Sindicatos

Un sindicato es una asociación de trabajadores cuyo objetivo es la defensa de los intereses profesionales, económicos y laborales de sus asociados. Eso, era. Ahora es un conglomerado que quiere ser el novio en las bodas y el muerto en los entierros.

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Porque es para enterrarlos, sin campanilla que les salve en el último instante, cuando CCOO insta a incumplir la sentencia del TSJC que blinda un 25% de las clases a impartir en el idioma castellano, de obligado conocimiento en todos los lugares y regiones de España.

Con ello, están reconociendo que Cataluña no es España, lo que tendría cabida en diversos artículos de nuestro Código Penal, que el poder judicial no es válido ni aplicable en aquel territorio, que también debe haber algún artículo penal que lo recoja, y que el objetivo de dicho sindicato ya no es la defensa del obrero sino la participación política de claro matiz independentista. Eso sí, siguen aceptando y exigiendo las subvenciones dinerarias y prebendas sociales que pagamos todos los españoles.

El Gobierno de la Generalitat tampoco está por la labor porque su portavoz Patricia Plaja ha dicho: “En las escuelas catalanas se hará más catalán después de la sentencia que antes de este ataque. Pondremos todo el esfuerzo para incrementar el uso del catalán en todos los ámbitos de la escuela”.

No es de extrañar que por mucha discusión pública que exista, la permanencia en el poder nacional del sanchismo está retroalimentada por los separatistas, porque es de esperar que ningún otro gobierno consienta esta y otras muchas situaciones aún peores, que están llevando a España a una nueva división entre sus ciudadanos, con el peligro que ello representa.

Confío que el afiliado a CCOO de Almería, El Ferrol, Badajoz o Andújar sean conscientes de las ideas que defienden y quieren imponer sus dirigentes sindicales en Cataluña cuando se celebren nuevas elecciones sindicales en la empresa en la que trabajan en su tierra natal.

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Antonio Campos
Antonio Campos nació en Ciudad Real, en la España del queso amarillo y la leche en polvo de los americanos. Licenciado en Económicas, Diplomado en Humanidades, PDG por el IESE. Ha trabajado durante muchos años en un importante grupo multinacional del sector financiero, al que reconoce estar agradecido por haberle dado la oportunidad de desarrollarse profesional, académica, personal y humanamente. Conseguida cierta estabilidad profesional y dineraria, volvió a su verdadera pasión de juventud, escribir; desde entonces, han sido cuatro libros y unos dos mil artículos de opinión, económica y política, publicados en diferentes medios de comunicación, pretendiendo conjugar la libertad individual o personal (el progresismo) con la libertad económica (el conservadurismo), elogiando las ideas y no las ideologías. Y lo hace, dice, pretendidamente independiente, ideológica y socialmente, con la libertad de quien tiene libre el tiempo, el pensamiento y la palabra.

1 Comentario

  1. Esta gentuza “come gambas”, los mantiene el Gobierno de turno gracias a las SUBVENCIONES, que se entere el personal pero no desde ahora, sino de los tiempos de Felipe y Arfonso, han sido el brazo manipulador y extorsionador de las masas desde entonces, vamos unos auténticos mafiosos. Estos degenerados comen y viven a costa del pueblo como los políticos, con quien han tejido una firme alianza en pos de la concertación y la paz social, léase si no me pagas la monto. El caso entre otros muchos de Andalucía y sus cursos de formación más de 2.000.000.000 euros robados al erario público y la gente todavía no reacciona porque tiene mente de pez o que? y así innumerables casos de corrupción. Esta gentuza en pleno siglo 21 no debería de existir, ellos no defienden a los trabajadores, que dicho sea de paso, son pocos los que están afiliados, por eso no lo muestran públicamente como debería ser preceptivo, para recoger esas subvenciones. NIDO DE GRANUJAS Y MANGANTES

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