Ocupación, sin k, es decir: la legítima. Y el imperio de la ley, en este caso la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Aclaro, antes que nada, que gracias a que nunca quise tener descendencia me he permitido el lujo de vivir por media España, en lugares rurales o urbanos y hasta como indigente / naturista, y poder vivir sin a penas ganar dinero. Los padres tienen la obligación de darles una buena vida a sus hijos, lo cual incluye una casa en condiciones y dinero que la sostenga.

En las más de cien casas de alquiler que he vivido (algunas como invitado temporal de sus inquilinos) los propietarios confundieron compraventa con alquiler, cosas radicalmente opuestas. Cualquiera puede vender o comprar propiedades legalmente establecidas, aunque sean cochiqueras auténticas y que inclumplan la normativa de habitabilidad. La reforma y legalización de la vivienda, obviamente, a cuenta del comprador.  Pero un alquiler conlleva una casa con estrictas normas de habitabilidad, recogidas sobre todo en la mencionada LAU. Ya no entro en las obligaciones éticas que cualquier ser humano, por el hecho de serlo, contrae con los demás y con el Planeta que habita. Esto es lo más triste de todo: comprobar como el hombre es una hiena para el hombre (los lobos son animales nobles).

La respuesta que los propietarios dan a todo inquilino que se queje y defienda sus derechos, suele ser: “nadie te ha obligado a vivir aquí, así que vete”. Ya… mi polla con cebolla, sátrapa inhumano… ¿o tal vez demasiado humano y empezamos con la misantropía y el pesimismo antropológico? Tienen la obligación de alquilar casas habitables según los criterios legales, que van con la dignidad humana, en este caso, cosa rara en la ley. Uno de los incumplimientos más palmarios y fáciles de demostrar es que los inquilinos paguen el mes de agencia, que la normativa deja bien claro que corresponde al propietario, o el exceso de meses de fianzas o pagos por adelantado de mensualidades… en estos casos tal flagrantes el propietario te dirá lo de antes porque, además, sabe que la vivienda la alquilará al día siguiente y no te necesita, y por eso puede ser inmoral y criminal…ergo, como en casi toda injusticia humana, la culpa principal no es de quien la comete, sino del que la consiente y, por lo tanto, la fomenta. 

A mí la dignidad ajena me la suda, pero la mía no la menoscaba nadie.

Y, en el caso de mis viviendas PAGADAS y a precio de oro, lo mejor es ejercer al máximo tus derechos y dejar de pagar hasta que la casa cumpla la ley. Nadie puede echarte de una casa de alquiler en malas condiciones, por mucho contrato leonino que hayas firmado con el expoliador  (al no ser que sea tan cochiquera que incumpla las normas de habitabilidad, esté declara en ruinas y tal, en cuyo caso el desalojo será por tu propia seguridad y será el propietario quien afronte cuantiosas sanciones no sólo administrativas, sino civiles y hasta penales; y tendrá que indemnizarte u ofrecerte una vivienda. Pero este último extremo nunca se ha dado, pues mis alquileres no eran casas en ruinas, por aquello de mi dignidad, vaya). Los contratos suelen ser de 1 año, prorrogables a voluntad del inquilino, a no ser que el propietario quiera hacer uso propio de la vivienda para él o un hijo. Esto jamás ocurre, pues el que alquila no vive debajo de un puente, sino que es multipropietario y sólo especula con sus alquileres cochambrosos. Así que la ocupación legítima dura mínimo 2 años hasta la orden de desahucio, que luego no significa que tengas que irte (si tienes hijos, sobre todo) sino que siguen los procesos judiciales (tediosos y caros, eso sí). 

El cualquier caso ningún inquilino debería pasar por el aro con el autoengaño “esto es temporal” porque en un país donde hay más demanda que oferta y sólo las viviendas muy caras están libres, no hay que arriesgarse a vivir en condiciones infrahumanas, aunque luego dejes de pagar alquiler y gastos: hay que asegurarse una vivienda con los mínimos requisitos de habitabilidad, aunque sea cochambrosa e ilegal.

 Y como en la vida el dinero es lo de menos, realmente, yo juego mis bazas con los caseros, en plan demostrarles que les he pillado en su necedad y criminalidad… y que si quieren evitarse un par de hostias físicas y/o legales, que adecuen la vivienda inmediatamente. Y en el aspecto moral, os aconsejo preguntarles: “¿tú vivirías en esta casa?” Te dirán que sí, porque es suya. “¿Entonces por qué no vives en ella?”. Te dirán obviedades de porque tienen otra. Ahí ya les tienes cogidos por los cojones éticos. Puedes decirles que te enseñen su vivienda habitual o si la conoces (como me suele pasar a mí) decirles directamente lo inmoral que es la mezquindad de que ellos vivan como marqueses y alquilen casas más para animales que para humanos. Yo he tenido infinidad de caseros que me han pedido disculpas, que se han atribulado, que han roto a llorar y etc.

Podrán despojarnos de todo en la vida, menos de los cojones, la honra y el honor. Y jamás olvidéis que la vivienda es un DERECHO, que la LAU obliga a todos los propietarios y que, en este caso, no aplica el axioma: “hecha la ley, hecha la trapa” sino “Hecha la ley, echa a la trampa” porque tenemos todas las de ganar, y digo TODAS.

Os dejo con un vídeo  breve mío (4´) que redunda en todo esto, así que no es necesario ser visto, pero “por si acaso”…

4 Comentarios

  1. No hay ni un sólo párrafo, de éste nauseabundo texto en defensa de angelicales inquilinos, que no pudiera rebatirlo de forma contundente ; pero ni es el momento ni el lugar oportuno. Y por otras razones aún más obvias.
    El supuesto àcrata y anarquista idiotizado, que escribe y rezuma odio contra los propietarios en general, debería probar a ponerse en la piel de cualquiera de los miles de propietarios a quienes inquilinos encanallados y ladrones, les han destruido sus propiedades, su patrimonio, les han arruinado la vida merced a una legislación nauseabunda que SIEMPRE favorece al inquilino en detrimento de los arrendadores, que viven con el permanente y vil acontecimiento de que no perciban renta alguna y no tengan más remedio que emprender acciones judiciales costosas, de incierto resultado y de mayor quebranto.
    En conclusión, éste alópata escribidor, más parece un psicópata al que le ha salido el tiro por la culata.

  2. Que se metan en los pisos de los politicos,hoteles, iglesias, ayuntamientos que hay bastante libres en españa en lugar de joder al que alquila. La gran mayoria de inquilinos son unos caraduras que ni siqueiran hacen el mantenimiento te dejan el piso hecho una mierda que se compren un piso y que trabajen duro para pagarlo con dos trabajos a la vez como despues de la guerra y no un trabajo de solo 8 horas como hize yo. Los jovenes de ahora son unos gandules.

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