regla

Alejandro Magno conquistó el mundo civilizado, o conocido, con 33 años de edad. Cristóbal Colón, a una edad que desconozco, conquistó América. E Irene Montero, a una edad parecida a la de Alejandro Magno, ha descubierto la regla.

[Microsoft formará y certificará en ciberseguridad a 10.000 personas en España de forma gratuita]

Se ha producido una auténtica conjunción universal que, sin duda, eclipsará a todas las mujeres, auténticamente feministas y femeninas, que han dado el cayo desde hace décadas por los derechos de las mujeres.

Derechos que ahora, no son iguales a los de los hombres, sino superiores.

Estamos ante un auténtico supremacismo femenino, que pretende imponer sus “derechos” por encima de los de los hombres, e imponer sus “modelos” de sociedad, en abierta guerra de sexos.

Siento pena por Irene Montero, dada la gran cantidad de paridas y ocurrencias que suelta por esa boca, y que evidencian un pasado tenebroso, posiblemente de maltratos, o una infancia y juventud desgraciada, que le hacen odiar a los hombres.

Le apoyan Carmen Calvo, otra mujer frustrada y amargada, con varios maridos a cuestas, algún chófer también, “por necesidades del servicio”, y firme partidaria de la seguridad social, aunque ella va a una suite de un hospital privado. ¡Todo sea por la Patria, digo por la incoherencia y la demagogia!

¡Y pensar que Irene Montero es Ministra del Reino de España!

Claro que cualquier imbécil puede ser ministro, y a los hechos me remito.

Hoy en día no llega a los ministerios la excelencia de la sociedad española, sino la excrecencia, salvo honrosas excepciones.

Pero, eso, excepciones, y no la regla general.

Y crear ministerios a tontas y a locas, incrementando así el gasto público, para dar acomodo a los correligionarios y aliados, pasando de 13 a 22, supone que esos nuevos ministerios, que no tienen ni funciones ni competencias, pueden acabar siendo víctimas de personas incompetentes, que quieren hacer ley de cualquier parida que se les ocurra, para justificar su existencia y su sueldo.

He trabajado toda mi vida con mujeres, con más mujeres que hombres, tanto en el profesorado universitaria, como en la fiscalía y en la abogacía, y nunca he visto que sufrieran discriminación alguna…

Cobraban exactamente lo mismo que yo, obviamente las que tenían idéntica categoría, y nunca han buscado o pretendido privilegio alguno.

Ahora, en cambio, parece que las mujeres son de otro planeta, y que están afectados por una extraña “enfermedad”, llamada la regla, que viene cada mes, o cuatro semanas, y que dicen debería dar “derecho” a una baja de cinco días laborales, por los dolores menstruales.

Teniendo en cuenta que se trabaja, de ordinario, cinco días, o cinco y medio, a la semana, el mes se queda en veinte días laborales.

Y si de esos veinte días deducimos otros cinco, o más, por la regla, las mujeres trabajaran por término medio quince días al mes…

¿Ustedes creen que muchos empresarios seguirán contratando mujeres, en edad fértil, con esta nueva normativa?

El problema de las feministas de salón, como Irene Montero, pero burguesas en la intimidad, es que están haciendo, y van a seguir causando, mucho daño a las mujeres normales y corrientes, feministas o no, que lo único que quieren es trabajar, y ser tratadas igual que los hombres.

Ni más ni menos.

También te puede interesar...


Artículo anteriorCarta a su Majestad
Artículo siguienteLos mayores enemigos de la fiesta
Ramiro Grau Morancho
Ramiro GRAU MORANCHO es Graduado Social (Premio Extraordinario), Licenciado en Ciencias del Trabajo y Abogado. Profesor de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, Derecho Penal y Administrativo, en varias Universidades, Públicas y Privadas. Ha publicado treinta libros sobre temas jurídicos y sociales, y miles de artículos en prensa, diarios jurídicos y revistas especializadas. Tiene un blog, titulado Navegando Contracorriente, y sus libros se venden en www.graueditores.com Es Académico Correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España.

3 Comentarios

  1. Así es.
    Es una “gran descubridora”, a la altura de Cristóbal Colón.
    ¡Cualquier día descubre que las mujeres también cagan!

  2. Ahora las mujeres han pasado a ser personas menstruales. Curioso término que abunda en lo mismo e implantado por aquellos que subvencionan el feminismo.

  3. Pilar Baselga (profesora, historiadora y escritora), sobre la Ministra de la Regla:

    Dicha ministra encuentra necesario decir en público, desde su cargo político, que no cree en el amor romántico, como si eso tuviera que importarnos. Pero no recordará las cifras siguientes:

    La Asociación profesional de criminólogos de España, ASPROCRIME, ha recopilado los datos, y ya en noviembre de 2018, 57 menores habían muerto a manos de sus madres. ¿Por qué se ocultan estos datos a la población? Pues porque vienen a contradecir el dogma de la violencia machista, y dejan a la mujer en muy mal lugar. ¿Si montamos una manifestación multitudinaria porque 47 mujeres a manos de sus parejas, a qué esperamos para manifestarnos en contra de las madres que matan a los niños?
    -Todos los años se suicidan unas 3500 personas. El 70% son hombres. 10 suicidios por día.

    -En las carreteras mueren unas 1200 personas por año. Es decir, un promedio de unas 4 personas por día.

    -Al menos unas 1000 personas mueren al año por negligencia médica. Éstas son un promedio de 2 por día. ¿Acaso no deberíamos decir entonces que los médicos nos están matando? -57 menores a manos de sus madres y sólo 47 mujeres a manos de sus parejas. Es decir , que tenemos muchas más posibilidades de morir suicidados, en un hospital, o en la carretera que en nuestra pareja. La mejor manera de manipular la información es descontextualizarla y obviar todo lo que vendría a relativizar lo que estamos diciendo. Si necesitamos un ministerio de la igualdad por 47 mujeres muertas al año, ¿cuántos ministerios necesitamos para ocuparnos de los 3500 suicidados? ¿No es eso, acaso, una auténtica tragedia? Además, muchos de los suicidados son padres de familia que estaban en juicio por separación, acusados de malos tratos, separados de sus hijos, arruinados por las sentencias de pensiones abusivas… Y ¿no es una desgracia para España que haya tantas personas que lleguen a semejante desesperación y que dejan a tantos hijos huérfanos? ¿Por qué las feministas nunca hablan de esta tragedia? Para ellas las víctimas sólo son las mujeres. Ni los niños, ni los varones cuentan. ¿Es esto justicia e igualdad?

Comments are closed.