Posiblemente la palabra cenizo no sea nombrada lo suficientemente para ser bastante conocida, por ello mi entrada para este-voy a nombrarlo epitafio- escrito que, aunque parezca una esquela en una lápida mortuoria, la voy a comentar muy al estilo de cómo se habla y su lenguaje, a veces coloquial y otras llenas dialecto en mi tierra, Córdoba, Andalucía, metida en las mismas entrañas de esta España, dolorida, atormentada y triste. 

Aquí en esta tierra, de María Santísima, las cosas tristes a veces hay que hacerlas   menos desgraciadas, para desgracia ya la tenemos quebrantada. No por ello, deseo, como he dicho antes, dándole un formato más cachondo por decir algo.

Cosa que deseo de todo corazón y poder adentrarnos en el otoño-invierno, ya vistas las desgracias que nos alumbra este gobierno, al menos entrar con un poco de soniquete más acorde con las sugerencias de este maldito gobierne.

Como muy bien dice, Francisco Rosell, el que fuera director de El Mundo, en el apacible   Diccionario del habla Andaluza, del filólogo, Antonio Alcalá Venceslada (Andújar Jaén) …Y será, qué duda cabe, una ayuda firme para cuantos, en esta hora de dudas, busquen su modo de hablar y seña de identidad-andaluza-que a nadie excluye y a todos ofrece de manera generosa. 

Metidos en harina sin gluten. La palabra cenizo, es dada a una planta silvestre, esta es una mala hierba, crece en cualquier parte, principalmente en los estercoleros y lugares donde predominan plantas de corta y ridícula utilidad y beneficio. Ya ven, también tiene la palabra cenizo, otra nomenclatura que, dícese de una persona aguafiestas y gafe, díganme cuando estas dos sinonimias se juntan, la que se puede armar. 

Desde que se sentó en su butacón el bute, un frangollero con los bolsillos llenos de pegoletes, un fartusco y chapucero que nos ha traído a los españoles el cenizo. Este cenizo de la Moncloa, En España hay muchos apollardaos y pringaos que, junto a este y con sus acólitos, están dejando a España este esperaollas en la miseria absoluta. En nuestra piel de toro, hay muchos cenizos, pero dada la categoría del vecino de la Moncloa y como diría mi abuelo Rafael, además de cenizos hay muchas mosquitas muertas.

Mi abuelo Rafael, era un bendito.  Era tan especial que en la tasca cuando se juntaba al mediodía para tomarse unos medios de Moriles todos se querían sentar junto a él. Esto de mosquita muerta, era un decir muy frecuentado de los parroquianos en aquellas bodegas y tabernas que había en San Lorenzo; yo los he conocido, el bar de Ordoñez y el de Manolo el de las quinielas, así mismo la taberna de Gamboa y la peña de los 14 Pollitos y el bar de los Perros. A lo que iba, cuando decía el progenitor de mi querido padre, y mi abuelo a que se refería lo de mosquita muerta, seguro que lo señalaba como una persona que finge problemas y obtener favores, persona frágil y desvalida, necesitando a otras personas para resistir a la que yo le pongo también, huérfano de entendimiento. 

Este cenizo, como si fuese un gafe nos ha traído mentiras tras mentiras, dijo que el divorcio lo trajo su partido. MENTIRA.  Con Arnaldo Otegui, ni a la vuelta de la esquina. MENTIRA. Durante la campaña del 26 de junio del 2016, dijo que no iba a vender su alma a Podemos con tal de ser presidente. MENTIRA, también dijo que no podría dormir con este otro gaje de Podemos. MENTIRA. Dijo que traería a Puigdemont en vísperas de unas elecciones. Mentiras y más mentiras. 

El gafe, el maolillo  y el mosquita muerta, el convecino  de la Moncloa, ha traído el cenizo en los incendios, ha retirado las lluvias, el IPC por las nubes. Se ha trincao y se ha emborrachao con las aguas de los pantanos. Su cenizo ha dejado guarnio a los agricultores y ganaderos haciendo saltar su bancarrota. Negocios cerrados Este pelá y mondá nos enterrará sin pico y pala. El síndrome del aviador lo lleva en sus genes, eso sí, de gustos refinados, solo para potentados, hace de este personaje un calculador de poca monta. Este aguafiestas y manirroto, díganme si hubiese nacido un enenantes de dos años atrás ¿Sería mejor o peor?  Ahí está la cuestión. ¡Qué te güireh! ¡arma mía!

 

5 Comentarios

  1. Según mi opinión, aquí los únicos cenizos somos nosotros, que tenemos una paciencia impresionante y hemos aguantado sapos y culebras mas de 40 años, si el cenizo fuese èl, pagaria en su persona las consecuencias, pero NO, seguimos siendo los de siempre, tirando del carro, España funciona por inercia, si estuviese bien gestionada, seriamos la leche, un diamante en bruto, lo tenemos TODO.

    • Esa ha sido siempre nuestra única ventaja, la inercia de las costumbre.
      Yo siempre he pensado que esa es la clave tanto para que España no prospere como debería y se destruya como se merece, la inercia de las costumbre, despues de un Fernando VII un Pedro Sánchez y ya hay periodistas uncidos al carro que tiran de él gritando “viva las caenas”.

  2. Según la RAE, cenizo lo define como:
    Dicho de una persona: que tiene mala suerte o que la trae a los demás.
    Pues siento no estar de acuerdo. Para empezar, mala suerte no tiene, pues está dónde quiere estar.
    Y que trae mala suerte, no es precisamente que la traiga, es que la impone .

  3. ¡NO es un cenizo! Es un psicópata y sabe muy bien lo que se hace (amén de obedecer a sus amos).
    “Si no conoces a tu enemigo, ni a ti mismo, perderás cada batalla” (Sun Tzu).
    Resistencia.

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