brevas

Recuerdo que, de pequeño, en edad escolar mi vecino de calle y primo de mi querido padre, más o menos por este tiempo, este vecino, llamado Manuel, me llevaba a su huerta para comer brevas y un tiempo más tarde, de unas semanas tocaban los higos. ¡Y que higos, madre mía! me subía en una escalera pequeña que tenía Manuel, y me comía algunos de ellos, bien fueran brevas o higos. Las bregas y los higos, me decía mi vecino, hay que cogerlos, atraparlos cuando están en su punto, ni más ni menos. Después vienen las lluvias y los estropean y lo más curioso, le salen gusanos.

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España, está ahora mismo en tiempo de brevas que, por cierto, ya las he probado. Pues bien, todo este preliminar, podría decirse que el gobierno, comunista social, está para cogerlo y como toda fruta que se precie, su mayoría, congelarla. Pero tratándose de este gobierno no podemos congelarlo, son personas, aunque no lo parezcan. Estamos metidos en un sumidero hasta las trancas.

Ha tenido que venir el expresidente González, el otro barón con b larga, para decir que, no le suena bien la nueva Ley de Memoria. Y dejando entrever que, como no la ha leído no puede hacer declaración sobre este asunto, esto lo digo yo: tan manido y manoseado. En todo este argumento, hay un abismo de intereses por parte de este gobierno que, al amparo de sus socios y camaradas de gobierno tienen atado a este PSOE, de Sánchez y por qué no decirlo también de González, el astuto que coge la hebra sin la ajuga de cocer dejando el roto sin hilvanar. Sin embargo, Aznar, le dice a Sánchez privilegiado equiparando a los etarras en víctimas.

Otra breva que va a precipitarse por no cogerla a su tiempo. La exhumación de José Antonio Primo de Rivera, fundador de la falange, asesinado en la cárcel de Alicante. José María Zabala, autor de las últimas horas de José Antonio, en febrero del 2015, narra cómo fue el fusilamiento a manos de unos “facinerosos y criminales. Según cuanta este periodista que uno de los guardias de la cárcel cuanta como vio el fusilamiento.

Las brevas y los higos siguen en la higuera. He leído en la prensa que, el gobierno comunista social salva la Memoria Democrática gracias al apoyo de los soberanistas, los llamados Bildu, Podemos PNV, (otro que se sube a la higuera, pero no coge la breva) PDeCAT y Más País, en resumida una disgregación camuflada de Podemos. Esta mierda de ley de Memoria democrática es una falacia al servicio de los votantes, donde solamente, al parecer, la hacen para contribuir al esclarecimiento de la violación de los derechos durante la dictadura. Mas claro agua y el chocolate negro y espeso.

Y qué me dicen de las cuatro señoritingas, féminas, donde las fotografías de su ida a Washington DC, se han encargado ellas su envió como si se tratase de un viaje de vacaciones; las fotos ilustraban su júbilo como se ha leído en las páginas periodistas de España. Se fueron en un falcón, no sé sí sería el mismo de Pinocho u otro destinado para estas cuatro podemitas, ya que todo quisqui pida lo que pida, lo tiene asegurado. Hoteles de lujo, chofer y las comitivas correspondientes, todo con gastos pagados, dicen que fueron a las Américas “para reforzar a la agenda feminista y los derechos productivos de las mujeres”. Donde el dichoso avioncito ha consumido más de 22.000 litros de combustible cuyo valor estimado es de 95 mil euros. Sin contar hoteles, traslados, comidas, etc. etc.

No sé si caerán las brevas y los higos antes del verano, pero viendo la mentalidad española los higos y las brevas de la higuera caerán por sí solos llegado el tiempo de madurez. Los higos y las brevas que se `podrían posicionar con los políticos de turno, no caerá esa breva.     

Las brevas las hay de varios tamaños y colores, según sean su madurez. Y qué me dicen de la breva y los higos pelotos, una variedad que está desapareciendo del mercado. Aquellos blancos por dentro y verdes por su pelaje, eran los más dulces, según mi vecino Manuel y yo, son los más notables de sabor a higo. Y las brevas las negras por fuera y blancas por dentro, eran las que se caían antes de su madurez al suelo Huertano.

Y, por último, qué me dicen de Yolanda Diaz, esta señora, esta tiene un proyecto maniobrado por ella misma, dice: quiero un país alegre. No dice “quiero una España alegre”, si es por su simpatía y afinidad con la mayoría de los españoles, como siempre digo: apaga y vámonos. Más partidos inclinados a la izquierda. Lo dicho, las brevas y los higos hay que atraparlos en su tiempo. Aquí cada persona tiene su singularidad, cada cual hace y dice lo que quiere. ¿Y que crea este gobierno comunista social? Pues a esperar que madure el fruto en la higuera para comérselas. Otro día comentaré con que líquido elemento están buenos y más sabrosos los higos.

¿Se acuerdan de Olvido Hormigo? Esta dijo en su día lo siguiente: hace con su higo lo que quiere. Lo mismo que todo el regimiento del gobierno, esperar que la fruta esté en el suelo. A buen entendedor con pocas palabras basta, ¿O no?