Tomares

Con motivo de la Feria del libro de mi pueblo, he tenido la oportunidad de presentar mi novela, la primera que escribo. El título de la misma puede dar lugar a equívocos o al menos a falta de precisión a la hora de imaginar la historia que se desarrolla en la misma -es verdad que de fondo está la Semana Santa de Sevilla, y  como protagonista fundamental, un grupo de amigos costaleros de los pasos que ejercen de hilo conductor del relato y sobre un fondo inigualable cómo es la ciudad de Sevilla, y que en algunos casos, además, el relato salta del siglo XX al siglo XVII- Pero no deja de ser el fondo, sobre el que edifico, una vez más, las peores vanidades humanas, aquí en Sevilla, y que siglos después, están entre los grandes tópicos de la ciudad.

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Es verdad que la gente de escasa imaginación, se van a quedar en ese relato superficial al que hago referencia.  pero los que son capaces de ver más allá de la primera imagen, podrán apreciar tras la misma, el contraste en este caso localizado en la ciudad de Sevilla, en la forma que tiene la gente de entender la sociedad y en particular, la vida en esta ciudad. Desde el inicio del relato hablo de los grandes contrastes que hubo, ya en Sevilla cuando arranca el mismo y allá por el siglo XVI, en aquella época en que a Sevilla, recalaban los grandes galeones que dominaban el mundo, cargados de riquezas, procedentes de las Indias.

Este año, por tener otras ocupaciones, he asistido poco a la Feria del Libro, pero, así y todo, una vez más, he podido comprobar cómo la multitud sigue dejándose llevar por las formas -las firmas-  y no por el fondo y el contenido. He visto autores de reconocido prestigio, gente ya nadando en la abundancia económica, gente con un reconocido nivel social y prestigio muy importante y como sin embargo se siguen doblegando al pensamiento único, al discurso oficial.

Puedo entender que un padre de familia con niños pequeños y con una hipoteca, tenga que plegarse al sistema, al régimen y, a guardar las apariencias hacia lo correctamente político, y porque pudiera costarle el puesto de trabajo, e incluso, algo aún peor. Pero no deja de sorprenderme que gente, ya en la recta final de su vida e incluso acariciando la línea de meta, sobradas económicamente y sin responsabilidades, se dobleguen tan descaradamente al sistema y al oficialismo político.

Las palabras claves y al margen de la línea argumental de los libros que venían a presentar, estuvieron todas alrededor de la Agenda 2030; Invasión, Autócratas de países, a los que nos quieren hacer creer que sigamos viéndolos como comunistas -nada más alejado de la realidad– vacunas, virus de Wuhan etc. Menos mal, que al menos, no hablaron de la futura dieta alimenticia, ya saben, de lo nutritivo que son los insectos. (¿¿) Para terminar defendiendo la continuidad de las “humanidades” en la enseñanza y el comportamiento de las personas en modo “autónomo” (??) Y por supuesto, siempre aplicando muy bien el bisturí, para dejar a sus “patrocinadores” muy al margen de cualquier pensamiento que un oyente, con capacidad para razonar, pudiera dar lugar a que los asociara con el recorte de libertades, y con el encarecimiento de la vida -solo para las clases más humildes- que estamos sufriendo. Eso sí, ni una sola mención a los ciudadanos de países subdesarrollados de África, en los que solo hay hambre y miseria, que tienen cuentas multimillonarias en bancos suizos.

En fin, de esos tópicos; Del egocentrismo, de la falta de amor, de cómo nos doblegamos ante los poderosos para tratar con indiferencia y desprecio a los más humildes… Esa es mi novela “Costalero de Sevilla”, pero… como bien saben, lo importante “no es el fondo, si no la firma”.

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Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.