Cuentan autorizados historiadores que, a Jesús, los zelotes le ofrecieron liderar una revuelta, y que éste rechazó tal propuesta. Sucediera eso o no, lo cierto es que la respuesta cuadra, perfectamente con lo que él enseñaba pues ¿No decía que “la verdad te hace libre”? ¿Y es compatible ser libre con seguir a otro? Por supuesto que no. La enseñanza de Jesús era simple y contundente: Si te molesta vivir en un mundo de mentira, di la verdad.

-¡Ah, la verdad!- Exclamarán algunos, con condescendencia. -La verdad no existe- dirán, si tienen intención de seguir mintiendo. -La verdad es relativa- dirán, si su intención es ir alternando verdades y mentiras. O -La verdad depende- ¿De qué depende? ¿De la conveniencia? Los peores, sin duda, aquellos que dicen -La verdad la vamos haciendo- Esos son los que pretenden, por ejemplo, que la ideología de género sea verdad.

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¿Qué se supone que niega un negacionista? ¿No niega la censura, la manipulación, la mentira? ¿No niega la esclavitud, el servilismo? ¿Cómo podría aceptar un negacionista liderar a otros, si la libertad que defiende consiste precisamente en que, cada cual, se lidere a sí mismo? ¿No es eso ser responsable? ¿O es que hay algún negacionista que pretende excusarse en la “obediencia debida”? ¿Cómo podría construir un mundo verdadero quién teme decir la verdad? ¿Qué pasa si los demás tienen el mismo miedo? ¿Acaso pretende el temeroso que hagan los demás lo que él teme hacer? ¿Es libre el que teme? Por supuesto que no. ¿Cómo puede sentirse libre quién se siente coaccionado por el miedo? ¿Cómo podría dirigir a otros hacia la libertad?

Si los líderes sirven para algo, es para dirigir revueltas. Eso era lo que pretendían los zelotes y para eso le ofrecieron el liderazgo a Jesús, pero éste les respondió -Si lo que yo defiendo es un mundo en paz ¿Cómo voy a emplear la violencia? ¡Si fui yo el que aconsejó ofrecer la otra mejilla!- -¡Ah, la otra mejilla!- exclamarán algunos, con condescendencia -¡Qué fácil es decir eso!- ¿Y qué propones tú, Don Condescendiente? ¿Una manifa? ¿Dos? ¿Con cuántas esperas ganar? ¿Enfrentarse a la policía? ¿No es eso lo que espera el ejército? ¿O crees que el ejército está de tu lado? ¿Por qué no han reaccionado contra aquellos que están entregando la soberanía a extranjeros? ¿No es su trabajo defender la soberanía nacional? ¿Era “Todo por la patria” o “todo por la pasta”?

¿O la idea es presentarse a las próximas elecciones? ¿Es eso? ¿Montar otro Podemos? ¿Otro Vox? ¿Seguir legitimando el sistema con nuestro voto? ¿Esperas lograr la mayoría absoluta? ¿O solo tener representación suficiente para pactar con “los grandes” y que la cosa quede en un término medio? Cuando “el bien” pacta con “el mal” ¿El resultado no es siempre “menos bien”? ¿Pactaremos con “los malos” que, entre pincharnos cuatro veces y no pincharnos ninguna, lo dejamos en dos “jeringuillazos”? ¿Qué proponen esos que van asomando la patita de lider negacionista? ¿Quemar iglesias tal vez? ¿Ocupar las televisiones? Que lo digan de una vez y sabremos a qué atenernos ¿no? Si quieren ser lideres ¡qué menos que explicar su programa!

El programa de Jesús era simple y contundente: Decir la verdad. ¿Te parece una propuesta con pocas posibilidades, Don Condescendiente? Al menos es una propuesta. Eso no lo podrás negar. ¿Cuál es la tuya? ¿Una manifa? ¿Cuántas hicieron, en Francia, los “chalecos amarillos”? ¿Unas elecciones? Hemos visto como se vendieron todos los parlamentarios de nuestro país, de todos los partidos. ¡Hasta los que querían cargarse al “estado opresor” lo están apoyando! ¿Puedes asegurar que los candidatos negacionistas son de otra pasta?

Esta guerra no se ganará con manifestaciones (No digo que no sean buenas ocasiones para conocer gente) ni con hazañas bélicas. Esta es la guerra contra la mentira y solo se puede ganar disparando verdades. Los candidatos a líder que ocultan sus propuestas, lo único que evidencian con ello es que están “del lado del mal”. Ya han salido muchas personas, de los oficios más diversos, a contarnos su verdad y seguro saldrán muchas más, a medida que vayan comprendiendo que la vida vale más que la bolsa. ¿Puedes ver como, con cada verdad que surge, el enemigo se va debilitando? Dispara la tuya si quieres estar más seguro de que la verdad va a ganar. Rompe con aquello que te obliga a a tragarte tu verdad y te prometo que serás libre.

9 Comentarios

  1. Hoy por hoy, sólo el negacionismo nos hará o nos podrá hacer libres. El negacionismo de las mentiras oficiales y de las mentiras sociales convencionales, por supuesto. En realidad, para ser ecuánimes y justos, para tener un juicio y un discurrir correcto, no se puede ser, de antemano, ni negacionista ni afirmacionista sino aplicar a cada propuesta y a cada proposición en particular el preciso análisis y el preciso conocimiento.

    El problema de fondo es que, cuando adoptamos una postura u otra, a favor o en contra de lo dado, estamos actuando a la defensiva nada más y no estamos, como debiéramos, proponiendo un nuevo paradigma, una revolución o una solución a los tiempos que corren; es decir, a la crisis social más grave y más determinante jamás vivida.

    • No puedo estar más de acuerdo. Si defendemos a alguien, solo porque es “de nuestro bando”, hacemos lo mismo que hacen los masones, eso es, perder el contacto con la verdad.

      • Totalmente. Por eso es necesario con demasiada frecuencia manifestar y recordar que nadie se equivoca en todo y que, por tanto, no se puede ni denostar ni celebrar una aseveración cualquiera porque “mira quien lo dice”; mucho menos aún sostener insolentemente que porque no lo dicen los míos queda “refutado”.

  2. Siempre se ha dicho que existen tres verdades: la tuya, la mía y la qué es. Ni la tuya ni la mía son absolutas, pero ¿ cuál es la qué es? y ¿ésta es la absoluta?.

    • Si partes de tu verdad personal, llegarás a la verdad absoluta. Si no partes de tu verdad, te perderás. Si confundes tu verdad personal con tu interés personal, ya te has perdido.

  3. En efecto. El autor (como de costumbre) tiene razón. La violencia no es la solución, y la mentira es el problema. Y la mentira sólo se resuelve con la verdad.
    No es casual la ferrea censura contra las verdades. La verdad es el arma más poderosa, y las élites la temen mas que a una bomba atómica (de hecho sus provocaciones a Putin lo que quieren es una bomba atómica, que recemos que no consigan)
    A las élites les tiemblan las piernas cada vez que una verdad se abre paso, y empeñan todo su esfuerzo en inundarnos de mentiras.
    Pues démosles donde más del duele.

  4. En Italia han votado el 60% de la población el 40% restante no se sienten representados,además de que al final tampoco eligen a los más votados,son instalados por Soros o por otros peores.

    La política actual en sí misma es absurda,la gente se presenta exclusivamente para hacerse ricos,y no hacen políticas para el pueblo,sino para estos mismos.

    En la escala más baja se encuentras los labradores,paupérrimos ya en toda Europa,ningún político hace nada por ellos,después los obreros pervertidos por el socialismo,también sin futuro y así subiendo de escalas hasta comprender que ya no queda clase media,solo una:la de los funcionarios burocratas que se reparten en dinero a manos llenas entre los de derechas y los de izquierdas.

    Prometo robó el fuego para dárselo a los hombres…hasta que llegaron los políticos actuales de la gran parodia de la democracia,y se lo robaron a los hombres,para incendiar su mundo.

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