entorno

En mi pueblo, tenemos una pequeña tienda de venta de teléfonos móviles. El mayor atractivo, es que si usted compra allí un móvil, el servicio técnico y la falta de entendimiento, sobre el  mismo que usted pueda tener, lo tendrá siempre a su disposición. Todo aquel que no tiene importantes habilidades en el manejo de estos artilugios, allí encontrará el asesoramiento e incluso la intervención de los dos hermanos que allí trabajan, para que sobre la marcha y en su presencia, le resuelvan el problema.

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En ello estaba, por estar ocupados los dos operarios mencionados, esperando de pie en la calle que es peatonal, y puesto que el local, es muy pequeñito. A mi lado, sentados en un banco, un grupo de personas bastante mayores, todas jubiladas, debatiendo sobre la procedencia de las naranjas qué compran en una tienda de una multinacional. Multinacional, que probablemente,  goce de una cuota de mercado, superior a la mitad de todo lo que se vende en este pueblo. Se quejaban, a la vez que debatían,  de que las naranjas venían de Turquía. Curiosamente, a ninguno se le ocurrió añadir al debate,  proponer la compra de las mismas, en una de las muchas fruterías que existen en el pueblo y que todas venden naranjas nacionales, incluso de aquí del Aljarafe.

Cansado de ver a vecinos nuestros, paisanos, hablar de que si defendemos a los transportistas -en este momento es lo que toca-  que si defendemos a los ganaderos, que  si defendemos a los agricultores, si defendemos a los pescadores etc. etc.  Y bla, bla, bla, bla, bla. En general, siempre intentando alejar la atención de donde verdaderamente, podemos apoyar en primera persona, y que es, donde verdaderamente podemos ser necesarios e importantes y para arreglar el mundo, sí, he escrito, para arreglar el mundo.

Siempre hablan, hablamos de defender a la gente, en general más que a gente concreta, a  los colectivos que conforman, especialmente cuando lo vemos en la televisión,  en la mayoría de los casos, gente que no conocemos. Luego en nuestro entorno, en nuestro barrio, en  nuestro pueblo y en nuestra ciudad, rodeados de gente que sí conocemos,  al lado mismo de nosotros y rodeado por ellas, no nos preocupamos de acercarnos a sus preocupaciones, de ser sensibles a sus necesidades. Esas que en muchos casos vemos todo el día detrás de un humilde mostrador, y que en muchos casos conocemos por su nombre. Lo fácil que lo tenemos, pero…

Parece que también a nuestra conciencia, la han domesticado, para que solo nos afecte los problemas de más allá y sea del todo insensible a los de nuestro entorno. Qué fácil es el discurso de siempre, ese de, ayudar al  que está en el otro extremo del mundo, pero siempre, para esconder el ayudar al que está en nuestro entorno.

No hace mucho, escribía un artículo precisamente sobre un tema relacionado con todo lo hasta aquí escrito y enunciaba, aquella famosísima frase de Jesucristo, aquella qué le dijo a su amigo Lázaro “será más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja a que un rico entre en el Reino de los Cielos” en aquel mismo artículo, expresaba que no tenía muy claro lo que el Nazareno,  querría decir en ese momento. Últimamente se me ha aclarado bastante la historia, las ideas y estoy casi convencido de lo que quería decir; Aunque utilizaba, la figura del rico, pienso, que quería extender la acción, a la actitud al hacer las cosas con nuestra gente, la de nuestro entorno, a los que realmente podemos llegar y de verdad, a  los que realmente van a percibir nuestra ayuda, nuestros consejos, nuestro cariño, nuestras energías, en definitiva, nuestro amor, y de persona a persona.

Hay una frase muy popular, aunque creo que muy mal intencionada  “piensa global y actúa local”. Me quedo con “mejora tu entorno y podrás cambiar el mundo”

Yo propongo ayudar al agricultor, al ganadero, al pescador, si lo tenemos en nuestro entorno, si no es el caso, compren sus productos, asegúrense que lo sean, a las tiendas que sabemos que los vende. El pasado año y el anterior y el anterior y el anterior, mientras en las multinacionales y grandes centros se vendían patatas de cámaras frigoríficas, guardadas muchos meses atrás, oliendo a humedad, y  de origen francés, en las fruterías y mercados de abastos de aquí de Sevilla, se vendían patatas nuevas del aljarafe, mucho más baratas y recién sacadas de la tierra. Puedo asegurarles que si no son las mejores, están entre las mejores del mundo.

Compren en sus alrededores, al frutero, al carnicero, al pescadero, lleven sus calzados a arreglar, al zapatero del pueblo, compren en la ferretería de su barrio y por supuesto, la ropa, siempre que sea posible. Compren en las tiendas donde le conozcan por su nombre, donde la traten como lo que es, una persona y no un número. Recuerde, que la mejor fórmula para la distribución de la riqueza  que se conoce, es a través del pequeño comercio local. Luego llego la Administración Pública, y lo pervirtió todo.

Salga a la calle todas las mañanas a ayudar a sus vecinos y si usted tiene necesidad de ayuda,  búsquela en una cara conocida, en un amigo, incluso en un familiar, antes que ir a una administración pública, en la que la ayuda, solo busca hipotecar su futuro voto y que por supuesto, de darse, será del dinero que con anterioridad, le ha quitado a todos los mencionados. Piense como le dé la gana, pero si de verdad quiere arreglar el mundo, actúe localmente,  vea menos la televisión y evite que le laven el cerebro, y la conciencia.

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Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.

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