Si lo que llevamos sufriendo a lo largo de estos dos años en España, y en todo el mundo, no fuera tan dramático, podría resultar incluso hilarante puesto que es una de las mayores estafas que ha vivido toda la humanidad a lo largo de su historia, o de las historia conocida.

Los cambios de discurso, los testimonios de los “expertos”, los programas de televisión, de radio, los artículos de la prensa vendida al sistema… Todo ello, ha sido un cúmulo de contradicciones, de relatos impostados, de decir una cosa y la contraria al mismo tiempo, que ha supuesto una auténtica burla a toda la población y especialmente a los que se han dejado engañar, convirtiéndose en conejillos de indias.

Ahora viene la retirada de las mascarillas en interiores y desde las mismas televisiones en las que no se han usado NUNCA, nos pretenden vender lo precipitado de esta decisión y como ellos, y sus expertos de cabecera, lo habrían hecho de otra forma y, por supuesto, esperando un poco más. Además, te lo dicen con esa cara de preocupación falsa, mientras ellos nunca han llevado el tapabocas.

En esta ocasión ha sido un inmunólogo en el programa de Susanna Griso el que ha decidido seguir con esa miserable tomadura de pelo. Se llama Alfredo Corell y ha dicho cosas, realmente, indignantes para todo aquel que, al menos, tenga dos dedos de frente.

Por un lado, en cuanto al asunto de la retirada de las mascarillas en interiores, nos cuenta lo siguiente: “Era necesario en la desescalada y además, es una medida muy visual, como el último símbolo de la pandemia de cara a la población”. Lean con atención: “símbolo de la pandemia”, ¿lo pillan?

Pero claro, si la cosa se acaba ya no salen en la tele, porque después nos cuenta que él “hubiera esperado eso, diez o quince días para ver los efectos de estas medidas y ahí, si todo sigue en este ritmo, que va muy bien, tomar una decisión de desescalada más. Se va a juntar el efecto de la Semana Santa y el de fin de mascarillas en interiores y será difícil saber el impacto real”. Ya estamos, otra vez, con el tema de meterle miedo a la gente, que tan bien ha funcionado.

Y después habla de los testimonios que ha recibido de personas que se han contagiado en enero: “Mucha gente que pasó el Covid en enero, ahora me está escribiendo y me dice que está otra vez con síntomas y con antígeno positivo. La variante predominante en estos momentos ya no es Ómicron sino la Ómicron silenciosa. Es una subvariante lo suficientemente distinta para que la inmunidad que deja una no cubra a la otra”.

La “Ómicron silenciosa”. Una subvariante de un virus al que no se ha secuenciado, aislado, ni purificado. Subvariantes de variantes que nos recuerdan a los famosos asintomáticos, esos que ahora ya no se van a tener en cuenta por lo ridículo que es.

Siguen, siguen y siguen diseñando un relato que hace aguas por todas partes y que se sigue creyendo casi todo el mundo. ¿Para cuándo la esperada vacuna contra la estupidez?

 

5 Comentarios

  1. Se les va a acabar el chollo, porque la cuarta solamente se la van a poner cuatro personas mayores y dos atontaos. Es un movimiento desesperado de unos sádicos y torturadores que han retorcido la ciencia a su antojo para amedrentar a una población anestesiada y embobada por la televisión. Cada vez menos gente ve la caja boba, solamente quienes tienen entre 70 y 140 años, así que, insisto, se les acaba el chollo y se acerca su sentencia para ingresar en prisión. Porque ningún político irá, claro está, pero sí presentadores, tertulianos, sanitarios, etc. Así que la huida hacia delante no les va a servir de nada. Y que recen para que todo se quede en prisión y no en pena capital. Que recen.

  2. Éste es otro de los subvencionados que van de tv en tv soltando lo que les dicen sus amos. Son todos muy conocidos ya. Y ni siquiera son científicos; suelen ser médicos, que de esto entienden poco.
    Claro que se merecen la pena capital. Están colaborando a un genocidio.
    Ayer murió una vecina mía de cuarenta años por una trombosis. Antes de vacunarse estaba más sana que una pera. Y la han encontrado llena de trombos.

  3. La vacuna contra la estupidez es la vacuna del covid. Solos los estupidos se la ponen y al palmarla baja el indice de estupidez.

    Al final los sociopatas de la élite van a tener razón. Esta gente sobra.

  4. La vacuna contra la estupidez no existe ni existirá porque quienes las hacen son estúpidos.
    La Susana Griso es un ser deleznable como el señor ese que no tiene ni idea de lo que está hablando, además ese imbécil que sale en el programa de la Gusana Griso y que creo que también salía en la sexta con el miserable del Carballo tiene una cara de retrasado mental que echa ” pa tras”!!

  5. Primero te torturan y luego vienen de salvadores!,en cambio las infecciones reales,no les importan.

    Una coincidencia extraordinariamente curiosa surge en relación a los brotes de SALMONELA por contaminación alimentaria apenas unos meses después de que el dúo biocriminal internacional Bll Gates & Anthony Fauci iniciara la búsqueda de una nueva vacuna lucrativa contra esta bacteria que causa el TIFUS sobre todo.
    La historia ha adquirido relevancia internacional porque está nublando la imagen de una de las multinacionales italianas más poderosas y virtuosas: Ferrero de Alba (Cuneo, Piamonte).
    La criticidad, que inicialmente parecía limitada a un pequeño número de lotes del famoso huevo Kinder Surprise, muy extendido en todos los rincones del planeta, se ha extendido a las retiradas realizadas con cautela por la industria de la confitería en 7 países europeos pero también en EEUU.
    Y ya se ha convertido en una pesadilla comercial a pocos días de Semana Santa, donde reina la tradición de los huevos de chocolate en todos los sentidos y tamaños.

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