Uno de los medios que, actualmente, tenemos censurado en este lado globalista del mundo, es el medio ruso ‘RT’. Y a nosotros nos parece tremendamente importante estar al tanto de las noticias que publican, no solo por compararlas con las campañas publicitarias que publican los que “sufrimos” aquí, sino porque nos podemos encontrar con otro tipo de informaciones que nos pueden resultar tremendamente necesarias.

En este caso, con lo que nos hemos encontrado es con un fantástico artículo publicado por la escritora estadounidense Memoree Joelle. Joelle es una escritora conservadora residente en Los Ángeles que, con este artículo, trata de despertar del letargo y de la cobardía a sus compatriotas. Y lo bueno de ese artículo es que, como la situación es idéntica en todas partes, es perfectamente aplicable para otras sociedades, sobre todo para una tan tremendamente enferma como la española, como la nuestra.

Pero lo que más nos parece ese artículo es, sobre todo, esperanzador y positivista porque, tras hacer un repaso de los males que nos aquejan a todos, intenta ofrecer una dosis de esperanza recordando lo que somos los seres humanos, lo que queremos, quiénes son nuestros enemigos, a quién nos enfrentamos y cuál podría ser una de las soluciones.

Por su gran interés y dado que el medio está censurado, hemos decidido reproducir este fantástico artículo en su totalidad.

“Los estadounidenses tienen una adicción a la pornografía del miedo, y es hora de una intervención
Ya sea una epidemia, un ‘adversario extranjero’ o un cambio climático apocalíptico, las élites siempre encontrarán la manera de mantenernos asustados

El presidente Franklin Delano Roosevelt dijo una vez: “Lo único que debemos temer es el miedo mismo”. Independientemente de cómo se sienta acerca de su New Deal, esas palabras contienen una verdad atemporal que deseo que más estadounidenses de hoy se tomen el tiempo de considerar.

América fue fundada por hombres que arriesgaron sus vidas en la búsqueda de la libertad para todos. Nuestros padres fundadores se enfrentaron al poder de la Corona cuando formaron los Estados, sabiendo muy bien las posibles repercusiones si fracasaban. También sabían que para ser libre, debes ser intrépido. Tienes que creer que vale la pena luchar e incluso morir por la libertad. Tienes que creer que eres un ser soberano creado por Dios y que tus derechos provienen de Dios, no del gobierno. Si crees esto, como ellos lo hicieron, tienes la base para crear algo realmente maravilloso. Qué bajo hemos caído.

Estados Unidos en 2022 se parece más a un manicomio gigante dentro de un circo que a un país de valientes y libres. A veces me pregunto si la mayoría de mis conciudadanos aún creen en la libertad, o están tan temerosos y conmocionados que han olvidado lo que significa esa palabra. Veo a jóvenes en la plenitud de sus vidas caminando por Los Ángeles usando tres capas de mascarillas porque escucharon en la televisión que eso los mantendrá a salvo. Los hombros siempre caídos, las cabezas siempre inclinadas. Veo personas que usan máscaras quirúrgicas mientras conducen solas, encerradas en sus autos.

Hemos tenido más de dos años, múltiples vacunas, una gran cantidad de tratamientos virales tempranos bien documentados, y aún no es suficiente. Todo está desinfectado, cada cajero está detrás de una barrera de plexiglás y cada germen ahora se ve como una amenaza. Frases cotidianas como “Hasta luego” y “Cuídate” se han reemplazado por “Mantente a salvo”. Es casi como si la seguridad fuera el nuevo pasatiempo estadounidense, reemplazando al béisbol. O peor aún, la seguridad es la nueva religión. Para citar a Nabokov, “El veneno estaba en la herida, y la herida permaneció siempre abierta”. Y eso es exactamente a lo que se ha visto sometida nuestra nueva ciudadanía temerosa: una enorme herida de miedo nacional, infligida por nuestro propio gobierno, cuyo gusto por el poder ha desatado un monstruo. Ese monstruo crea y se alimenta del miedo, produciendo más y más veneno fresco con cada titular de noticias.

No comienza ni termina con el Covid-19, ni con las epidemias en general. ¡Enciérrense porque se acerca la viruela del mono! Junto con las variantes del Nilo Occidental, Zika y Covid números 5, 6 y 10,000. Ah, y el mundo va a terminar en diez años debido al cambio climático, al igual que estuvo a punto de terminar hace diez años, y diez años antes de eso. ¡Mejor deja de conducir! (Para que la élite mundial pueda volar más jets privados y comprar yates, por supuesto). Y definitivamente deberías tener miedo de (insertar país extranjero) y oh dios mío, ¿y si los extraterrestres atacan? El bombardeo nunca termina. Y hemos estado viviendo así durante años y años. Es difícil no verse afectado. Si eres un estadounidense que lee esto y vives en una gran ciudad, pregúntate esto: ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste alegre y despreocupado?

¿Por qué nuestro gobierno y sus lacayos de los medios de comunicación harían esto a su propia gente? Simple. Para controlarnos. Una población temerosa estará de acuerdo con casi cualquier cosa, como vimos al inicio de Covid-19 y las innumerables pequeñas empresas que fueron aplastadas por los cierres. Cuando estamos controlados por el miedo, somos fáciles de dividir y conquistar. Y consiguieron lo que querían. Los vecinos delataron a los vecinos, llamando a la policía por una simple fiesta en casa (o, en mi vecindario, por una reunión familiar para llorar juntos después de un funeral). Todo ello impulsado por el miedo inculcado, todo ello desprovisto de empatía humana.

Los estadounidenses ya enfrentaban crisis a nivel nacional que afectaron nuestra salud mental mucho antes del covid. Solo mire lo obsesionados que estamos con Hollywood, las redes sociales y la nueva clase de ‘influencers’. Tenemos un sinfín de productos farmacéuticos para la ansiedad y la depresión, y una epidemia de adicción a la pornografía. Estamos lidiando con una crisis de opioides y la idea delirante de que uno puede cambiar su sexo o elegir uno de los 78 géneros. Todo esto no es un buen augurio para una sociedad saludable y funcional, pero cuando agregas unos medios de comunicación histéricos y una clase dominante trabajando juntos para infundir miedo, tienes un camino directo hacia la destrucción total de una nación. Me temo que si no logramos controlar colectivamente, como nación, este miedo (fabricado), ahí es donde nos dirigimos.

Solo las personas temerosas son fáciles de controlar, no son capaces de funcionar de una manera humana normal. Los humanos necesitan estar con otros humanos, no aislados o comunicándose a través de teléfonos y computadoras. Somos criaturas muy sociales diseñadas para correr riesgos, probar cosas nuevas, aprender, crear y explorar. No podemos hacer eso si sospechamos que todos son una amenaza para la salud personal, o si creemos que estamos al borde de una guerra nuclear, o si tememos escasez de alimentos, o si no podemos pagar las cosas. necesitamos vivir. Cuando llegamos a este punto, comenzamos a desarrollar enfermedades mentales, adicciones y neurosis como las que describí anteriormente.

Un presidente que creo que era mucho más sabio que Roosevelt nos enseñó que “la libertad nunca está a más de una generación de distancia de la extinción”. Vale la pena defender nuestros derechos humanos otorgados por Dios y no ceder al miedo, que solo sirve para esclavizarnos. Todavía vale la pena luchar por la libertad, y no es tan difícil como parece. Paso uno: apaga la pornografía del miedo”.

 

3 Comentarios

  1. Amén, Amén, Amén.
    Si buscas bien, en el cine encontrarás las preguntas y las respuestas: El manantial (1949). La verdadera esencia del poder.
    Cuando te dicen que no quieren matarte. Sólo verte encerrado, acabado. Que trabajes sólo cuando se te ordene. Que obedezcas.
    Disidencia + Acción = RESISTENCIA
    https://t.me/resistencia_costa_dorada/5

    Podéis ver mejor la escena en nuestro canal de YouTube:
    https://www.youtube.com/channel/UC-NrIDAFBpEKm_H5kIDJBrA

  2. Buen artículo.
    Por lo que he podido comprobar es que, a parte del miedo, existen para añadir, esa falsa responsabilidad y solidaridad con la que han estado y siguen, machacando día sí y día también.
    No se si lo americanos, ingleses, franceses, canadienses,….. es decir, los ciudadanos de cualquier otro país, se han dejado influenciar tanto como aquí por esos dos términos.
    Cuando oyes esa frase de “pues yo ya me he puesto las tres” y “si lo cojo no se lo quiero contagiar a nadie”, pienso, este pobre ya no tiene remedio.
    En cuanto al troleo del cambio climático, es curioso porque si sale la conversación, es cierto que, en general, la gente cree que existe, pues la falta de lluvias y el calor excesivo les hace caer en el engaño, pero en cuanto empiezas a comentar que, ésto, es cíclico y que a lo largo de nuestra historia climática, siempre ha habido estos cambios, resulta que te dan la razón. Lo que no se es si me la dan como a los tontos o que no se han parado a pensar en la realidad de esos ciclos.
    Es cierto que nadie mira al cielo. Que esas estelas les parecen normales. Que tienen bastante con ir andando y a la vez con el móvil que ya lo utilizan para guiarse por dónde pasan todos los días..
    La ignorancia, la falta de estímulos, la desinformación machacona, les ha sumido en un mundo de tristeza, apatía, desunión, de muertos vivientes que llega a extremos preocupantes, porque lo que ocurre en estos momentos en el mundo, les es totalmente ajeno, pues sólo les muestran lo negativo y ante ello, las mentes se cierran. El tiempo pasa rápido y de seguir así o peor, no van a tener tiempo de percatarse lo que han estado haciendo con sus mentes y se encontrarán con un chip implantado, porque hay que ser responsable y solidario, ¡¡faltaría más!!.

  3. Buena idea poner el foco en este texto y sí… también pienso que es necesario. Escribimos mucho, sobre diferentes cuestiones, pero al final todo se reduce a Una Sola y esta mujer no se ha dejado nada en el tintero; Consciencia, Razón y Emoción… un 10.

    Gracias a ese ejemplo de Ser Humano y Gracias tb. “al Diestro” por su criterio.

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