosa, lo vitalizante vitaliza y lo toxico mata, pienselo a la hora de tomar ciertos Medicamentos, Quimioterapia, Pinchazos,,,,,etc

  4. A los rastreadores de virus se les podría reconvertir y ponerles a rastrear expertos, que son tan incorpóreos como el virus del covid, pero seguro que se llevan una tajada. Todos ellos son figurantes de la superproducción, lo mismo que los inspectores covid, o guardias de la porra covid, habilitados mediante el BOE para, llegado el momento, seguir con la farsa.
    Mientras tanto, la gente está muriendo en exceso, de “cambio climático” y de “coincidencia”, que parecen ser causas de muerte normalmente excepcionales de “la nueva normalidad” y del “vil-que-te-quiero-better” proclamada por “su persona”.

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