Los economistas de los ochenta y los noventa nos vendieron “la privatización” como un gran beneficio para la sociedad. -Así habrá más competencia y bajarán los precios- repetían como loros. Lo que no nos dijeron es que, de manera natural, el capitalismo tiende al oligopolio y el oligopolio tiende al monopolio. Hoy, habiendo privatizado todo lo privatizable y más, resulta que tenemos los precios más altos que nunca y ninguna manera de arreglarlo pues ¿Cómo se puede confiar en que nacionalicen las empresas públicas malvendidas los mismos políticos que las malvendieron?

¿Por qué afirmo que el capitalismo tiende al monopolio? Pues, obviamente, porque se basa en la codicia infinita. ¿Y por qué afirmo que se basa en la codicia infinita? Pues porque no hay ningún límite impuesto a “lo que se puede ganar”. ¿Cuánto dinero puede ganar un empresario? ¿Cuánto puede vender? ¿Cuánto puede comprar? Es evidente que el capitalismo no impone ningún tope y eso significa que, a largo plazo, solo puede quedar un capitalista “vivo”.

El hecho de que los precios estén “disparados” y el hecho de que empresas que compiten vendan a precio similar a los de la competencia, indican claramente que hay colusión, que tales empresas, violando la ley fundamental del liberalismo, eso es, la libre competencia, acordaron  establecer un oligopolio. ¿Cuánto durará ese acuerdo? ¿Cuánto puede durar un acuerdo entre capitalistas sabiendo que su codicia es infinita? ¡Ni un solo minuto!

Los economistas de los ochenta y los noventa, nos vendieron el “Neoliberalismo” como una gran ventaja para la sociedad pero ¿Qué es el neoliberalismo? Pues, básicamente, la eliminación de todos los topes, de todos los límites; la consagración de la codicia infinita. Lo que no nos dijeron es que eso es lo que ha hecho posible que los depredadores más grandes, que los más grandes especuladores, hayan podido comprar casi todo el mundo conocido, pagando con el dinero ficticio (Dinero fiat) que ellos mismos fabrican, a voluntad.

Hoy apenas quedan unos cuantos grandes tiburones (Tiburones blancos) que han acordado gobernar el mundo en comandita. Eso ha sido posible porque han podido eliminar toda competencia externa pero ¿Cómo podrían eliminar la competencia entre ellos siendo su codicia infinita? De ninguna manera. No pudiendo ya hincar el diente a peces más pequeños, no tienen más opción que morderse entre ellos pues ¿Podría un tiburón dejar de morder? La codicia infinita les impulsa a codiciar todos los bienes ajenos, entre los que se incluyen, obviamente, los de sus “socios”. ¿Acaso no pensaron todos en traicionar su acuerdo tan pronto como lo firmaron? ¿Será que, a los economistas que les sirven, se les olvidó decirles que la ley de la codicia infinita impone que “solo puede quedar uno”? ¿Quién logrará convertirse al fin en el “Gran Blanco”? ¡Eso se están preguntando ahora los oligopolistas!

3 Comentarios

  1. Si buscas bien, en el cine encontrarás las preguntas y las respuestas:
    El gatopardo (1963).
    El enviado del Senado trata de convencer al príncipe para que acepte la designación.
    Cuando los hombres honestos se retiran, el campo queda libre para los que carecen de escrúpulos o ideales.
    Disidencia + Acción = RESISTENCIA
    https://t.me/resistencia_costa_dorada/193

    Podéis ver mejor la escena en nuestro canal de YouTube:
    https://www.youtube.com/c/ResistenciaHiperbórea

  2. Es un tema que no dominamos todavía…es bastante complejo.El capitalismo no es comunismo?,la ecomia libre o del capital tiene muchas dualidades,lo cierto es que al final no mira por la gente por las personas por las familias…intentaremos aprender un poco sobre estos temas,ya que lógicamente nos es difícil tratarlos todos adecuadamente.

  3. El modo de producción capitalista se basa en unas reglas que inexorablemente constituye un proceso de progresiva concentración de los recursos y finaliza cuando TODO está en las mismas manos. Los dueños de los actuales fondos buitre, los bancos centrales/FMI, las deudas públicas, ONU, … están unidos por unas sorprendentes creencias religiosas y hace tiempo llegaron a un acuerdo interno de reparto del poder. Están en la sombra y usan testaferros/sicarios (politicastros, juezastros, militarastros, periodistastros, artistastros, …) Han decidido, como anuncian desde hace tiempo en varios medios, genocidar a mas de 7000 millones de goyim y transhumanizar a su servicio a los supervivientes. Las víctimas no aciertan a diagnosticar el problema y no están dando la respuesta necesaria para resolverlo. Mientras sigamos así tenemos la guerra perdida. RIP Humanidad

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