Robles

Ya sé que debería haber dicho, se “apoltronan”, que no otra cosa ha hecho esa pareja, en la burbuja de poder en la que tanto disfrutan, pero, por eso de que la primera “decisión de Estado” que tomó el sátrapa –no sé si solo, o en compañía de “la niña de las saunas”–, fue el cambio del colchón de Moncloa, me salió así. Y ya sea en el colchón, el sofá, el Falcon, La Mareta, Las Marismillas o Quintos de Mora, parecen estar más que “apoltronados” y decididos a seguir así a costa de lo que sea, aunque ese “lo que sea” –al más puro estilo Zapatero– lleve aparejado aumentar la ruina, social, económica e internacional, en la que están dejando a España. Pero ellos siguen en su afán: “Salimos más fuertes…”, que, en su fuero interno completarán, a buen seguro, con “…los dos y algunos de los nuestros”. Y, pasen días, caigan prebendas, que, todavía, “no se ha acabado el dinero de los españoles”, parafraseando a Margaret Thatcher en su indiscutible aserto, ‘conditio, sine qua non’ para la supervivencia del socialcomunismo: “Mientras dure el dinero de los demás”.

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Tuvo su continuación, como era de esperar, el esperpento del espionaje del CNI a 60 nacionalistas catalanes. Todos, presuntos partícipes en el intento de golpe de Estado de Octubre de 2017, o condenados por sedición, por ello, algunos. Tras la comparecencia de la responsable directa ante la que se conoce ahora como “Comisión de Secretos… a voces”, resultaron ser 18 y con autorización judicial. Se mantiene la duda ¿qué pasa con los otros 42? El intento de justificación, con la “noticia” –casi un año después– del espionaje –“por un ataque externo”, según Bolaños– al presimiente y a su ministra de Defensa, a los que se añadió el ministro del Interior y el de Agricultura –este último en grado de tentativa–, no aplacó las peticiones de dimisiones o ceses, por parte de los espiados. Por cierto, seguimos sin saber qué información salió de esos móviles espiados. Tampoco los “juegos florales” entre dos de los principales implicados, el “solemne” comunicador Félix Bolaños y la responsable de la responsable del CNI, Margarita Robles, tapan la realidad y el bochorno de lo sucedido. Ni siquiera la urgente visita de “su sanchidad” a Barcelona con Ursula von der Leyen –¿qué pintaba allí la presidente europea?– para hacer el rendez-vous a uno de los espiados, ha calmado las iras de esa escoria de socios que, desde el primer momento, pedían cabezas. Y, como estaba cantado, cayó la primera, pese a las alabanzas de su jefa que se apresuró a decir que había cumplido con su trabajo, razón extraña para cesar a una funcionaria que “no era destituida sino sustituida”, aunque en el BOE del día 11 decía “RD por el que se dispone el cese de doña Paz Esteban…”. No tardó mucho en zanjar la cuestión el dictador de la Moncloa, dictado a su vez por sus tres socios de la extrema izquierda, Podemos, ERC y BILDU, los que gobiernan, y no en la sombra. En palabras de Alberto Núñez Feijóo: “Una vez más tenía que elegir entre la supervivencia del gobierno y la salud del Estado y, como siempre, eligió la vía que le asegura su continuidad”.

Y es que este personaje ególatra, y sin atisbo alguno de vergüenza, no tiene remedio y sigue demostrando que no le importa nada España ni lo que no sea conservar su poltrona y privilegios. Como decía el domingo pasado Isabel Díaz Ayuso: “destroza todo lo que toca”. Casi terminó con el “trabajo” destructor de sus antecesores socialistas, Zapatero y Rubalcaba, que dejaron como un erial al PSOE. Vuelvo a insistir en la oportunidad perdida por aquella gestora que lo echó de la ejecutiva, pero no del partido. Llegó cabalgando sobre una morcilla en una sentencia, para hacerse con el poder cargándose la ya relativa soberanía popular del Congreso, apoyándose en la suma de todos los enemigos de España. Mintió desde el primer día, tras sus segundas elecciones generales –antes también– apoyándose en aquellos con los que “no dormiría tranquilo”, en los que “pondrían en peligro la gobernabilidad del Estado” o en los que, días antes de la moción de censura, habían aprobado los PGE al gobierno de Rajoy, los siempre traidores nacionalistas vascos, con los que no se quiere terminar de aprender. Todo vale para este irresponsable al que nadie se atreve a llevar a los tribunales con el Artículo 102 de la Constitución como argumento. Desde su llegada, sin ser del todo exhaustivo, ha puesto en tela de juicio, si no heridas de muerte, instituciones como la Fiscalía General del Estado, la Abogacía del Estado, el CIS, Correos, Radio Televisión Española, CNMV, Tribunal de Cuentas y, ahora, el Centro Nacional de Inteligencia, y su objetivo no tiene límite. Quiere también el Tribunal Constitucional, si no lo tiene ya en buena parte y el Tribunal Supremo, en el que intenta abrir la puerta a su exministra de Justicia, “Lola bebe de mi copa”, con una enmienda bajo cuerda a la Ley Concursal, que ni su socio de gobierno apoya. Todo este guirigay, en vísperas de una Cumbre de la OTAN, que ya veremos si se celebra en España al final, con un anfitrión del que no se fía nadie, y que ponen en un nuevo brete las posturas de adhesión de Finlandia y Suecia.

No sé el tiempo que nos queda de soportar a este déspota en el gobierno, pero parece que empiezan a aflorar ciertos nervios, a juzgar por la actitud de Pedro Sánc-HEZ en la última sesión de “¿control?” –deberían cambiarle ese nombre, porque controlar, se controla bastante poco–. Se despachaba el individuo llamando “mangantes” a los miembros del anterior gobierno de Mariano Rajoy que, que se sepa, no tiene hoy a ningún investigado. Decía el pontificador, algo más nervioso de lo habitual, pero sin despeinarse, que “…la situación hoy no es perfecta, pero reconozcamos que se cumple la Constitución en todo el territorio de España, que los ‘mangantes’ no están en el gobierno, como sí ocurría cuando estaban ustedes”. Todo ello, con el enfervorizado y sonriente aplauso de su vicepresidente segunda, Yolanda Díaz, y del gesto de cabeza, serio, pero afirmativo también, de la primera, Nadia Calviño. ¿Se cumple la Constitución en Cataluña por parte del socio que lo extorsiona y al que usted indulta, Sr. Pinochez? ¿Y en Valencia y Baleares, dos comunidades desgobernadas por los suyos, con los mismos apoyos que usted? ¿Cómo puede hablar de “mangantes” en otro gobierno, un socialista que tiene a dos presidentes, del partido y autonómicos, condenados a cárcel y/o inhabilitación, por el mayor caso de corrupción de la historia? Secretario general de un partido que tiene varias decenas de casos de corrupción abiertos, por un total de 11.000 millones de euros, o más, desde el famoso de los ERE, FAFFE o EDU –por citar sólo esos tres– en Andalucía, con algún alto cargo condenado por “distraer” dinero público en drogas y lugares de alterne, vulgo puticlubs. Cuyo sindicato hermano, UGT, tiene también a varios cargos investigados y/o condenados, y es famoso por sus mariscadas dentro y fuera de España. Y alguien debería explicarnos por qué, un expresidente del gobierno, Felipe González, y otro autonómico, ministro de Defensa y presidente del Congreso, José Bono, tienen hoy nacionalidad dominicana. Sin olvidarnos, por supuesto, del ya citado Rodríguez Zapatero, del que no conozco que haya solicitado nueva nacionalidad, pero sí que es el más reconocido embajador internacional del chavista y bolivariano Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, donde tuvo, de embajador precisamente, a Raúl Morodo, en cuya cuenta parece que acabaron algunos fondos de la petrolera venezolana, PDVSA. Buen amigo, por cierto, de Bono y compañero suyo en esa fuente de socialismo descafeinado que fue el PSP del viejo Profesor, Enrique Tierno Galván. ¿Hablamos de mangantes, Sr. Falconeti Plagio cum Fraude y otras yerbas, o es mejor que se quede calladito?

Y explíquenos también por qué va coleccionando abucheos en sus cada vez menos frecuentes salidas por España, como la del pasado miércoles a su llegada  la Feria Nacional del Vino de Ciudad Real. Súmelos a los de Madrid (varios ya), Granada, Trujillo, Ceuta… ¿tal vez por eso se prodiga poco por las calles españolas y prefiere inventarse viajes inútiles por Europa, donde lo respetan poco y hasta le cambian el nombre?

Pocas líneas ya, para dos de sus advenedizas, las dos que “más valían”, se decía, de su gabinete de palmeros fieles, que demuestran la misma ralea que el que las nombró y dirige.

Empecemos por la que ha tenido más protagonismo estos días por el escándalo de los espionajes telefónicos, aún no cerrado del todo,  la titular de Defensa y responsable final de los “fallos técnicos” del Centro Nacional de Inteligencia, a cuya titular propuso en su día y a la que no dudó en felicitar tras su comparecencia. Felicitación que se acrecienta por no haberse prestado al juego la Sra. Esteban, presentando su dimisión, que hubiera evitado el cese fulminante. Al final, Margarita Robles se tuvo que tragar el sapo, aunque se esforzó en justificar lo injustificable, en un esfuerzo inútil durante su comparecencia tras el consejo de ministros, ministras y “ministres” en el que se “decidió” lo que era vox populi, el cese. Se empeñó, con poco éxito, en explicar la diferencia entre “destituir y sustituir”, mientras su jefe ya había dejado claro lo que fue, en boca de su “portacoz”, “cambio” para la ministra de Defensa. Creo que la postura sensata, en una señora con valores –los que algunos le presuponían–, hubiera sido presentar su dimisión inmediata ante lo que era un menoscabo evidente de su autoridad, pero no. Tragó y prefirió seguir “gozando” de la confianza presidencial, por lo que me remito a lo dicho al final del párrafo anterior. Recordemos que fue una de las que se unió al “NO es NO” de su jefe a Rajoy en Enero de 2016, a la propuesta de una gran coalición, tras el batacazo del PP en las elecciones del 20-D anterior.  No contenta con la bofetada, recibida y encajada, en la toma de posesión de la sucesora, Esperanza Casteleiro, número dos de Defensa hasta ahora, aparte de insistir en que se trataba de la sustitución de la no destituida, pero sí cesada, Paz Esteban, que demostró de nuevo ser una buena profesional al estar presente en su relevo, terminó haciéndose un buen lío. Tras decir que el cambio “prácticamente no presenta ninguna novedad”, se descolgó diciendo que “Nada va a cambiar… pero va a cambiar mucho… porque vamos a seguir trabajando…”. No cambian pero cambian, para “seguir trabajando”, tal vez es que antes no trabajaban… tanto. Por cierto, según publica El Debate, la nueva directora del CNI aparece como investigada, junto a otros quince cargos, en la causa abierta en el Juzgado de Instrucción nº 15 de Madrid, por el rescate de 53 millones de euros de la SEPI a la aerolínea venezolana Plus Ultra.

Termino con lo que seguramente no pase de una pura anécdota, pero que puede decir bastante de la vicepresidente primera y ministra de asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, que no se conforma con no dar ni una en sus previsiones de crecimiento de la Economía española. Sucedió también el martes, un día intenso que parece que afectó a algunas de nuestras políticas, en el primer Fórum sobre Liderazgo Empresarial y Directivo «Madrid Leaders Forum», organizado por la Confederación Empresarial de Madrid CEIM-CEOE en IFEMA. Al ir a posar en el photocall y percatarse de que sólo estaba acompañada de hombres, con los que conversaba amigablemente, se dio a la fuga y, tras unos pasos deprisa y una vuelta sobre sí misma, dice “Ay, no me voy a sacar la foto”  y dejó a sus acompañantes “compuestos y sin ella”. Como decía Carlos Herrera en su programa de COPE, “puso cara de adolescente asqueadita”. Al parecer, la ministra había advertido hace unos meses de que se negaría a participar en fotos y debates en los que fuera la única mujer. Ellas son así.

2 Comentarios

  1. En uno de los chistes viñetas de Hermano Lobo -creo que de Chumy Chúmez- una persona le cuenta a otra que un matrimonio de unos tales han “unido el Pérez y el López de sus apellidos y ahora se llaman Rodríguez de la Hoz y Piernavieja”.

  2. Buen artículo, en el que el autor saca los colores al peor presidente de gobierno de nuestra democracia y de la UE. No es que no supiéramos de su indolencia, egocentrismo, cinismo e hipocresía, es que lo relata en razón de hechos concretos de estos años que nos parecen quinquenios.
    Tal como escribe D. Antonio, lo de llamas vagos a los gobiernos del PP causa hilaridad, al ver que clase de tropa ha metido en sus gobiernos; creo que ninguno, a lo sumo dos, tendrían cabida en un gobiernos democrático y serio.

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