Si se lo preguntas a un creyente, puede que quede momentáneamente traspuesto. Pasado el estupor, seguro le vendrá a la cabeza alguna imagen: Puede que lo imagine como un hombre mayor, barbado, sentado en una nube; o puede que imagine a un hombre más joven y atractivo, paseando sobre el mar. ¿Puede que imagine también a una mujer, a una diosa? Por poder, hay quién imagina, simplemente, una luz parlante. En cualquier caso, todas esas imágenes le dirán lo mismo: “Sé bueno, no seas malo” pero ¿Quién tiene el poder de hacer maldades? ¿Lo tienes tú?

Si formulamos la pregunta al revés (¿Qué no es Dios?) se lo pondremos más fácil al creyente. -Ésta me la sé- Dirá, sin duda: -El diablo, obviamente, no es Dios, pues es su antagonista- Para el creyente, Dios es el que hace el bien y Satán es el que hace el mal, pero entonces ¿Por qué le recomienda Dios al creyente que no haga mal? Si el demonio tiene el poder de hacer mal y el humano tiene el poder de hacer mal ¿Puede que demonio y humano sean la misma cosa? -¡Qué barbaridad!- Exclamará el creyente -¿En qué me parezco yo a un cabrón?-

Para el creyente, los conceptos Dios y Diablo tienen que ver siempre con la imagen, con la forma en que los imagina, no con su poder. En algún momento, el creyente acogió en su mente una imagen de Dios y del Diablo y, desde entonces, rechaza cualquier información que pudiera desvirtuar esa imagen que considera suya. ¿Que hará para salvaguardar su propia imagen? Matar al mensajero, indignarse, enfadarse con todo aquel que le aporte algún dato que no encaje con su creencia.

Lo cierto es que, a lo largo de la historia, tanto Dios como el Diablo han tenido muchas imágenes y muchos nombres: Para los mayas eran animales, para los egipcios eran medio-animales, para los griegos, tenían apariencia cien por cien humana. En realidad, hay tantas imágenes como imaginadores. Es un hecho que los humanos han estado miles de años matándose entre ellos por no estar de acuerdo con la imagen de Dios que otros acogieron. La pregunta que se impone aquí es ¿Pensamos seguir matándonos, por los siglos de los siglos, por cuestiones de imagen? Para el que cree tener, en su mente, la imagen verdadera, la única respuesta posible es -¡Por supuesto!- Al que cree tener la imagen perfecta de Dios, solo le cabe matar o convertir a todos los demás a su imagen. Así han venido actuando los creyentes, a través de los siglos: -Dame la razón o muere-

Solo si dejo de dar importancia a algo tan superficial como “la imagen” puedo profundizar en el asunto. Sé que tengo el poder de hacer mal, y lo sé, porque hice mal. Lo sé por propia experiencia y nadie duda de lo que sabe por propia experiencia. Si el Dios que imagino me dice “Haz el bien y no hagas mal” ¿No está dando por supuesto que tengo la posibilidad de hacer ambas “cosas”? Eso es el libre albedrío ¿No? Pero si mi Dios me dice “Haz el bien y no hagas mal” ¿No me está aconsejando que prescinda del “libre albedrío”? Si lo ideal es que todo sea bien y nada sea mal (Que el mal sea nada, que no exista) ¿Cómo se podría lograr eso, conservando el libre albedrío, que incluye el poder hacer mal?

Si lo que agrada a Dios es que siempre haya bien y yo quisiera agradar a Dios ¿No debería prescindir del poder actuar mal? Conservar el libre albedrío es conservar el poder de hacer mal, contrariando la voluntad de Dios. ¿No estoy actuando pues como su antagonista? ¿No es el libre albedrío lo que me da la posibilidad de actuar como un demonio? ¿Es pues un derecho divino, el libre albedrío, o solo un autopermiso que me doy, para poder llevar la contraria a Dios, para poder ser su antagonista, su opositor, cuando me plazca? ¿Quién soy yo cuando me enfrento a Dios sino el Diablo?

Solo si dejo de dar importancia a la imagen, puedo entender a Dios como “Aquello que quiere nuestro bien y solo nuestro bien” pero el caso es que, para la imaginativa mente humana, desprenderse del libre albedrío es desprenderse de un poder. A la mente le gusta sumar, nunca restar; para ella, tener dos opciones es siempre mejor que tener solo una.

Dios es solo bueno. El humano es bueno y malo. A la parte mala del humano es a lo que llamamos Diablo, o Demonio, o antagonista. Si el bien y el mal están en lucha, y yo tengo mi parte buena y mi parte mala ¿No estoy luchando yo contra mi mismo? ¿No está la guerra, el conflicto, dentro de mí? ¿No escucho una voz interior que me dice “Dale” y otra que me dice “No le des”. ¿Son Dios y el Diablo luchando? ¿Dentro de mí?

Al acto de “dar” lo llamamos actuar con amor y al pensamiento de “no dar” lo llamamos miedo, codicia, egoísmo, o simplemente ego, porque es más corto. ¿Por qué no daría yo sino porque temo que me puede faltar? Dios es la voluntad de hacer el bien, de actuar con amor, de dar, de compartir; y el ego es su antagonista, es la voluntad de hacer mal, de actuar sin amor, de acaparar. El ego es pues un pensamiento que no está en la mente de Dios pero sí puede estar en la mente humana ¿Piensa más el humano que Dios? ¿Tiene el humano facultades que Dios no tiene?

Actuar con amor lleva a sentir amor, y sentir amor es sentirse Dios, porque Dios es amor como amor es Dios, porque Dios y Amor son lo mismo, porque sentir y ser son lo mismo. El creyente, más que “ser”, prefiere “tener”, y así tiene amor y tiene ego, y quiere seguir teniendo ambas cosas porque su mente imaginativa cree que tener dos posibilidades siempre es mejor que tener solo una. Mientras eso crea, se guardará, como un tesoro, la posibilidad de tener miedo de aquello que imaginó.

 

27 Comentarios

    • ¿Quieres palabras de Jehováh? Pues ahí las tienes “No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. ¿De qué te ha servido, a ti, escudriñar tanto, si un humilde no-creyente, como yo, te las tiene que mostrar?

  1. ¿Quieres palabras de Jehováh? Pues ahí las tienes “No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra”. ¿De qué te ha servido, a ti, escudriñar tanto, si un humilde no-creyente, como yo, te las tiene que mostrar?

  2. Dios es un alguien no un algo… “¿Que es Dios?”, ya empezamos mal, ¿Quien es Dios?… y no se trata de buscar una substancia ni de hacer contorsiones almaticas basadas en nuestras percepciones, se trata de conocer la Suprema Virtud ya que “Dios” o “El Gobierno” Que puede ser uno y a lavez estar constituido por tres Seres, (para los que se lían con la “Trinidad” e imaginan cosas raras), un solo Dios (Gobierno) de tres Gobernantes… “Estando David en el Espíritu, dijo el Gobierno a mi Gobernador, (El que Señorea dijo a mi Señor)”… como antes dije, se trata de RECONOCER (hacer propia) la Virtud Suprema y eso esta claro en las Escrituras… “El amor (Dios) 4.El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; 5.no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; 6.no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. 7.Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. 8.El amor nunca deja de ser”… Quien ES CONTRARIO A ESTO NO ES DIOS ni le conocerá.
    Pd. Hay quienes no tienen la capacidad de reconocer estas cosas porque su linaje es del maligno y para el son locura.

    • La pregunta sería… ¿Qué es la Divinidad?

      ¿Es algo externo a Nosotros? Porque parece que lo deis por hecho…

      Quizá la Clave esté en Comprender qué quiere la Divinidad de Nosotros… una pregunta cuya respuesta se encuentra dentro de cada Uno; simplemente hay que buscarla…

      • Buscan fuera porque tienen miedo de buscar dentro; porque no se consideran dignos, porque se consideran culpables. Esa es su tragedia. Son como aquel borracho que buscaba las llaves bajo la luz de la farola, sabiendo que las perdió en la oscuridad. Sirva también el presente para felicitarte por tus textos.

    • Tú, como yo, identificas Dios y Amor (Dices: El amor (Dios)) . Es sorprendente pues tu reproche. Aunque también es sorprendente que identifiques a Dios con alguien cuando el amor no es, ni un individuo, ni una individua (Dices: Dios es un alguien). De tu contradicción deduzco que no lo tienes nada claro. Te has ofendido porque he utilizado la palabra “Qué”. De haber utilizado la palabra “Quién” también hubiera resultado ofensivo. El lenguaje es limitado. No hay, al menos en español, un adjetivo interrogativo que pueda adaptarse a Dios. Si he optado por “Qué” es porque es más amplio que “Quién” y hace más difícil formar una imagen mental de Dios (Que siempre será falsa). Sé pues benigno, no te irrites, o como bien dices, no conocerás a Dios.

      • Publico denuevo porque se publico mal el hilo.

        No me he ofendido en absoluto, sera que estas haciendo un reflejo en mi de como te sientes por la critica… mas las cosas no tienen atributos como “paciencia, bondad, gozo” por lo tanto “el amor” (en el contexto que he utilizado) es alguien no algo… y en el mismo contexto dice: “Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
        1 Juan 4:16”

        Luegoi pones “Para el creyente, los conceptos Dios y Diablo tienen que ver siempre con la imagen, con la forma en que los imagina, no con su poder.”
        Soy creyente y no tengo ninguna imagen tampoco asocio a Dios a su poder ya que Dios es Dios precisamente por hacer lo que DEBE hacer y no lo que puede hacer porque Su Eterno Poder esta enmarcado en su Ser, que es el Amor y el amor no hace nada indebido aunque pueda…

        El problema es que acusas de lo que adoleces, y generalizas como si leyeras la mente de todos los creyentes.. en fin.
        Buen ensayo, se te ve un buen cacao mental, pero no te aflijas, de todo se sale con la ayuda de Dios.
        En honor a la justicia no cuesta nada poner, ¿Quien o que es Dios?

    • Estas en lo cierto, Dios no es una cosa para existir, es un Ser por lo tanto Dios Es. como dice por ahí… “YO SOY” . y no “yo existo”

      • “Y respondió el Todopoderoso a Moshéh (Moisés): EHYÉH ASHÉR EHYÉH (SERÉ EL QUE SERÉ)”. Y dijo: Así dirás a los hijos de Yisrael: EHYÉH (SERÉ) me ha enviado a ustedes”. El Todopoderoso es el único ser que puede ser el que quiere ser

  3. La tecnocracia comenzó en el momento de tabularse la palabra. Luego los programadores primigenios tabularon los aspectos espirituales de la emoción, el ego y la mente en un libro sagrado que evolucionó en tres partes, el religioso, el político y el científico con el libro sagrado de silicio. El transhumanismo convirtió al bit en la partícula atómica de su idea de Dios, una inteligencia artificial. Todo esto gracias a la tergiversación de la palabra que logró conseguir enajenar al ser con su propia naturaleza, fragmentando el espíritu y convirtiendo sus partes en otredades. Disociación manifestada con el cuerpo, la materia y su ambiente. Así la ley natural se disolvió en una normativa que una vez plasmada en un papel o bits, pueden modificar los parámetros ajustado a un principio de gobernanza basado en un concepto de libertad para cada estado alterado de libertad. Bajo el caos y la confusión reina la tiranía, bajo el discernimiento y disputa entre el individualismo y colectivismo, reina la dictadura, mientras en el autogobierno reina la soberanía, cuestión lógicamente no escrita ni contemplada en los reglamentos de los estados anteriores. Cada estado tiene su propia palabra e interpetación, como así también su arte y su música, siendo este lenguaje musical el más íntimo, efectivo, eficiente y eficáz en nuestra comunicación.

    Una de las cosas mas evidentes que expone la corrupción es que se unen por un objetivo en concreto sirviéndose de los establecimientos espirituales, dejando la obediencia estricta de la ley al pueblo que debe pensar y actuar conforme a lo escrito y estipulado como la única verdad y manera de conseguir un mejor mundo siendo estrictamente correctos y civilizados.
    La tierra de la Libertad contempla todas estas percepciones de libertad, pero existe una gran diferencia entre la sinfonía cósmica de la naturaleza y la pretendida sinfonía global del transhumanismo con su principio de orden tiránico, simplemente por la dependencia de la gente con una magna ignorancia al lenguaje, que es sobrellevado gracias a los beneficios que presta la piramide de us maquinaria, como se prestó la palabra en su momento, en la que su poder fue reducido por la programación de enemistad del ser con su propia naturaleza. La creencia en todas las facetas tecnocráticas es el sacrificio, la entrega energética al símbolo, que en el transhumanismo es literal.
    Es naturalmente lógico que si se encuentra una falacia lógica en el principio de toda estrucutra racional se desarrolle un camino cargando a cuestas el peso del mundo y por tal cuestión el borrado de memoria sea su modus operandi. Estos implantes racionales insertados con la programación mental son la base para el control de los tecnócratas en su modalidad transhumana, sintonizando coherentemente desde dentro y fuera del cuerpo.
    La salud del espíritu es la unidad, simbólicamente manifestada en el núcleo familiar, y vuelve cuando se ha desintegrado el hechizo, ilusión o engaño en/con/de la palabra autorizada.

    La clave es desactivar y desmantelar esos implantes racionales. La reacción es esperada, pero el cascarón debe romperse de alguna manera.

  4. Dios es incognoscible para el alma o psique, solo puede especular sacralizando lo que no puede comprender, si espíritu se tiene, oportunidad se tiene de retornar al origen del que nos hemos extraviado, posibilidad de saber algo de Dios.

    Saludos cordiales

  5. No me he ofendido en absoluto, sera que estas haciendo un reflejo en mi de como te sientes por la critica… mas las cosas no tienen atributos como “paciencia, bondad, gozo” por lo tanto “el amor” (en el contexto que he utilizado) es alguien no algo… y en el mismo contexto dice: “Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
    1 Juan 4:16”

    Luegoi pones “Para el creyente, los conceptos Dios y Diablo tienen que ver siempre con la imagen, con la forma en que los imagina, no con su poder.”
    Soy creyente y no tengo ninguna imagen tampoco asocio a Dios a su poder ya que Dios es Dios precisamente por hacer lo que DEBE hacer y no lo que puede hacer porque Su Eterno Poder esta enmarcado en su Ser, que es el Amor y el amor no hace nada indebido aunque pueda…

    El problema es que acusas de lo que adoleces, y generalizas como si leyeras la mente de todos los creyentes.. en fin.
    Buen ensayo, se te ve un buen cacao mental, pero no te aflijas, de todo se sale con la ayuda de Dios.
    En honor a la justicia no cuesta nada poner, ¿Quien o que es Dios?

    • ¿Tienes amor dentro de ti?.. ¿Hay alguien pues dentro de ti?.. ¿Lo has comprobado con alguna radiografía?.. ¿Quién te enseñó esa “Suprema Virtud” que no practicas? Si el amor todo lo cree, como dices en tu punto 7, ¿No deberías creerme?

  6. El vocablo “divino” es el que suele usarse a la hora de traducir el hebreo “elohim” y viene a significar “poderoso”. Cuando en hebreo está precedido del artículo (HaElohim) siempre se refiere al único “Todopoderoso” y se suele traducir en griego por “Theós”, en latín por Deus o por “Dios” en español. Algunos usan el hecho de que el vocablo hebreo está en plural para intentar argumentar con galimatías la supuesta pluralidad de ese ser espiritual, inventando dogmas absurdos e idolátricos como el de la trinidad, y no entienden que en la cultura hebrea se suele usar como plural mayestático o enfático.
    Así pues, “Dios” no es el nombre propio de un ser sino un título y la “divinidad” es la naturaleza de quien posee la capacidad de ser poderoso, la cual se nos ha prometido a todos los que ponemos la fe en el Mesías Yeshúa (Jesús), el Hijo unigénito del Todopoderoso: “[…] grandísimas promesas, para que por ellas llegaseis a ser participantes de la naturaleza divina […]”. También Yeshúa (Jesús) recordó a las autoridades judías que “en su Ley estaba escrito:
    Yo dije poderosos (divinos, dioses, elohim) sois […]” (refiriéndose a aquellos que recibieron la Palabra del Todopoderoso).
    Me uno, pues, de forma educada al reproche de algún interviniente respecto de que habría sido más apropiado el título “¿Quién es Dios? o aún mejor ¿Quién es el Todopoderoso?” puesto que se trata de un ser espiritual eterno y no una cosa. Hace bien el autor al recordar que ese ser Todopoderoso nos ha mandado no recurrir a las imágenes para postrarse ante ellas ni para servirlas, ya sean estas de entes materiales o de entes espirituales.
    Quien conoce al verdadero Todopoderoso, o mejor dicho, quien es conocido por Él, nunca pretenderá imponer a nadie por la fuerza que deba adorarlo, puesto que se trata de una decisión libre, de donde se deduce que todas las guerras de religión siempre persiguen intereses espúreos y nunca la proclamación de la fe en el Todopoderoso.
    Cuando el Todopoderoso nos dice “He aquí yo pongo hoy delante de vosotros la bendición y la maldición: la bendición, si oyereis los mandamientos de Yahwéh vuestro Todopoderoso, que yo os prescribo hoy, y la maldición, si no oyereis los mandamientos de Yahwéh vuestro Todopoderoso, y os apartareis del camino que yo os ordeno hoy, para ir en pos de dioses ajenos que no habéis conocido”, en ningún modo nos aconseja que prescindamos del libre albedrío sino que lo ejerzamos con inteligencia, pues actuar es inteligente para nuestro bien.
    Así pues, el libre albedrío queda intacto aunque siempre elijamos el camino del bien, pues para que solo haya bien siempre no es necesario prescindir del poder actuar mal, dado que un ser inteligente nunca lo hará aunque pudiera hacerlo. ¿Es necesario acaso, para un ser inteligente, que prescinda de los cuchillos en la cocina con los que puede hacer mucho mal, si él nunca lo hará? Si ese ser inteligente siempre usa para bien esos cuchillos ¿está acaso prescindiendo de su libre albedrío?
    Espero que algún día el autor conozca al Todopoderoso, su Creador, y deje de identificarse como no-creyente; estoy seguro de que entonces hablará de Él como de un ser y no como de un concepto abstracto.

    • Comprendo: Quieres tener libre albedrío, para no utilizarlo… Quieres conservar el poder de hacer mal, para hacer siempre bien. ¿Te funciona ese sistema? ¿Haces siempre el bien?

      • Al parecer no me he explicado bien, pues veo que no has comprendido. La razón por la que es deseable tener libre albedrío es precisamente para utilizarlo, porque de lo contrario seríamos como “robots”, pero el Creador nos ha creado “a su imagen, conforme a su semejanza”. Si la razón por la que nunca hacemos mal es porque no podemos hacerlo entonces no es por elección sino por obligación, y esa ausencia de mal no sería perfecta. Volviendo al ejemplo de los cuchillos, es como si el fabricante los hiciera sin filo, de tal manera que no pudieran hacer mal, pero así, tampoco podrían hacer bien. Otro ejemplo que lo ilustra es el del amor de un hijo hacia su
        padre o madre; ¿Qué padre o madre no prefiere que su hijo le ame por libre elección en vez de por obligación?
        En cuanto a la pregunta que haces sobre si me funciona el sistema de “conservar el poder de hacer mal, para hacer siempre bien” confieso que no me funciona, pues soy pecador y como decía Shaúl (Pablo) “lo que hago, no lo entiendo, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco eso hago” y “queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí”. Sin embargo, doy gracias al Todopoderoso que ha provisto una solución para que ese sistema sí me funcione en un futuro próximo: su Hijo Yeshúa (Jesús) el Mesías, gracias al cual, “ninguna condenación hay para los que están en él” y que me garantiza que en ese reino del Todopoderoso (cada vez más cercano), por fin, tendremos la capacidad de elegir siempre hacer el bien y nunca el mal, aunque pudiéramos hacerlo, ya que gozaremos de una naturaleza divina. Esta es la fe que profeso y respeto a quienes no la comparten. La vida humana solo tiene sentido si es posible elegir.

        • O sea que esperas tener la capacidad de “elegir hacer siempre el bien”, en el futuro, siendo que también dices que la vida humana solo tiene sentido si es posible elegir. Así pues, tu vida, ahora, no tiene sentido. Avísame cuando lo tenga y evitemos mientras debates sin sentido.

          • La capacidad de elegir entre el bien y el mal, gracias al Todopoderoso, la tiene el ser humano desde el día que fue creado a su imagen y semejanza, Lo que no tiene en esta era, tras la caída de los primeros seres humanos creados, es la capacidad de hacer siempre la buena elección , es decir, de hacer siempre el bien. Mi vida tiene mucho sentido, gracias a que puedo elegir entre el bien y el mal, aunque, como he apuntado antes, muchas veces elijo hacer el mal. En cuanto a si este diálogo tiene sentido, para mí sí lo tiene, pues quizás puede contribuir a que modifiques tu postura respecto al Todopoderoso, En cualquier caso, si no es así, “corto y cierro”. Saludos

  7. eres ateo pues dices no creer en Dios…
    y te quedo por responder esto del tu “artículo de que es la verdad ” creo recordar

    Dice el texto “Hay quien desea saber la verdad pero no desea reconocer que está equivocado” te queda perfecto…estas haciendo retrospección?espero que el ego os deje ser humildes y reconocozcais no a mi sino a todos vuestros subscriptores que os han engañado y decirles que os habéis equivocado al apoyar a Donald,Mirones y demás farsantes…que vergüenza tendría que daros a estas alturas del partido no reconocer que son disidencia controlada…con todas las evidencias encima de la mesa…gente que medio informa,desinforma, no denuncia la no existencia del sarcov2,sostienen la falsa teoría del contagio,dicen públicamente que han padecido COVID,,son la imagen en TV y demás medios oficiales que aparentan ser la disidencia,publican libros,están ligados con plataformas como Oracle que se dedica a sacar datos,otros crean partidos políticos,aparentan hacer cosas pero no hacen más que entretener,confundir…
    Vuestro ego os hace despreciar la verdad y no reconocer que os habéis equivocado al apoyar a farsantes y no tienes humildad para reconocerlo.Te escudas en que yo cuando te hablo no te aporto las evidencias que tú no quieres ver cuándo te haces el poseedor de la verdad defendiendo a farsantes que ni tieneis puta idea de quienes son?buscalas ustedes bajos cognitivamente disonantes,no son pruevas son evidencias que tu ego te hace ignorar,prefieres seguir a impostores sin analizar quienes son…apoyaste a Trump hasta el último momento,te lo tragaste hasta atrás ..y después de un año todavía José dice que si tuviera el dinero de Trump haría lo mismo,hablando sobre el lanzamiento de la nueva red social del gordito impostor … no entiende que es una estrategia para meter a todos los “despiertos” en saco para no molestar al resto de más dormidos …ese el grado de consciencia que teneis a la hora de informar?no señalar a impostores? ignorarlos?tirar piedras a vuestros hermanos por ego y disonancia cognitiva?como a mí familia de sangre que a día de hoy reconocen que la cagaron …por qué no queréis desengañaros ?os falta humildad?os sobra ego?Ellos son disidencia controlada…vosotros que sois? disidencia retardada?…les pedireis escusas a vuestros subscriptores?aquí les espero hace rato con los brazos abiertos…superinformadores …
    Desde el amor.

    • Quién ha leído mis textos, ha podido comprobar, muchas veces, que no creo en la política, ni en los políticos. Supongo que, el hecho de que me acuses de “apoyar a Trump”, indica que no los has leído. Ciertamente, no tienes ninguna obligación de leer lo que yo escribo pero entiende que, si hablas de lo que no lees, hablas de lo que no sabes. Recuerdo que, cuando entró Trump, hizo algunas cosas buenas, como “salirse de la OMS”. Recuerda que eso nos puso contentos a todos los “negacionistas”, ¿Decir esto que estoy diciendo es apoyar a Trump? Todos hemos hecho cosas buenas, tú también pero ¿Qué estás haciendo ahora? ¿Depurar la disidencia? ¿Disparar desde la retaguardia? ¿Cuál es tu plan? Dímelo y tal vez te apoye

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