razones

España es el segundo país de la OCDE con mayor Desempleo estructural, sólo Costa Rica está por delante. En más de una ocasión y en artículos en los que he escrito sobre el paro existente en España, he tirado de la frase, que además comparten la mayoría de los economistas españoles, “el paro en España es una decisión política“.

[La distribuidora de agua Aquaservice busca 350 trabajadores]

Son muchas las razones que hacen posible esta situación, pero la fundamental, es la forma en la que la Administración Pública ejerce de intermediario entre trabajadores y empresarios, y con la única intención, y digo la única, por mucho que puedan disfrazarlos de -Derecho sociales y de defensa del trabajador- De llevarse el mayor pedazo de la tarta que elaboran empresarios y trabajadores. Es una absoluta falsedad y de lo mas  hipócrita,  de nuestros dirigentes, tanto sindicales cómo del gobierno -les importa una higa- que les importe, el abuso que puede ejercer nadie contra los trabajadores. De hecho las mayores afrentas, se dan en las empresas gestionadas por políticos, sindicalistas, o por los amigos de estos, que utilizan las subvenciones que le llegan desde “Lo Público” y a través de “sus” amigos,  para abrir una empresa.

Dicho esto, todos vosotros al igual que yo, verán por las calles y especialmente delante de las tiendas, como gente joven, en muchos casos, en perfectas condiciones físicas y mentales, y cómo se decía antes “con la edad en la boca” ejercen pidiendo caridad y limosnas, en las puerta de esas tiendas.

Siendo grave la situación de necesidad en las que estas personas se puedan encontrar, aun lo es más, que hayan llegado a ese nivel de falta de dignidad y de la carencia más mínima de amor propio y de vergüenza, para pedir y de esa manera. Es precisamente ahí, donde podemos ver el efecto producido por el constante adoctrinamiento y por esa  forma de educar, ese convencimiento que les han transmitido desde los medios de comunicación, para pedir en cualquier lugar y sin el más mínimo pudor.

Hoy solo les hablaré del modelo de relaciones laborales que tenemos en España, lo más determinante para llegar a esta situación; Estas leyes, tienen como única finalidad arruinar a las empresas, con unos convenios colectivos que son verdaderos memorándum para cerrar las empresas en unos meses –eso sí, dejando a un lado las multinacionales que tienen sus propios convenios-  al trabajador siempre le respalda la ley, haga lo que haga. Por el contrario el empresario siempre la tiene en contra, de igual manera,  haga lo que haga. Así y todo, habrán escuchado más de una vez, a muchos trabajadores en paro, decir que ganan más en el paro que trabajando, cosa del todo cierta.

Es el Estado, quien más interés tiene en que el trabajador viva y coma  de su mano –ya saben para que-  de ahí que mientras que el peso del Estado y el número de personas que de él dependen, no deja de crecer, el número de trabajadores en el sector privado, no deja de menguar. Al margen de todo esto, quedan las multinacionales, a las que para nada les afectan estas leyes y para poder seguir con su verdadero cometido, que no es otro, que el de llevarse la riqueza que aquí se produce,  allende nuestras fronteras.

También te puede interesar...


Artículo anteriorPedro Baños: Nunca le dejes el móvil a nadie
Artículo siguiente2-3: Alegría y tristeza para un mismo resultado
Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.

2 Comentarios

  1. Tasa media de desempleo en España desde 1977: en torno al 16% de la población activa (con tasa de actividad media inferior a la mayoría de países occidentales y en torno a 55%. Dependencia familiar extrema y economía desregulada e ilegal en crecimiento para poder sobrevivir). Causas:

    Rigidez extrema del mercado de trabajo: oferta de desempleados o empleados que buscan otros trabajos acorde a su cualificación no se ajusta a demanda empresarial. Los salarios en términos reales no se ajustan a la baja por el exceso de oferta (desempleo involuntario o paro). El mercado de trabajo español es uno de los más rígidos del mundo. Un desempleado no puede tener la libertad de aceptar un trabajo con un 10 o 20% de salario menor y con peores condiciones laborales transitorias hasta encontrar otro empleo mejor retribuido. No existe la libertad económica, especialmente en el ámbito laboral.

    Negociación colectiva dictatorial sin posibilidad alguna de negociación libre, responsable y ecuánime empleador/empleado en todos los términos del pacto laboral. Las organizaciones terroristas sindicales y patronales son las primeras enemigas de la flexibilidad por razones diferentes pero concurrentes. Al empresariado le convienen las barreras a la libre competencia que impone la rigidez laboral (desincentiva el emprendimiento y la creación de nuevas empresas que puedan dar empleo a salarios menores y espanta la inversión exterior directa) y a los sindicatos porque impide el despido y la libre competencia entre trabajadores, especialmente en contra de los trabajadores sindicados, aunque no tengan ni la más mínima competencia laboral, disciplina y rendimiento y sean un lastre para la empresa y sus compañeros. De hecho, es mucho menos dañino para las grandes empresas y multinacionales una subida de 5 o 10 puntos porcentuales en el impuesto de sociedades, que tener que competir con muchas más empresas que darían empleo a los desempleados incluso con salarios menores y peores condiciones laborales de modo transitorio (la plena libertad de negociación laboral es condición necesaria para el pleno empleo y jamás ha arruinado a nación alguna, y sí ha promovido una gran prosperidad donde más se ha respetado). La libre competencia o libertad económica es odiada en España por los hijos de satanás empresarios y sindicales que temen verse desplazados por nuevos entrantes.

    Seguridad jurídica en franca desaparición, no solo en algunas regiones. El riesgo político, el riesgo de quiebra del sector público con amenaza de subida descomunal de impuestos y estatalización incluso de sectores enteros, el riesgo de intervención pública requisatoria y expropiadora y los costes extra económicos (lenguas regionales, por ejemplo, así como arbitrariedad política en las leyes regionales que destruyen la unidad de mercado) hacen inviable un nivel adecuado de actividad económica y fomenta oligopolios en connivencia con el poder político caciquil (puertas giratorias), cercenando posibilidades de crecimiento económico a largo plazo (en España ha habido divergencia en términos de PIB per cápita en las últimas cuatro décadas respecto a los países más ricos del mundo, y eso que a éstos tampoco les ha ido tan bien. Esto es de una gravedad extrema y tendrá consecuencias durante décadas más, aunque aún no se ha dejado sentir en millones que aún tienen el poder o viven de él).

    Imposición dictatorial de criterios políticos en el ámbito laboral, economía con ineficiencia extrema, cada vez más subvencionada políticamente (PAC en la agricultura semipública en su mayoría, incapaz de sobrevivir sin la sopa boba de las ayudas públicas y subvenciones al petróleo que han de pagar los no empresarios, industria extremadamente dependiente de subvenciones y corrupta en extremo, especialmente ciertos sectores como el automóvil, las telecomunicaciones, la banca, energía, eléctricas, etc., minería superviviente gracias a dinero público en exclusiva, servicios públicos inflados en cuanto a plantilla de modo extremo para lograr votos para los dictadores democráticos de turno que compran así sus votos en régimen de prostitución generalizada llamado democracia, intervención pública política creciente para evitar quiebras con dinero del BCE, semi sovietización económica cada vez más cerca de una España comunista).

    Lastre horroroso de la estafa piramidal anticristiana denominada seguridad social (hoy en quiebra y sostenida con euros emitidos sin control alguno por el BCE). La seguridad social cercena toda posibilidad de crecimiento económico (aparte de suponer una imposición dictatorial al libre y responsable ejercicio de la gestión individual de los ahorros), encarece el empleo (el empresario tiene que contratar al trabajador pagando: 1 el salario bruto + 2 la cuota patronal a la seguridad social (incierta, pues si hace indefinido a un empleado, tendrá que asumir cualquier previsible subida en la cuota patronal o despedir al empleado por resultar muy caro) + 3 coste de despido improcedente (a lo que hace alusión el periodista, coste que es creciente con el tiempo. En USA o UK, por ejemplo, este coste no existe, y allí nadie habla de “derechos” cercenados de los trabajadores, sino que hay oportunidades crecientes y de trabajos cualificados, algo impensable en España). Estos costes laborales hacen inviable un nivel de demanda de trabajo por parte de las empresas mayor, capaz de absorver el desempleo. Además dificulta o impide el emprendimiento y la creación de nuevas empresas.

    Población crecientemente marxistizada y moralmente destruida (en el sentido católico del término. Hoy la mayoría ODIA a Dios, tal cual. Bien se puede decir que el demonio y sus vástagos hoy dominan todo ámbito económico, esperemos que su existencia sea breve) y prostituida públicamente por un plato de lentejas (la democracia hace indigno a todo ciudadano, no solo a los que piden porque no quieren morir de hambre). Hoy no hay ni tan siquiera empresarios honrados que busquen ganarse la vida dignamente sin hacer daño a nadie y sin depender de subvenciones, contratos públicos, ayudas, comisiones públicas, etc (incluso un economista “moderado” como Gay de Liébana, q. e. p. d., llegó a reconocerlo antes de morir). La corrupción está más generalizada de lo que estuvo jamás en España y el mundo entero. Todo da la impresión de ser una carrera por llegar el primero al infierno. Esto no tiene solución humana porque hoy se da por hecho de que para comer, hay que robar, matar, mentir, engañar, cometer todo tipo de crímenes, estafas, latrocinios, etc. La actitud de parte de la población, la más sana, ante este panorama empieza a ser de no colaborar aún más al mal. Se impone una economía de supervivencia para los justos, pues de lo que hay hoy, no puede quedar ni las cenizas (se avanza hacia la autodestrucción económica también. La deuda pública es insostenible también). El socialismo ha fracasado estrepitosamente, incluso el que se esconde bajo el nombre de democracia (gran ramera de Babilonia). Y la penitencia tiene que ser extremadamente dura, los culpables han de pagar. Y la pena de muerte no basta.

  2. Modelos macroeconómicos explicativos de la rigidez del mercado de trabajo en España:

    1) Modelo insiders outsiders: los asesinos y mafiosos sindicales y patronales, imponen dictatorialmente toda condición laboral en la terrorista negociación colectiva y sus sanguinarios convenios (atentado contra Dios mismo según Mt 25), donde los outsiders, desempleados involuntarios y emprendedores nuevos, no tienen ni el más mínimo voz y derecho para deponer barreras a la actividad económica. Se dicta no solo el salario, criterios de promoción, delegados sindicales, privilegios sindicales, horarios, vacaciones, permisos retribuidos y no retribuidos, etc., sino que se impide a cualquier persona regirse por un acuerdo privado. La dictadura de la negociación colectiva es impuesta con sangre y violencia. Solo una guerra aniquiladora de empresarios y sindicatos como los actuales puede cambiar la situación.

    2) Salarios de eficiencia: se paga salarios por encima de los que aceptarían los desempleados debido a los costes de formación y cualificación (formar un nuevo directivo o técnico puede llevar meses debido a la especificidad de puestos en cada empresa), necesidad de conservar personal de confianza, necesidad de secreto profesional, prebendas políticas (favores obtenidos de políticos a cambio de empleos posteriores), etc. Los salarios de eficiencia distorsionan las decisiones sobre amplitud de plantilla en empresas de mediano y gran tamaño.

    3) Histéresis: la persistencia de tasas de desempleo involuntario en el tiempo tiende a perpetuar a ciertos colectivos en situación de desempleo (especialmente mayores de 45 años), descapitaliza al profesional en cuanto a conocimientos, desincentiva el tener que pagar seguridad social, pues el desempleado de larga duración no cobrará pensión jamás o la cobrará ridícula, incentiva la economía desregulada, el cobro de subsidios indefinidos para no morir de hambre, la delincuencia, el crimen, el terrorismo, el narcotráfico, la prostitución y la insumisión fiscal a la dictadura democrática. Aparte, el odio crece exponencialmente ante una percepción de que la selección laboral en el mercado laboral rígido socialista premia al perverso, al corrupto, al degenerado, al delincuente, al hijo de satanás, condenando a muerte al justo y bueno. En este contexto se produce una selección adversa, cuanto más criminal y malnacido es uno, más alto llega en la escala laboral. Es un hecho, es evidencia, aunque se oculte.

    4) Discriminación creciente: la formación bruta de capital en absoluto se ve incentivada si se obliga a los empresarios, independientemente del nivel de productividad demostrado por el trabajador, a dar trabajo a personas de partidos políticos, sindicatos, logias masónicas, ongs, transexuales, homosexuales, lesbianas, divorciados, drogadictos, alcohólicos, negros, orientales, moros, extranjeros, mujeres solteras, ex presidiarios, ocupas, etc., por el mero hecho de serlo (discriminación positiva), frente a población católica en general (discriminación negativa con persecución creciente), incluidos padres y madres, gente casada, católicos sin complejos, etc.

    5) Modelos de emparejamiento: la productividad de un trabajador no depende hoy tanto de sus conocimientos, su cualificación (hoy puesta en entredicho debido a la extrema corrupción universitaria concediendo títulos sin tasa a famosos, empresarios, políticos, etc. o sus parientes sin el más mínimo registro de su desempeño académico) y capacidad de esfuerzo y de resolución de problemas, como de su capacidad política o de engañar, manipular, mentir y ser un hipócrita o su capacidad para prostituirse. El bueno está siendo suprimido de todo ámbito laboral. La economía se encamina hacia una población crecientemente corrupta en la que el conocimiento ya no cuenta, sino causas políticas como las de género, lgtbi, anticristianas, climáticas, animalistas, etc. La calidad de los bienes y servicios se deteriora a pasos agigantados con este modelo laboral corrompido de modo creciente, pero a los empresarios les da igual con tal de que sea rentable políticamente. Hoy, incluso la publicidad de las grandes empresas y multinacionales son salvajemente insultantes contra Dios mismo y tratan de atraer a la población más satánica y más consumidora con la aquiescencia y complicidad de la población corrompida. Ante este panorama, el trabajador productivo, honrado, trabajador, fiel a Jesucristo, eficiente, etc. ya no tiene cabida.

Comments are closed.