Hace muy pocos días, ha saltado la noticia, que a consecuencia de lo dispuesto en el texto de la Ley de Memoria Democrática, se ha creado un Comité de Seguimiento para el estudio, la coordinación y la planificación en el Ministerio de Defensa, para que  de oficio, realice  la revisión de la concesión de condecoraciones y recompensas militares, a los militares del bando nacional, entre ellas la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando al Jefe de Estado y Capitán General de los Ejércitos Nacional, El Excmo. Sr. Don Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España.

Esta condecoración le fue impuesta a Franco por el general Varela, el “bilaureado”, durante el Desfile de la Victoria de abril de 1939, celebrado en Madrid.

Este comité, estará presidido por la subsecretaria de Defensa, Adoración Mateos, y contará con representación de los tres ejércitos, a través de los segundos jefes de Estado Mayor de Tierra, Aire y Armada. 

La revisión del expediente y la instrucción del procedimiento administrativo militar, para retirar la “Laureada” a Franco, tendrá como instructor al jefe del Estado Mayor de la Defensa y formarán parte de la instrucción, los jefes de los tres ejércitos. Su revocación final corresponderá al Rey, que deberá firmar un real decreto que se redactará y acordará, en Consejo de Ministros, presidido por Sánchez.

Pero para llegar a este trámite, y a tenor del Real Decreto 899/2001, de 27 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando, la condecoración sólo le puede ser retirada a Franco por una sentencia penal que determine expresamente la retirada de la citada condecoración, ya  que el reglamento sólo contempla el trámite de concesión, no de retirada de la condecoración. (Arts. 18 al 21).

Es decir, que para retirar la Cruz Laureado de San Fernando a Franco, han de participar, de principio a fin del expediente, desde los compañeros de armas que forman parte del Estado Mayor para la defensa, pasando por el Consejo de Ministros, el Presidente del Gobierno y el Rey de España, que firmará el Real Decreto Ley.

Contrasta la actuación, presumible, de Felipe de Borbón, con la de su abuelo Don Juan, de su bisabuelo Alfonso XIII y de su bisabuela Victoria, los cuales, tras finalizar la Guerra, enviaron a Franco unos telegramas de felicitación, además de una carta de fecha 9 de abril de 1939, reiterándole a Franco la entusiasta felicitación y proponiendo que le fuera concedida la Cruz Laureada de San Fernando, con estas palabras:

“Cuan dichoso me consideraría, si recogiendo el sentir común y justificado anhelo del Ejército de Tierra, Mar y Aire español y de todos los buenos compatriotas, viéramos sobre su pecho esa invicta y heroica condecoración jamás tan bien otorgada, al Caudillo que tan brillantemente salvó a España”.

De este modo el rey Alfonso XIII, respaldaba un clamor iniciado en el Ayuntamiento de Burgo de Osma el 4 de abril de 1939, al que se sumarían la casi totalidad de las corporaciones municipales españolas, solicitando la Laureada para el Caudillo Franco.

La carta y felicitación de Alfonso XIII y su familia, era bastante coherente con sus actos durante su exilio en Roma, ya que él había donado al Ejercito Nacional de Franco, diez millones de pesetas de la época, para compra de armamento, desde el inicio del Alzamiento. Es menester no olvidar, que Don Juan de Borbón, abuelo de Felipe VI, se presentó en España iniciado el alzamiento, con mono azul y boina roja, solicitando formar parte del ejército nacional, como voluntario contra la República.

Recordemos que la Gran Cruz Laureada de la Orden de San Fernando fue concedida a Franco por un Decreto de 19 de mayo de 1939, firmado por el Vicepresidente del Gobierno Gómez Jordana, y el Ministro de Defensa, Fidel Dávila, a petición de todos los miembros de la Orden y en aplicación del artículo 35 del reglamento aprobado por R.D. de 5 de julio de 1920. 

El mismo día de la concesión, repetimos la fecha, 19 de mayo de 1939, se celebró en Madrid el Desfile de la Victoria, antes de cuyo comienzo, en la tribuna presidencial levantada en el Paseo de la Castellana, se procedió a dar lectura al Decreto antes mencionado y a imponer las insignias de la condecoración al Caudillo, honor que recayó en el general Varela, como es bien sabido, por ostentar esta misma recompensa por duplicado. 

La insignia que se impuso a Franco en aquella ocasión había pertenecido al general Marina..

En el volumen 1º del libro GALERIA MILITAR CONTEMPORÁNEA. LA REAL Y MILITAR ORDEN DE SAN FERNANDO, editado por el Servicio Histórico Militar en 1953, figura este texto

CAPITÁN GENERAL DE LOS EJÉRCITOS

EXCMO. SR. D. FRANCISCO FRANCO BAHAMONDE

17 JULIO 1936 – 1 ABRIL 1939

MANDO EN JEFE DE LOS EJÉRCITOS NACIONALES

  1. O. del E. de 20 de mayo de 1939, núm. 140.

Disposición dada a solicitud del Capítulo de la Orden el 19 de mayo de 1939

El triunfo de las armas nacionales en la Guerra de Liberación fué logrado por el esfuerzo admirable del Ejército, integrado por la juventud española, tan generosamente dadora de su sangre, y alentado por el sacrificio de la España Nacional, la cual, estrechamente unida, ofreció al mundo inimitable ejemplo. Mas sobre todos destacó el Generalísimo, iniciador y verdadero artífice de la victoria que, en los angustiosos días en que el enemigo contaba con abrumadora superioridad de elementos y apoyos y dominaba en el mar, tierra: y aire, logró con su tenacidad, pericia y audacia transportar a la Península desde nuestra Zona de Protectorado aquellas fuerzas que, unidas a las que ansiosas esperaban, emprendieron la ruta conducente a la reconquista de gran parte de Andalucía y Extremadura, hasta lograr el enlace con las que denonadamente luchaban en el Norte. Después, treinta y tres meses de guerra, en que se derrocharon valor y arte militar, no sólo contra nuestros enemigos, sino contra gran parte del mundo que los alentó y ayudó, jalonaron etapas tan gloriosas como la marcha sobre Madrid, la liberación de Oviedo, la campaña del Norte, las operaciones de Teruel y Alfambra, los avances hasta el Segre y el Mediterráneo, la batalla del Ebro, verdadero modelo de estrategia que inició el derrumbamiento del adversario y, como digno remate de tanto esfuerzo, el dominio total del territorio Nacional. No era solamente el caso de un General en Jefe que llenase cumplidamente los requisitos que exige el artículo treinta y cinco del Reglamento de la Orden de San Fernando para ingresar en ella, sino el de un gran Caudillo al frente de la nación en armas, salvando su Patria y rindiendo al Mundo entero el mayor servicio en favor de la paz, al derrotar al comunismo que, ya por entonces, amenazaba seriamente la civilización.

El artículo 35 de este Reglamento de la Orden de San Fernando de 5 de julio de 1920, firmado por el Rey Alfonso XIII, utilizado para la concesión a Franco de la citada condecoración, decía literalmente:

“… Cuando notorios servicios de un general en jefe, tales como pacificar rápidamente un territorio, o conquistarlo, sin contar para ello con recursos y medios superiores a la importancia de la empresa, y antes bien, supliéndolos con su pericia y valor, grandes y victoriosas acciones de resultados indiscutibles en la campaña, denuedo personal y sabias disposiciones que salven un ejército que él no haya comprometido, y otros de análoga notoriedad y’ decisiva importancia, hagan al Consejo de Ministros juzgarlo acreedor a la Gran Cruz de San Fernando, se comunicará así por el Ministro respectivo a la Asamblea de la Orden, la cual estudiará el caso, y con su informe razonado, devolverá la moción al citado Ministro, para que de acuerdo con el Consejo de Ministros, si el informe es favorable, pueda proponer a S.M. la concesión de esta recompensa. Cuando en circunstancias análogas un almirante en jefe obtenga señalada victoria naval con la mayor parte de sus fuerzas, coopere con ella de modo eficaz y evidente al mismo fin, o realice hechos semejantes a los expresados para el general en jefe, podrá ser objeto de igual distinción…”

¿Podrá el Comité de Seguimiento para el estudio, la coordinación y la planificación en el Ministerio de Defensa, encontrar una sola razón objetiva y coherente para retirar la condecoración a Franco?

 

6 Comentarios

  1. ¡La descontextualización es algo propio de lerdos y estúpidos!
    Ninguna condecoración o distinción entregada en su momento a alguien por otros, podrá ser retirada del hecho histórico y factual por nadie más que los mismos que la entregaron. Lo que puedan hacer unos terceros años, lustros o décadas después carece de relevancia conceptual.
    Lo siento por los perdedores de la última (hasta ahora) guerra civil española. Pero, lo que pasó, pasó y siempre quedará grabado en la Mente Akásika Universal.
    Resistencia.

  2. Llevais 40 años tragando todos los juristas y ahora os rasgais las vestiduras el colmo es que vais con mascarilla en los juzgados por un Fraude Sanitario lo que manda cojones y que nadie diga hasta aqui.
    Ya vale de palabras hechos Señores, hechos.

    • Eso es cierto, ya he contado la cena que tuve en Marbella en agosto de 2018, estaba rodeado de j jueces, notarios, refistradores, abogados del estado, yo que de derecho solo se lo elemental dije a los postres: Los españoles no saben lo que va a hacer Sánchez, “y que puede hacer, las leyes se lo impiden” contestaron varios casi al unísono minetas el resto asentía con la cabeza.

      Allí me di cuenta que España no tenía solución y que llegaríamos a Venezuela por ignorancia jurídica y constitucional, y ahí estamos.

      Ya es demasiado tarde para protestar, ya le han arrancado el ojo, llevan hurgando en él cuarenta años y Sánchez ha metido el garfio, pero siguen pensando que las leyes se lo impiden.

  3. El problema de todas estas gilipolleces es que cuesta la pasta que antes han robado, saqueado y expoliado a casi todos los españoles, a mí no, chúpate esa Montero,

    Estoy por hacer un máster en profanación y otro en arranca chapas a ver si me actualizo, pero no encuentro el momento.

    Si estás noticias sirven para entretener a la gente de la miseria, la inseguridad, la quiebra de la nación, la corrupción, el expolio, y demás mierdas políticas, bienvenidas sean. A ver si me compro los zapatos de payaso y el traje de sepulturero y me inscribo en el máster.

  4. Yo no soy de condecoraciones, banderas, galones, y etiquetas varias que lo unico que hacen es conmemorar guerras y actuaciones en las que perdimos todos como seres humanos, la historia esta ahi y al margen que la escriben los ganadores que casi siempre no es el pueblo sigue siendo manipulada por los poderes actuales de turno segun sus intereses en el caso actual el poder se centra en el globalismo que lo ha arrasado y comprado todo, nada patriotico o identitario permitiran que suscista

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