vivienda

La Comunidad Autónoma de Madrid que preside la popular Isabel Díaz Ayuso ha aprobado el plan “Mi Primera Vivienda” para ayudar a los jóvenes en la adquisición de su primera vivienda en propiedad. La finalidad del programa es la ayuda a emancipación de jóvenes madrileños de hasta 35 años que den el paso de comprar su primera vivienda y presenten solvencia económica, pero carezcan de los ahorros previos suficientes para hacer frente a la diferencia entre el porcentaje que financian los bancos y el coste total de adquisición.

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Destinarán a ello 18 millones de euros mediante el aval del porcentaje que exceda del 80% de las hipotecas -las llamadas de “pata negra”, movilizables a terceros- que, financiadas por una serie de bancos que se adhieran a este Convenio, concederán a los titulares que presenten los siguientes requisitos para ser beneficiarios:

  • El importe máximo para avalar será el que exceda del 80% y hasta el 95% del valor del inmueble, siempre que este no rebase los 390.000 euros tomando como referencia el menor importe de los del valor de tasación o el precio de compraventa
  • La vivienda ha de estar ubicada en la CCAA de Madrid
  • Acreditar su residencia legal en la Comunidad de Madrid, de manera continuada e ininterrumpida, durante los dos años inmediatamente anteriores a la fecha de solicitud del préstamo
  • No deben tener otro piso en propiedad dentro del territorio nacional
  • No tener más de 35 años de edad
  • Contar con una solvencia económica suficiente como para poder acceder a una hipoteca
  • Contar con unos ahorros de, al menos, el 5% del precio de la vivienda más otro 10% para impuestos y gastos
  • A medida que se vaya produciendo la amortización de los préstamos hipotecarios concedidos, cuando los titulares completen el pago del importe superior al 80% del precio de la vivienda, la Comunidad de Madrid procederá a retirar el aval de la operación.

En resumen, el Gobierno madrileño, en colaboración con las entidades financieras, ofrecerá una garantía a aquellos que ya cuentan con los recursos económicos suficientes para hacer frente a las cantidades restantes del importe de la vivienda que van a comprar. No se trata de una ayuda monetaria, sino de una garantía adicional que permitirá a los jóvenes poder solicitar una hipoteca por el 95% del precio de compraventa o el precio de tasación.

Las solicitudes podrán presentarse durante el último trimestre de este año, según ha detallado el consejero de Presidencia, Justicia e Interior, Enrique López.

Adicionalmente, el plan “Alquila Joven” posibilitará, mediante un aval garantizado por la Comunidad de Madrid, un contrato de alquiler seguro, tanto para arrendadores como para arrendatarios. De esta manera se resuelve uno de los principales escollos de los jóvenes para acceder al mercado de alquiler, que es aportar un aval que garantice una mayor seguridad jurídica entre las dos partes.

En teoría, la idea es muy buena, pero la realidad es muy tozuda y puede dar dolores de cabeza a la Comunidad de Madrid y a los Bancos financiadores.

Recordemos que las hipotecas conceden hasta un 80% del valor de la vivienda, por lo que normalmente es necesario contar con un 20% de ahorros para hacer frente a la compra. Además, hay que contar con los gastos e impuestos derivados de la compra de una vivienda, lo que supone alrededor de un 10% adicional. Esto hace que una persona que quiera comprar una vivienda deba tener ahorrado sobre un 30% del valor de la vivienda. Así, para comprar una casa de 100.000 euros -que ya no quedan porque son esas que luego los bancos no saben qué hacer con ellas cuando se las tienen que adjudicar-, son necesarios unos ahorros de 30.000 euros; si hablamos del importe máximo a que se refiere esta norma autonómica, el importe a aportar inicialmente sería de unos 115.000 euros.

Con este aval del gobierno madrileño, en el primero de los casos habría que aportar unos 15.000 euros y pagar una cuota mensual durante 25 años de 350 euros; y sobre 60.000 euros en el segundo, pagando una cuota mensual de 1.250 euros durante el mismo plazo. Para una buena administración, sin otro tipo de deudas, en el primer caso habría que ganar 1.050 euros mensuales netos y 3.750 euros mensuales netos en el segundo supuesto, en un trabajo estable, fijo o con visos de no tener problemas de colocación en caso de despido del actual.

Una parte importante de la crisis subprime fue la concesión de préstamos hipotecarios a personas que no tenían suficientes ingresos para hacer frente a las cuotas por sus propios medios, por lo que se recurrió a avales que, en la mayoría de los casos, supusieron la quiebra, adjudicación y lanzamiento de los avalistas, padres y otros familiares que, sin comerlo ni beberlo, se vieron en esa absolutamente desagradable situación, engañados en su momento por los titulares de la operación que se lo vendieron como “una firma sin compromiso de ningún tipo”.

El aval es la figura mercantil más peligrosa que existe, pues cuando el acreedor llama a su puerta ya es tarde, es para cobrar, normalmente a primer requerimiento. Dentro de ese ejemplo de luz y taquígrafos que muchos ciudadanos esperamos de Díaz Ayuso, me gustaría que a principio de cada año natural informase del número de operaciones e importes, de las que ahora se van a avalar, tiene que hacer frente y nos va a costar el dinero a todos los madrileños, las que se encuentren diferidas y las viviendas impagadas, adjudicadas y sin poder tomar posesión de ellas por estar okupadas, alquiladas, realquiladas y/o trabas judiciales de algún otro tipo.

Aprovecho para decir que no me ha gustado nada “el cordón” montado alrededor del nuevo líder del Partido Popular, imponiendo su mayoría absoluta en Galicia para evitar que Feijóo explique cómo triplicó su patrimonio en dos años. Y sobre su equivocación el día de votación en el Senado de la reforma propuesta por Pedro Sánchez del Tribunal Constitucional porque, o bien es muy tonto -cosa que no creo- o para ese viaje no hacían falta alforjas. Y de la Sra Díaz Ayuso, la Niña de los Huevos de Oro, yo, al menos, espero mucho más.

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Antonio Campos
Antonio Campos nació en Ciudad Real, en la España del queso amarillo y la leche en polvo de los americanos. Licenciado en Económicas, Diplomado en Humanidades, PDG por el IESE. Ha trabajado durante muchos años en un importante grupo multinacional del sector financiero, al que reconoce estar agradecido por haberle dado la oportunidad de desarrollarse profesional, académica, personal y humanamente. Conseguida cierta estabilidad profesional y dineraria, volvió a su verdadera pasión de juventud, escribir; desde entonces, han sido cuatro libros y unos dos mil artículos de opinión, económica y política, publicados en diferentes medios de comunicación, pretendiendo conjugar la libertad individual o personal (el progresismo) con la libertad económica (el conservadurismo), elogiando las ideas y no las ideologías. Y lo hace, dice, pretendidamente independiente, ideológica y socialmente, con la libertad de quien tiene libre el tiempo, el pensamiento y la palabra.

2 Comentarios

  1. Es un tema peliagudo.En Altea-Valencia,ofrecen pisos en los que no solicitan ni avales ni nada y no hay que pagar nada…luego puede ser de alquiler o con opción a compra,y si después no lo quieres comprar,anulan el contrato…puede ser una solución viable?.

    Es mejor no lanzar una opinión,de algo que realmente desconocemos cómo funciona…lo único que podemos decir es que dentro de unos meses estallara una burbuja inmobiliaria a nivel mundial,a causa de la crisis hipotecaria de China.

    Los precios de las viviendas caerán en picado y el precio del metro cuadrado,pero el que haya hecho una hipoteca con anterioridad tendrá que seguir pagando lo mismo.

    Lo bueno del PP es que bajo el precio del impuesto de plusvalía,los socialistas lo han subido por las nubes,cuando en Madrid no se paga nada,esto de las autonomías es un rollo patatero.

    Los bancos manipulan los precios del metro cuadrado por qué se basan en comparativas,y nadie puede demostrar el precio real quizás por qué nadie lo puede saber,y ahí es donde hacen trampas,con créditos abusivos impagables,o simplemente usura.

    Y que bajen los precios de la vivienda,no implicará que la gente tenga solvencia para adquirirlos o para pagar los costes,por qué no suben los salarios,y si subirán los precios de todo tipo de productos de consumo.

    Hay que prevenir a la gente de lo que está por caer,por eso también han censurado a Trump,sus seguidores han invertido en viviendas…y ya no hay tantas a la venta,como las hubo en su día,pero la idea de vivir de alquiler es un concepto de políticas de izquierdas contrarias a la propiedad privada.

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