autarquía

Posiblemente, el hecho de que quisiéramos vivir en el campo, produciendo todos los productos que vayamos a consumir, podría denominarse como autarquía. Si esta forma de entender la vida, la trasladan hasta las fronteras que delimitan una nación, la seguirían llamando autarquía, por que los grandes poderes que controlas los grandes medios de desinformación masiva y adoctrinamiento, serían muy contraria a esta fórmula, pues aquellos, no tendrían el beneficio y el control sobre todo el planeta, como hoy sucede. Sin embargo y dada la experiencia que nos ha traído la actual globalización, merece más que una profunda reflexión, los beneficios o perjuicios, de la definición de la palabra autarquía, sin olvidar, que es un sinónimo de libertad.

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Me ha llegado a través de las redes sociales, un dibujito que definía perfectamente cuál es la base de la libertad, venía acompañado por la siguiente frase;  La primera soberanía es organizarnos en nuestra tierra para producir nuestra propia comida. Leído esto y en un principio, suena a la definición peyorativa que generalmente, se le da a la palabra autarquía, y por eso, de producir nuestros propios productos, al margen del “progreso y de instituciones importantes, para el  desarrollo y el progreso de la sociedad”, en definitiva, la globalización y tal como hoy la conocemos.

Lo cierto y verdad es que viendo en lo que ha consistido la globalización y hacia dónde definitivamente nos quieren llevar; Al nuevo orden mundial, la Agenda 2030, a eso de “no tendrás nada y serás feliz” impuesto por  dictadores que dejan en pañales a los autócratas de los viejos, y digo viejos, no se confundan, regímenes comunistas de la antigua U.R.S.S. , la antigua China, o las modernas Cuba, Corea del Norte o la ya, aún más moderna Venezuela, la verdad es que invita a una profunda reflexión y a partir de la pregunta: dónde y cuándo, empezamos a hacer  tan mal las cosas.

El tema viene de muy atrás, cuentan que ya los Templarios, Allá por los siglos XII, XIII,  extendían documentos a los viajeros que iban de Europa a Tierra Santa. El viajero, daba su dinero a esa Orden en Europa, y le extendían, lo que hoy podríamos denominar, un cheque nominativo -y así evitar que el camino pudieran robarle- una vez en su destino,  hacía efectivo su dinero o su oro, y una vez restada la correspondiente comisión que se quedaba la citada Orden. Esta estrategia luego fue perfeccionada y profundizada por el desarrollo comercial de las ciudades estados de la antigua Italia. La producción en serie, en cadena, la “revolución industrial”,  fue el otro paso determinante para llegar a esta situación. Pero ahora vamos a lo más cercano.

Recuerdo cuando era muy jovencito que nos vendían, nos hacían llegar, las bondades del Mercado Común de entonces -los últimos años del franquismo y  también los primeros años del actual régimen- , la sensación de que pertenecer a esa Europa sería la solución de todos los males que nosotros, creíamos tener. Pasado los años y visto lo visto, resulta que más que males, en la mayoría de los casos,  eran virtudes.

Entramos en la Comunidad Económica Europea y desde entonces no dejamos de ver la mafia tan extraordinaria que se da en esta institución. De saber, que la mayoría de los parlamentarios que la componen, son simples comisionistas de las grandes multinacionales y los grandes poderes económicos que ya hoy casi en su totalidad gobiernan el mundo. Con ello, además,  ir viendo como esas mismas multinacionales, se  están adueñando de España.

Dicen algunas lenguas, que entramos en la Comunidad Económica Europea cuando ya los que gobernaban esa institución, se aseguraron qué seríamos unos clientes netos de todos los productos de los grandes países europeos que la gobernaban –Por muchas “subvenciones” que nos llegaran- Felipe González, se preocupó de hacer “la reconversión industrial” que no fue otra cosa que la de eliminar la producción de productos, que pudieran ir contra los intereses de la propia comunidad europea. Lo cierto y verdad es que hoy tenemos una dependencia casi absoluta del exterior, no producimos casi de nada. Sólo los productos autóctonos agrícolas, y fundamentalmente porque se producen en meses diferente a los de otros países, además del turismo, hacen posible que tengamos recursos para mantener la nación. Así y todo, los malos-malísimos, los todopoderosos, no dejan de buscar fórmulas para seguir eliminando o apropiándose, de esos recursos cada vez más escasos que aún, hoy nos quedan.

Es verdad que las frases se con la que ha empezado este escrito,  hace pensar en la vuelta a la prehistoria, es de lo que me acusaran, los que defienden la nueva globalización  y el Nuevo Orden Mundial. Creo que me quedo  a mitad de camino, ni tanto ni tan calvo.

No podemos seguir viviendo en ciudades, en las que cada vez hay menos posibilidades de inter-relacionarnos. Ciudades adaptadas para que los residentes cubran todas sus necesidades a través de administraciones públicas y grandes multinacionales. Ciudades en las que usted sale hacer la compra y en mucho caso y después de volver con el coche cargado, no haber cruzado una palabra con nadie. Tenemos que volver a comprar la prensa en nuestro barrio, a comprarle al carnicero, al frutero y al pescadero. Llevar los zapatos para que nos lo arreglen en el mismo barrio, y por supuesto tiendas de ropas, y también agencias bancarias, pequeños bancos, donde el director tenga responsabilidades y relación con sus clientes. Y papelerías y tiendas de artículos de regalos. En definitiva, donde las relación humanas tengan un flujo de ida y vuelta, donde usted puede llegar a una tienda y conocer al dependiente, y no porque lleve el nombre en el uniforme, y pasado el tiempo poder contarle (…) sus problemas y seguramente en algunos casos que le de soluciones. No podemos esperar, a que sea la administración pública la que nos organice la vida, nuestra diversión y entretenimiento, nuestra educación, la responsabilidad de nuestra salud y de la educación de nuestros hijos.

Vivimos en un país privilegiado como es España; donde es posible la mejor agricultura para dar de comer a todo el pueblo, un país rodeado de mar, lo que dio lugar a que tuviéramos, una gran industria pesquera, que también, nuestros políticos, permitieron que nos la quitaran.

Los españoles somos como individuo, quizás los más creativos del mundo, y lo que no seamos capaces de producir con nuestros propios medios y nuestra propia tierra, siempre podremos comprarlo allende nuestras fronteras, igual que podemos vender también todo lo que nos pueda sobrar. También tenemos el menor clima que podríamos desear que unido a nuestras playas y a nuestras sierras, da lugar también a una extraordinaria industria del turismo. En definitiva contamos con todas las bendiciones de Dios, y nos hemos entregado o nos han entregado, aunque todos tenemos mucha culpa, a verdaderos demonios, cegados por la avaricia y la maldad y que solo quieren  acabar con todo esto.

Progreso si, intercambio con otros países, todo el necesario, pero siempre respetando nuestras fronteras y evitando que de forma más que trasnochada, nos roben y se lleven nuestras riquezas. Hemos llegado ya una situación en la que hacemos algo, o desaparecemos, primero como país y después como individuos.  Todavía estamos a tiempo.

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Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.

4 Comentarios

  1. “esas mismas multinacionales, se están adueñando de España” … se han adueñado ya… del Mundo.

    Después de meter en prisión a los responsables de este desastre global y a sus cómplices, cada Estado deberá aspirar a autogestionarse lo más posible y ser la estructura adecuada para el desarrollo de sus Pueblos… lo normal vamos, lo que siempre debió ser.

    Nos contaron el cuento de que éramos inteligentes y lo creímos (fe)… nada más lejos de la Realidad.

  2. Pues ya sabéis lo que han elegido los españoles, periódicos y casas de encuestas, ya se escuchan los cantos de sirena en el ciénaga mediática

    90 + 90 = 180

    80 + 90 = 170 + PNV = PSOE PP PNV + de lo mismo, y a joder España son dos días con la ayuda de la orona,. ejército, jueces y constitucional de género prevaricador.

  3. El problema no es la Globalización, que yo la defiendo porque ha sido todo un avance de bien estar y de progreso para todas las Naciones que defienden el libre mercado. El problema está en que una docena de malvados se aprovechan de ella con la complicidad de los gobernantes interviniendo en los mercados de sus respectivas Naciones en beneficio de esos malvados. Y eso no tiene nada que ver con la globalización y el libre mercado.

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