Hay mucha gente en España que sabe de muchas cosas pero claro, no son pelotas de ningún partido, ni se agachan en cuclillas en una u otra posición y no le “soban el lomo” a ineptos como Pedro Sánchez. Y se elige para formar parte de un gobierno a aquellos que, precisamente, no saben absolutamente de nada, excepto de medrar.

Después nos los venden los medios de comunicación como expertísimos de todo, hasta que llega la hora de la verdad, de demostrar su sapiencia. Y todo es mucho más simple que todo eso, pero para la gente que sabe de lo que habla. De lo que comprende el trabajo de cualquier cartera ministerial, o de lo que debería comprender.

Uno de los que pasa más desapercibido, no se habla mucho de él, es el ministro de Agricultura, Luis Planas. Pero Raúl, “Un Murciano Encabronao”, le ha puesto, como se dice vulgarmente, “las peras al cuarto”, a él y al impresentable de Presidente del Gobierno que sufrimos, Pedro Sánchez. Y es que les da a ambos una auténtica lección magistral de agricultura… y de muchas cosas más.

Escuchen con mucha atención porque no solo aprenderá Planas y Sánchez. Aprenderán muchos.

 

3 Comentarios

  1. La verdadera división social no son las ideologías de confrontación, inventadas para anular a la sociedad civil.

    La verdadera división es: entre los que viven del mercado, y los que viven del presupuesto público, que prefieren no saber nada del mercado, de la deuda, y de la destrucción del mercado. Sin comprender que la Libertad está en el mercado, y que Papá Estado te esclaviza y estafa, a la orden de las grandes corporaciones, que no son mercado, porque monopolizan el mercado, sin permitir la competencia de las pequeñas empresas.

  2. Mucha razón en todo.
    Pero estas personas con cierta audiencia deberían recordar también que el confinamiento y todas las medidas plandémicas eran acientíficas, antimédicas, premeditadas y malintencionadas precisamente con la intención de provocar un crack. Y que mientras el trabajo se detenía y los trabajadores reales se desesperaban los políticos y la crème de la merde social no se privaban de viajar, ni de cobrar, ni de nada, puesto que sabían perfectamente la gran tomadura de pelo estafadora que era el virus “ultracontagioso”.

    Es absolutamente necesario rebobinar de continuo, porque igual que la gente olvida que sin campo no hay comida -es increíble pero parecen olvidarlo- lo van olvidando todo y cuando luego se ven en la miseria ni entienden cómo han llegado ahí, y entonces llega cualquiera y les diseña los enemigos y las falsas soluciones.

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