Ciencia

Estamos viviendo, ciertamente, el epílogo de la historia y son muchas las evidencias  que así lo confirman. Una de ellas es la incapacidad de reflexión de una sociedad  completamente obstinada y cegada, como no queriendo ver las consecuencias que de  ello dimanan, envilecida hasta la médula, procurando conservar ese estatus  totalmente inmerecido mediante la obediencia y el acatamiento de todo tipo de  normas, ya sean leyes, instrucciones o simples protocolos, precisamente por eso, por  ser inmerecido. 

Sin embargo, para el que quiera ver, tiene la ocasión de advertir hasta qué punto la  mentira, por lo flagrante, era dueña de todas las ciencias. Están removidas todas las  premisas sobre las que se cimentaron apabullantes teorías que han sustentado una  colosal estructura, muy reluciente, pero con la base de barro, erigida por tantos  próceres de la humanidad condenados a sonrojarse allá donde se encuentren. 

También, la mentira ha supuesto la histórica fragmentación, dirigida y deliberada, del  conocimiento, de forma y manera que se han materializado mundos paralelos de difícil  convergencia hacia la verdad misma, hacia una realidad unívoca, lo que, expresado de  otra manera, podría resumirse en que la falacia disgrega y la verdad unifica. 

Por ejemplo, en la llamada “ciencia del derecho”, dónde el positivismo jurídico sirve de  fundamento para cualquier engendro normativo, de nada sirve la coherencia de la  razón, predominando la dispersión y la profusión regulatoria.  

Las tecnologías de la información y la comunicación, capaces de formar redes, podrían haber contribuido a una lógica integración pero la profundización en la complejidad de  la inteligencia artificial, como sustituto del ser humano, producirá el efecto inverso sin  perjuicio de otros usos inconfesables.  

Con todo, buena parte del ordenamiento jurídico debería ser derogado y  completamente absorbido, directa y radicalmente por las nuevas tecnologías, encapsulando sus preceptos debidamente en procedimientos adecuados, pues no  dejan de ser meras reglas de negocio, lo que redundaría de forma beneficiosa tanto en  el uso de las mismas como en una necesaria simplificación de las leyes en general o  desregulación.  

Ambas ramas del conocimiento deben cooperar para ello y no vivir de forma separada  como ocurre en la actualidad con una normativa superflua e ineficaz que se yuxtapone  con el uso de las tecnologías, imponiéndose por su fuerza de obligar y privando a estas  de su carácter benévolo en orden a su uso por las personas.  

Un posible obstáculo es la resistencia que ofrecen profesiones o actitudes todavía  ancladas en el siglo XIX favorecidas por la vigencia de otras normas que parecen,  paradójicamente, perennes.

Se podría asimilar la cuestión, simplificándola sobremanera, a la vieja distinción entre  normas de organización y comportamiento, si bien, las primeras no formarían parte  del OJ y se caracterizarían por ser válidas en sí mismas y estar destinadas a su  aplicación por máquinas mientras que las segundas, sujetas a interpretación, deben  corresponder a las personas y a ellas estarían destinadas por lo que requerirían de una  legitimación especial. 

Pero claro, conscientes del final y, de manifiesto el engaño, solo queda el pensamiento  de aquello que debió ser y no fue, pues la partida final trágicamente acontece y el  tiempo está prácticamente cumplido.

 

5 Comentarios

  1. Ayer al famoso cocinero que tiene un programa en antena3, le debieron de poner en el guión, que hablase de la carrera de Behobia, apuntàndole que no lo achacase al calor, porque nos habiamos reido bastante, entonces el susodicho, saca de su cosecha propia lo siguiente: “Cada vez, se apunta mas gente a las carreras y eso es muy bonito, me gusta, pero hay que ir entrenados, porque si no, os jugais la vida”.
    Toma yaaaaaaaa.
    Por mucho que analizemos lo que està pasando a diario, èsto sigue adelante y como en otras veces he mencionado, cuesta abajo y sin frenos, ni aún diciendo idioteces de titulares, los tontos seguiran siendo tontos y no vislumbraran ni por asomo, la gran mentira que nos estàn haciendo vivir.
    Lo de ayer con el misil, no ha colado y hoy empiezan los desmentidos, cuàl serà lo próximo?

  2. La Ciencia ha sido hackeada por El Poder Real, se ha convertido en la nueva herramienta de control como antaño fueran las Religiones.

    Concretamente en el ambito de la Salud se ha hecho quizas mas notorio , Rockefeller fue el encargado de ello y cuyo resultado es una formacion academica de medicos totalmente programados con orejeras en sus falsarios conceptos junto con el desarrollo de una industria farmaceutica cuyos productos son en su inmensa mayoria biocidas.

    En otros ambitos podriamos resaltar la necesidad de Matematica base 12 para el desarrollo de Mec Cuantica, Energia Lbre,,,,,,y la existencia del Campo Etherico que postulo Tesla entre otros siendo obvio que sin el no habria propagacion de campos electromagneticos,

    la ayuda de extraterrestres tambien es interesante saber que hay dos Ciencias, la tradicional y la del Deep State o Poder en La Sombra,,,,,la cual esta muy por encima y tiene incluso colaboracion con razas extraterrestres hostiles , nos dan tecnologia y les entregamos biologia, algo que parece ocurrir en ciertas Bases Subterraneas o DUMBS

    https://www.ecoportal.net/salud/asi-fue-como-los-rockefeller-eliminaron-la-medicina-natural-para-vendernos-la-industrial/

  3. Necesaria Reflexión y excelente comentario del lector…

    La Ciencia es otra Trampa… distintos corsés maquillados de verdad. Si te sales de la directriz no sirve y si la acatas estás ciego… Un intento de fragmentar la Verdad disfrazado de purismo.

    El colmo las ciencias de la economía… la Reserva Federal en manos privadas y todo un entramado legal protegiendo este Engendro…

  4. La verdad está en los textos sagrados,la ciencia intenta demostrar la verdad con medios empíricos.

    La inteligencia artificial,hace que las legislaciones tengan que adaptarse a estas no vedades,por ejemplo el uso de internet ha creado por decirlo así una legislación propia,que además de ser local,tiene que combinarse con una internacional,cuando en cada zona hay diversas legislaciones o en algunas ni las hay.

    Lo que parecen avances y maravillas tecnológicas repercuten de mil formas,por un lado en la salud pública a veces hay que hacer nuevos estudios como los del grafeno para solicitar la aprobación de nuevas leyes…pero y cuando afecta a los puestos de empleo o de las economías?.

    La factoría Ford en Valencia fabricará chips y robots,que paradojicamente reemplazarán la mano de obra humana…creando indirectamente miles de desempleados,entonces hay alguna ley que contradiga esta tendencia?,los robots y el IA terminará radicalmente hasta con algunas carreras universitarias…que opinan los juristas?.

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