Toda la población de la Tierra se renueva cada cierto tiempo. La expectativa de vida mundial según el país donde se habite se encuentra entre los 60 y 80 años. Tomemos la edad más alta y démosle un margen de 20 años de sobrevida, así tendríamos 100 años como máximo para que “toda” la población mundial se renueve con una generación nueva. Este análisis siempre me generó una pregunta ¿Cómo saber si la historia de nuestro pasado existió realmente? Si el único referente de la realidad es nuestra consciencia, nuestras experiencias, nuestras vivencias en primera persona, ¿Cómo estar seguro que lo leído en libros, contado por nuestros educadores, registrado y guardado en bibliotecas, etc. sucedió realmente? Quizás solo sea un gran y espectacular Truman Show, donde nada es real, donde la única verdad es la realidad presente, el instante donde la consciencia experimenta la realidad actual, y el pasado más allá de nuestros recuerdos, ese pasado que nos cuentan, nos enseñan, y que da sentido y continuidad a la existencia y la historia, nunca existió y solo sea un relato, un cuento corto armado en este escenario virtual de tan solo 100 años y luego, todo se borre, y se escriba un nuevo guion, una nueva historia, un nuevo cuento corto para la nueva generación que habitará la tierra. ¿Alguien experimentó por ejemplo las guerras púnicas, o el descubrimiento de América, o la revolución francesa, o la revolución rusa, o la primera guerra? No, nadie de esta generación, nadie fue testigo de primera mano, todo nos fue contado, relatado, enseñado. 

Quizás, no exista pasado, no exista futuro, no exista más que el presente del aquí y ahora, y lo demás, solo sea un cuento corto escrito como guión de nuestra acotada existencia… 

 

4 Comentarios

  1. En 1988, Salvador Freixedo escribe el libro titulado “LA GRANJA HUMANA”.
    Este gallego, que ha vivido muchos años en diversos países de Hispanoamérica, fue sacerdote católico y miembro de la Compañía de Jesús en su juventud, pero luego se convirtió en un personaje muy crítico con la Iglesia Católica, lo cual le acarreó ser apartado de ella y muchos problemas más. Incluso llegó a pisar la cárcel. A partir de los años 70 dedicó sus esfuerzos a investigar el fenómeno ovni, y el asunto que aborda Salvador Freixedo en este curioso ensayo no es el de la existencia de visitantes de otros mundos (cosa que da por hecha) sino las verdaderas intenciones de éstos hacia la Humanidad… CAMBIEN USTEDES EXTRATERRESTRES POR GLOBALISTAS (sean o no de este mundo), y ya tendrán resuelto el enigma.
    Estos seres no estarían movidos necesariamente por la maldad, sino por puro y frío interés, igual que lo cuando nosotros nos aprovechamos de los animales de una granja. Sólo que en este caso, la granja sería la Tierra y los animales los seres humanos. El libro sigue teniendo la misma vigencia que hace 34 años, porque los ovnis (¿) continúan ahí, endemoniando la historia humana, mientras los científicos miran para otro lado, los banqueros discuten sobre la prima de riesgo y los «intelectuales» siguen tan satisfechos contemplando su propio ombligo y felices de verse tan inteligentes.

    La “Granja Humana” (nos cambian la alimentación, nos ponen otro tipo de luces, nos envenenan para nuestra seguridad, nos confinan, nos impiden movernos…), ¿no les recuerda a algo muy actual?

  2. Esta misma reflexión la hice yo cuando tenía unos 13 o 14 años.
    Todo a mi alrededor me parecía un montaje, una puesta en escena muy elaborada, a la que le veía poco sentido. Han pasado años y, a veces, me parece que todo sigue igual.
    Resistencia consciente.

  3. Buen comentario el suyo. Mire, tristemente en cualquier grupo musical, o en una comunidad de vecinos, o incluso en una misma familia, las desavenencias, los encontronazos, la imposibilidad de hacer algo conjuntamente por el bien general, es imposible debido a que la condición humana siempre aflora. Responda con sinceridad, ¿Cree usted factible que un grupo de HUMANOS, por más dinero y poder que acumulen, serían capaces de llevar, como están llevando a término, un plan de SIGLOS, coherente, sin fisuras, magistral en su diseño, sin traiciones ni chivatos, para controlar la humanidad como efectivamente lo están haciendo?… Para mí la respuesta es NO, no son humanos. De serlo ya se habrían matado entre ellos diversas veces. Cada cierto tiempo, se decide que en la granja hay demasiados seres. El caso es que, por motivos que intuyo pero que no puedo demostrar, la eliminación directa de personas SE HA DE LLEVAR A CABO DIRECTAMENTE por humanos. Existe alguna regla cósmica que les prohíbe masacrarnos directamente, para respetar el libre albedrío. Por eso siempre buscan el engaño, y en este caso y magistralmente, el asentimiento de la masa ante la intoxicación génica o la colaboración en guerras prediseñadas que nos pasarán factura. En todos los libros sagrados se especifica claramente que es así como actúa el diablo. Quizás de verdad los demonios sean bajitos y feos, y huelen raro, pues la biología de su división de clones terrestres use el amonio en su biología básica además del carbono.

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