Hasta ahora, la familia se define como grupo de personas, vinculadas generalmente por lazos de parentesco, que hace vida en común, ocupando normalmente la totalidad de una vivienda, y en concreto, grupo formado por una pareja (normalmente unida por lazos legales o religiosos), que convive y tiene un proyecto de vida en común, y sus hijos, cuando los tienen, así como el conjunto de ascendientes, descendientes y demás personas relacionadas entre sí por parentesco de sangre o legal.

Otra definición universalmente aceptada es el grupo constituido por los parientes, es decir, aquellas personas que, por cuestiones de consanguinidad, afinidad, adopción u otras razones diversas, hayan sido acogidas como miembros de esa colectividad. Las familias suelen estar constituidas por unos pocos miembros que suelen compartir la misma residencia.

Aristóteles concibe la familia como la oikía, casa familiar, que los latinos vertían por domus o familia doméstica, porque significa el conjunto de hombres y de bienes que lo integran, no el edificio en que se habita.

Según el Derecho, la familia es un grupo de personas relacionado por el grado de parentesco, que se establece en tres grupos:

  • Parentesco por consanguinidad: personas que descienden del mismo progenitor;
  • Parentesco por afinidad: relación que se da entre el cónyuge y los consanguíneos de su cónyuge; y
  • Parentesco civil: adopción.

Se contemplan los siguientes tipos de familia:

  • Familia nuclear: Es aquella que está formada por padre, madre e hijos, ya sean unidos por matrimonio o unión de hecho.
  • Familia compuesta: Es aquella compuesta por una familia nuclear más las personas que poseen vínculos sanguíneos con solo uno de los miembros de la pareja. Por ejemplo, hijos de otra pareja que se incorporan el núcleo familiar.
  • Familia extendida: Es aquella que se forma con los demás miembros de la familia como tíos, abuelos y primos.
  • Familia monoparental: Es aquella que está formada por uno de los dos progenitores (padre o madre) y sus hijos, como consecuencia de muerte, divorcio, abandono o por decisión de tener hijo de manera independiente.
  • Familia homoparental: Es aquella en que los padres son una pareja homosexual, bien sea de hombres o de mujeres.
  • Familia poligámica: Característica de la religión musulmana, se personifica por la pluralidad simultánea de esposos o esposas dentro del núcleo familiar. Presenta dos variantes: la del matrimonio basado en la poliginia (unión del hombre con más de una mujer) o poliandria (unión de la mujer con varios hombres).

La familia tiene, al menos, dos funciones: Sobre los hijos, cuidarlos, educarlos, formarlos e impartirles cultura y valores; y sobre los adultos, como actitud de amor, de relación, convivencia, solidaridad y encuentro mutuo. Hay autores que detallan hasta diez funciones (económica, biológica, de cuidado y cooperación, afectiva, recreativa, educativa y social, de identificación y desarrollo de la personalidad, emancipadora, educacional en valores, y función espiritual para aquellos que practiquen cualquier religión). A todas las descritas, puede añadir el lector otras que correspondan a funciones internas o externas como su personalidad considere, pero siempre dentro de la unicidad de criterio de parentesco que, además, es lo que marca la ley.

En esta España en la que se ha cambiado una de las leyes de la democracia, invirtiendo la carga de la prueba en temas relacionados con asuntos feministas -o feminazistas- la Secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez Pam, declara que “la familia natural se ha superado” y nos anuncia una Ley de Familias en la que los compañeros de piso serán considerados familia a efectos legales.

Es una nueva visión populista para que esos compañeros de piso, cuidadores de otras personas y resto de público objetivo de su vivero de votos, puedan acogerse a las subvenciones sociales y dinerarias que fueron concebidas en su día con destino a las familias tal como hasta ahora están constituidas en nuestro Derecho.

El proyecto de ley del ministerio de Ione Belarra contempla los siguientes tipos de familia:

  • Pareja de hecho
  • Personas unidas en matrimonio
  • Familia biparental
  • Familia monomarental
  • Familia monoparental
  • Familia joven
  • Familia LGTBI
  • Familia con mayores necesidades de apoyo de crianza
  • Familia múltiple
  • Familia reconstituida
  • Personas que vivan solas
  • Familia inmigrante
  • Familia intercultural
  • Familia en el exterior
  • Familia retornada
  • Familia en situación de vulnerabilidad
  • Familia transnacional

Y lo más grave es que quien esté en contra de esta aberración gramatical, jurídica y social, más digna de alguien que ha estudiado en un colegio especial que de una licenciada universitaria superior, es considerado homófobo. En NULES, provincia de Castellón, la hoja parroquial de la iglesia de San Bartolomé y San Jaime ha publicado la poesía satírica que sigue a continuación, ante la que el alcalde la de la localidad le ha enviado de inmediato un mensaje de reprobación al párroco.

Romance de alumno de escuela moderna y avanzada

«Papá, por favor, escucha:

llévame a un cole normal,

que este colegio de ahora

me está empezando a asustar.

 

Me dicen que lo moderno,

es ser experimental,

que lo único importante

siempre es la diversidad,

con libertad creativa

y autonomía moral.

(Y si el maestro lo dice,

tendrá que ser la verdad).

 

De los niños de mi clase

no hay dos que sean igual,

porque aquí los profes quieren

mucha originalidad:

 

A Juan le gustan las niñas,

igual que a ti mi mamá,

a Curro, niñas y niños,

para mayor variedad;

 

A Pedro sólo los niños

que al fútbol saben jugar;

Vicente no se decide,

prefiere experimentar;

 

Mari tiene dos espíritus

en lucha trascendental;

Estela quiere operarse

y ser por fin como Juan;

 

Santi dice, muy contento,

que él siempre está más allá

de los roles que ha creado

la sociedad patriarcal;

 

Papá, por favor, escucha:

llévame a un cole normal.

Yago, además de su padre,

tiene también dos mamás;

 

Y Javi, cada semana,

estrena un nuevo papá;

A Yennifer la ha criado

una comuna ilegal

y no conoce a su padre

ni a su madre, ¡qué más da!

 

El padre de Alba se llama

’Inseminación Artificial’,

porque su madre pensaba

que así se iba a realizar;

 

Hay familias numerosas

como la de Maripaz,

porque suman cuatro “hermanos”:

Ella, dos gatos y un can,

y, según dicen sus padres,

quieren a todos igual.

 

Joaquín es niño probeta

y cuando se va a acostar

le da siempre un par de besos

a su tubo de cristal,

porque sus padres trabajan

día y noche sin parar.

 

Yo los quiero mucho a todos,

como amigos de verdad,

pero me siento muy raro

por tener mamá y papá.

 

Los otros niños se ríen

hasta que me hacen llorar,

y dicen que somos pobres

y no podemos pagar

un divorcio en condiciones

como hacen los demás.

 

Otros piensan que es un virus

que se puede contagiar,

y que los médicos llaman

“Familia tradicional”.

 

Papá, por favor, escucha:

Llévame a un cole normal.

Es que, en éste, no me dejan

estar ni vivir en paz.

 

Y en cuanto abro la boca

siempre termino fatal,

pues si le respondo al profe

que algo está bien o está mal, 

o defiendo el matrimonio

(Salvo el homosexual),

hablo de amor para siempre,

respeto y fidelidad,

o pienso que mis hermanos

valen más que un animal,

me castiga por listillo

y por ser un radical.

 

Papá, por favor, escucha:

Llévame a un cole normal,

que aquí lo raro es la norma

y no existe la verdad».

No somos conscientes, empezando por el Gobierno y toda su cascada gubernamental, que la situación de endeudamiento del Reino de España es, teóricamente, de quiebra técnica, Deuda Pública Perpetua, impagable por medios propios por mucho que alguien quisiera retorcer los números.

Y hay que recordar lo que dijo Carmen Calvo, jurista constitucionalista, profesora universitaria, a la sazón vicepresidenta del Gobierno de España (2018-2021) y titular de varios ministerios: “Estamos manejando dinero público, y el dinero público no es de nadie”.

Pues no, señorías, el dinero público es de todos los ciudadanos españoles, de todos los empresarios que dan trabajo, de todos los trabajadores que se levantan muy temprano y llegan a su casa al anochecer cansados y con el deber cumplido, lo mismo me da que sea el barrendero de las calles que el ingeniero de la gran empresa, el pinche de cocina que el profesor universitario, incluso ustedes, señores parlamentarios, son dueños de parte de ese dinero, que aportamos vía impuestos de todo tipo al erario español.

Y les diría más, de nuestros hijos, nietos y alguna generación posterior más, que van a tener que pagar todo el despilfarro que se está produciendo desde el año 2000 hasta hoy, en la que la Deuda Pública se ha multiplicado por cuatro, con un gasto expansivo para capturar el voto de los pensionistas, que van a ser los primeros que vean reducidos sus ingresos cuando la Unión Europea apriete en la contención del gasto y que tratarán de solventarlo subiendo más porcentaje a las pensiones más bajas que, por lo general, corresponden a defraudadores de todos los españoles durante su vida laboral, al no haber cotizado por lo realmente percibido: No son “pobres hombres”, son personas que han estado estafando a todos los ciudadanos; el voto joven; el de las familias a cambio de un cheque de 100 € por hijo; el del inmigrante subvencionado con derecho a voto; el derivado de la ley Trans; el voto feminista, que es la verdadera lucha de clases actual; el de los sindicalistas agraciados con 2.100 millones de euros en los PGE del próximo año; el IMV; el de las Rentas de Inserción, bonos gratis de tren, ayuda al alquiler; la paguita a los inmigrantes; las ONG; resto de subvenciones; y para mayor escarnio y vergüenza ajena, el reconocimiento de los etarras como víctimas indemnizables por el Estado “por su lucha por la consolidación de la democracia”, todo ello pagado por esos que se levantan muy temprano para ir a trabajar.

No contentos con la ya impagable deuda, vamos a recibir otro préstamo de 70.000 millones de euros de la Unión Europea, a unos tipos que, aun fuera de mercado en comparación a los devengados por las personas privadas, están en evidente tendencia alcista, que van a lastrar los intereses de la deuda, en unos PGE que tanto el Banco de España (2,1%), el FMI (1,2%) y BBVA Research (1,1%) dejan muy lejos el crecimiento previsto por el Gobierno. Y el ministro Escrivá, que fue director de esa división bancaria, continuadora del acreditadísimo Servicio de Estudios del Banco de Bilbao, menosprecia a sus antiguos compañeros con unas manifestaciones oscuras y sin exponer argumentos.

Bien, pues ahora va a haber que añadir más gastos derivados de esta nueva boutade del sector Podemos del Gobierno, plato de lentejas que tiene que tragarse Pedro Sánchez para seguir durmiendo en ese colchón nuevo que fue la primera decisión de gobierno que tomó cuando fue elegido Presidente.

Todo ello es una bomba financiera que le explotará al próximo Gobierno, sea el que sea su color.

Por favor, no nos constriñan tanto con sus legislaciones, déjennos vivir tranquilos, inviertan en empresas de nuevas tecnologías, de alto valor añadido, den facilidades a los empresarios para que puedan dar trabajo a mucha gente y con ingresos tendentes a los que se cobran en el resto de Europa, porque el trabajo evita tres grandes males: el aburrimiento, el vicio y la pobreza; y porque ese fin de ciclo que parece está cerca, promovido por los mismos ideólogos que llevaron a Zapatero a la Moncloa, confirma las palabras de Cicerón: “Cuanto más cerca está la caída de un imperio, más locas son sus leyes”.

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Antonio Campos
Antonio Campos nació en Ciudad Real, en la España del queso amarillo y la leche en polvo de los americanos. Licenciado en Económicas, Diplomado en Humanidades, PDG por el IESE. Ha trabajado durante muchos años en un importante grupo multinacional del sector financiero, al que reconoce estar agradecido por haberle dado la oportunidad de desarrollarse profesional, académica, personal y humanamente. Conseguida cierta estabilidad profesional y dineraria, volvió a su verdadera pasión de juventud, escribir; desde entonces, han sido cuatro libros y unos dos mil artículos de opinión, económica y política, publicados en diferentes medios de comunicación, pretendiendo conjugar la libertad individual o personal (el progresismo) con la libertad económica (el conservadurismo), elogiando las ideas y no las ideologías. Y lo hace, dice, pretendidamente independiente, ideológica y socialmente, con la libertad de quien tiene libre el tiempo, el pensamiento y la palabra.