Nadie admira la cobardía, ni siquiera los más cobardes. Pero entonces, si la cobardía es tan poco atractiva ¿Por qué hay tantos? ¿Elige uno ser cobarde o viene programado “de fábrica”? ¿El cobarde nace o se hace? Si uno asume que fue programado con la anti-virtud de la cobardía ¿No asume que es una especie de máquina y que no puede ser otra cosa? ¿No asume que nunca será admirado y que nunca sentirá admiración por sí mismo? Vivirá acobardado, encogido, limitado. Vivirá siempre “al mínimo”. Puede que tenga una vida extensa pero carecerá de intensidad. ¿Quién puede desear eso? Nadie, ni siquiera los más cobardes.

Todos, incluidos los más cobardes, debemos abrirnos, alguna vez, a la posibilidad de actuar con valentía, pues es la única manera de comprobar si somos algo más que máquinas programadas; de averiguar si podemos ser dueños de nuestros actos, si podemos ser libres de elegir y responsables de lo que elegimos. Resignarse a vivir maquinalmente (a cumplir órdenes, rutinas) o averiguar si las órdenes se pueden cambiar. ¿Hay más opción? Si un robot averiguara que puede alterar sus rutinas ¿No dejaría de ser un robot? Si una bestia averiguara que puede modificar sus instintos ¿No dejaría de ser una bestia?

Bestia o robot, para el caso es lo mismo: Estamos hablando de seres que viven una vida rutinaria, carente de intensidad, de energía. ¿Qué hace falta para empodererarse? ¡Nada! El poder no depende de nada externo: Ser dependiente no es ser poderoso. El poder se basta a sí mismo. -¿Por qué lo hago? Porque puedo- ¡Así se explica el poder!

Si uno se abre a la posibilidad de que tal vez pueda, tal vez podrá; pero si uno no se abre a esa posibilidad, podrá estar seguro de no poder. No tendrá libertad pero tendrá seguridad. Pero nadie quiere tener la seguridad de no poder, ni siquiera los más cobardes. Incluso ellos sienten que tienen una chispa poderosa en su interior. Percibirla es saber que no somos máquinas (Hay quién la llama chispa divina, espíritu inconformista, alma…) A ese poder no hay ninguna necesidad de darle energía pues el poder es, en sí mismo, energía. Solo hay que abrirse a la posibilidad, y ya lo tienes; porque abrirse a la posibilidad es asumir el poder.

Todos, incluidos los más cobardes, nos preguntamos alguna vez -¿Por qué hago esto?- y nos respondemos tranquilamente -¡Porque puedo!- Y en ese mismo momento nos reconocemos valientes, independientes, libres, felices de saber que somos algo más que bestias que se mueven por instinto o máquinas que se mueven por rutinas programadas.

5 Comentarios

  1. Se está demostrando que la humanidad, sólo reconoce una chispa, la de la CocaCola, que para ellos es la chispa de la vida.

  2. Lo que ocurrió desde el 5 al 19 de octubre de 1934 en la España republicana no fue un acto fascista ni franquista ni falangista ni cedista ni lerrouxista ni derechista. Fue un violento golpe de estado en toda regla, armado y organizado en buena parte por un ala del PSOE liderado por Francisco Largo Caballero, Indalecio Prieto y UGT, apoyado por los comunistas y secundado parcialmente por la CNT y después, repicado y aprovechado por el separatismo catalán de Esquerra Republicana.

    Es la chispa de la historia…que le falta a España.

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