El vídeo al final de este artículo, seguramente, helará la sangre a las almas nobles. Resulta incomprensible (o peor: muy comprensible) que a casi 3 años vista del inicio de la PLANdemia, todavía haya organismos públicos tan impúdicos como para mostrar tan a las claras su servilismo a la Agenda 2030, para regocijo in aeternum de las élites globalistas.  Con el agravante de que el Propio Tribunal Constitucional (¿para qué sirve este organismo y, lo más tétrico, el papel mojado llamado Carta Magna?) declaró ilegal los 2 estados de excepción, camuflados de alarma y 1.001 medidas covidiotas más, como las multas indiscriminadas por saltarse “los protoLocos”, así como entidades judiciales y administrativas variopintas. La Comunidad internacional también ha denunciado los abusos e ignominias plandémicas, sobre todo en el máximo organismo político Europeo, así como la comunidad científica y hasta medios de comunicación globalista; los cuales, tras casi 3 años, ya no pueden defender esta enajenación satanitaria.
Como denodado ácrata que soy, jamás miro a las entidades superiores a mi propia persona. Mi ratio de actuación vital soy yo (soberano absoluto), después quien convive conmigo, después mi municipio y así en progresión. Si mi mujer fuera covidiota, jamás nos hubiéramos conocido (porque los idiotas nacen, no se hacen, y yo los calo a la legua pese a alguna nefasta excepción, la inevitable a toda regla), así que paso al siguiente eslabón, en este caso: Cercedilla.

El lector coherente dirá que lo que pasa en un municipio de pocos miles de habitantes se la trae floja

Craso error, pues ya que todos los municipios son testaferros globalistas, si todos hicieran lo que yo, en el suyo, otro gallo nos cantaría. Menos mal que me consta que somos muchos los que ejercemos nuestra legítima autodefensa y nuestra innata libertad, por todo el orbe.

En este pueblo, paraje natural insuperable donde los haya, gobierna la ultraizquierda. Normal, por lo tanto, que sean tan enemigos de la libertad y tan extraviados mentales severos y – por lo tanto – covidiotas extremos. Pero desde que estoy aquí, observo que todos los ediles son exactamente iguales en cuanto a la PLANdemia, y en todos los Plenos le hacen denodadas genuflexiones a su papá Agenda 2030. 

Hay que decir: ¡basta! Hay que gritar: ¡Conmigo no, nunca, siempre! 

La satrapía de la pedanía más pequeña del mundo afecta exactamente igual, al hombre que la habita, que la de (poned aquí la entidad supranacional qué más os sojuzgue). Y jamás olvidéis que los gerifaltes de esas entidades que hayáis elegido jamás atentarán – directamente – contra vuestra vida… ¡si son, física y mentalmente los hombres más débiles sobre la Tierra! Asolar vuestra vida es patrimonio de los homínidos que os rodean, liderados todos por los infames “caballero, caballero”, esos tétricos, alelados, psicopáticos y asalariados siervos del satanismo internacional.

Os pediría a todos los sensatos que todavía no os hayáis rebelado, que lo hagáis inmediatamente, sobre todo cara a cara, in situ, en el más estricto anonimato, como hago yo; pero que también lo hagáis con vídeos, artículos, mensajes en redes, libros y etc. de actos imperecederos, como también hago yo.

Menos mal que soy mortal.

 

6 Comentarios

  1. Para cuando enfrentar la mierda de protocolos que siguen usando? Si vas con un brazo roto, pcr, y asi con el resto de sintomatologias, que no tienen nada que ver con los síntomas del supuesto bicho, seguis abusando y luego os manifestais y pedis apoyo, apoyais vosotros al enfermo? NO, seguis usando protocolos que manda aquel por el cual habeis hecho huelga ( por lomenos en Cantabria)

      • Exacto. Ten en cuenta que la medicina no es vocacional, sino una carrera que se estudia para obtener ingentes cantidades de dinero… sea como sea y caiga quien caiga, nunca mejor dicha esa barbaridad.

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