Supón que quiero hacerte un regalo y te doy a elegir entre un coche nuevo y uno viejo. ¿Con cuál te quedas? Fácil decisión ¿no? ¿Y si no digo “viejo” y digo “antiguo”? Seguramente te será más difícil elegir porque pensarás que la antigüedad otorga un valor añadido. ¡Podría valer millones!

¿Cómo etiquetamos a los seres humanos más longevos, a los que tienen más años? ¿Como viejos o como antiguos? Los sanitarios los etiquetan como “grises” y aclaran que son -Aquellos que ni se molestan en “triar” porque tienen ya una edad-. Triaje de guerra, lo llaman, no por casualidad.

¿Qué edad hay que tener para que los sanitarios, en vez de ayudarte a vivir, te ayuden a morir? ¿Por qué es tan importante la edad? ¿Por qué hay que atender a un veinteañero con preferencia a un sesentón? ¿No prohíbe el artículo 14 de nuestra Constitución cualquier discriminación por razón de edad? ¿No es pues ilegal el triaje sanitario?

En una guerra, puede entenderse que se priorice el cuidado de ciertos heridos, cuando no se puede atender a todos. Tiene cierto sentido priorizar a los más recuperables porque la misión de los médicos militares es lograr que los soldados vuelvan, cuanto antes, a ocupar su puesto en la trinchera. (No es casual que la palabra “triaje” -Que significa elegir en francés y también en valenciano- se pusiera de moda durante las guerras napoleónicas). Pero, en tiempo de paz ¿Qué importancia puede tener que uno sea más o menos mayor? ¿Qué diferencia puede haber, tan importante, entre un joven y un no-tan-joven, que determine si va a vivir o a morir? -Los jóvenes tienen más años por delante- diría un sanitario. Puede, pero ese no es más que un punto de vista estadístico. ¿Acaso a un joven no puede sorprenderle la muerte súbita? -La esperanza de vida de los jóvenes es mayor- replicaría el sanitario. ¡La matemática se impone a la medicina!

¿Qué valor otorgan los sanitarios a “los años vividos”? Cero, ninguno. Pero, esos años vividos ¿no son “experiencia”? ¿Y no es eso lo que se pide en todas las ofertas de trabajo? ¿Cuantas personas han escrito su mejor texto, han compuesto su mejor canción, han pintado su mejor cuadro, siendo mayores? ¿Cuántos inventores han inventado su mejor invento tras la jubilación? ¿Cuánto se tarda en concebir la idea que da lugar a una nueva obra de arte, a una nueva teoría científica? ¿Un instante? ¿No hay instantes que justifican vidas enteras? ¿No se puede experimentar, a cualquier edad, uno de esos instantes?

La estadística es una mentira matemática, aunque solo sea por el hecho de que los estadísticos incluyen unas variables y olvidan otras. Puestos a dar pábulo a las estadísticas ¿Dirías que hay más sabios veinteañeros o sesentones? La sabiduría surge de la experiencia y la experiencia surge de los “años vividos”. ¿No es así? ¿Y no tiene ningún valor para los sanitarios?

Unos treinta mil mayores murieron, al principio del “pandemónium”, víctimas de una decisión inconstitucional y por tanto ilegal, de una discriminación por razón de edad que viola la Carta de los Derechos Humanos. Fueron tachados por los sanitarios como “persona grises”. Ni se molestaron en verlos porque “tenían cierta edad”. ¿A qué edad se convierte uno en un “ser gris”? ¿Puede que sea a la edad de jubilación?

Igual que los sanitarios militares priorizan a los heridos “con más posibilidades”, para que no decaiga el ritmo de la guerra, los sanitarios civiles priorizan a los enfermos “con más posibilidades” para que no decaiga el ritmo de la producción. Son sanitarios al servicio del capital. Su misión es tratar de salvar a los individuos más productivos y olvidarse del resto. Fueron adiestrados para otorgar el máximo valor al trabajo. Desconocen lo que es vivir “por amor al arte”. Un día dejarán de trabajar y sus compañeros más jóvenes los etiquetarán como “seres grises”; y puede que mueran sin haber experimentado, nunca, uno de esos instantes que justifican toda una vida.

11 Comentarios

  1. Alejandro Magno pregunta a un filósofo: ¿hasta cuando le estaría, por bien, al hombre, el vivir?
    -hasta que no tenga por mejor la muerte que la vida.
    Henry Kisinguer, 99 años
    G. Soros, 92 años
    K.schwab, 84 años
    C. Lagarde, 67 años
    B. Gates, 67 años
    Esos que piden la muerte según la edad merecen desaparecer.
    “Sabe más el diablo por viejo que por diablo”. Significa que la experiencia brinda más conocimiento y sabiduría que la astucia o la inteligencia inherente a la persona.

    • Los sanitarios no pueden ser condenados. Lo hacen legalmente. La Ley de la eutanasia española (aprobada con siniestro apagón informático en 2021) es de las más genocidas del mundo si no la que más. Pueden eliminar a quienes tengan una enfermedad grave e incurable: “¿Cuándo se entiende que existe una “enfermedad grave e incurable”? La que por su naturaleza origina sufrimientos físicos o psíquicos constantes e insoportables sin posibilidad de alivio que la persona considere tolerable, con un pronóstico de vida limitado, en un contexto de fragilidad progresiva.” (https://www.sanidad.gob.es/eutanasia/ciudadania/informacionBasica.htm)

      • Efectivamente, alejémonos todo lo posible de esos “sanitarios” sicarios y de sus mortuorios que llaman “hospital público”. Cuando los políticos y sus terminales, Diciembre 2019, dijeron “hay una vacuna” supe que era veneno. El refrán “sabe más el diablo por viejo que por diablo” es sólo a un 5/10 % porque la mayoría de “viejos” han picado con la estafa covid y el veneno de sus vacunas.

  2. La sanidad tal y como creíamos que era solo estaba en unos pocos médicos y sanitarios, ni España tenía la mejor sanidad del mundo ni los españoles se caracterizan por el trabajo bien hecho al monos desde hace muchos años.

    Estamos culpando a los malos y quizás sea que los buenos no hacen nada excepto cumplir órdenes y protocolos de destrucción y muerte.

    Alguien dijo que un hombre que no tiene miedo a la muerte no le tiene miedo a nada, pero que te mate el que debe salvarte la vida es para marcharse al otro barrio con un mal recuerdo de la humanidad y cascar la intemerata sobre el resultado de La Creación cuando te den la bienvenida.

    La verdad es son tiempos extraordinarios, nunca se había presentado el mal ante nuestro ojos en tal estado de pureza.

    El divide y vencerás nunca se había llevado a tal extremo, padres con hijos, mujeres con hombres, sanitarios con pacientes, periodistas con lectores, vecinos con transeúntes, profesores con alumnos, todos enfrentados, la verdad es que lo están logrando.

    No saben los sanitarios que están en la lista no ya de muertos que también sino de bocas inútiles y por lo tanto prescindibles. Les queda poco,votan poco como Asus ancianos pacientes.

    La realidad diario supera mis conspiranoia.

    Enlazo a pastilla que nos da una idea de cuál es el diseño de la sanidad que ya está aquí.

  3. ¿ Para cuando van a llegar las “c0ndenas” a los “sANITARIOS” ??????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????????? 🙄

  4. Carlos M.Vigano:
    Una vez más: la evaluación de los acontecimientos desde un punto de vista médico debe tener en cuenta las implicaciones legales de ciertas elecciones, como la imposición de máscaras o, peor aún, la “vacunación” masiva, realizada en violación de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Y estoy seguro de que en el ámbito de la gobernanza sanitaria también surgirán las manipulaciones de los códigos de clasificación de enfermedades y terapias, que han sido diseñadas para hacer que los efectos nocivos de las medidas adoptadas contra la COVID-19 sean imposibles de rastrear, desde colocar a las personas con respiradores en cuidados intensivos hasta protocolos de espera vigilantes, por no hablar de las escandalosas violaciones de las regulaciones por parte de la Comisión Europea que, como saben, no tiene delegación del Parlamento Europeo. en el ámbito de la Salud, y que no es una institución pública sino más bien un consorcio empresarial privado.

  5. Es indiscutible con argumentos serios que entre salvar a un joven o a un anciano hay que elegir al primero es un tema de bioética, pero otro tema es decidir por otros, eso es una a erración.

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