El fútbol femenino está de moda

El fútbol femenino está de moda y hoy tenemos con nosotros a una persona que es ya un referente muy claro del fútbol de chicas. Con un perfil perfecto para hablarnos de este tema. Una joven de Santander para la que el fútbol es todo en su vida, mucho más que una afición, cuando todo lo que ha estudiado y su carrera profesional han discurrido en paralelo a su vocación por este deporte.

Ahora mismo, Lucía Martínez Peña, de 25 años, es preparadora física del Europa, que es un equipo de Barcelona con una gran trayectoria y afición. Y este año han marcado una temporada de auténtico récord, con sólo una derrota y dos empates, siendo todo lo demás victorias. Una primera temporada inolvidable para nuestra protagonista de hoy, que forma parte indiscutible de este éxito total.


La única mujer directiva del Racing de Santander

Como diría un primo mío, Lucía, tienes la sangre verde: ya tu abuelo era un loco del Racing de Santander. Llevaba a tu madre a ver los partidos desde que ella era un bebé y ahora ella es la única mujer directiva del Racing de Santander.

Así es, yo creo que todo va relacionado. Mis dos abuelos eran muy racinguistas, les gustaba mucho el fútbol y a mis dos padres y hermano también. Por eso nos pusimos todos muy contentos en casa cuando mi madre accedió a la Junta Directiva del Racing de Santander. Lo que yo creo que ella no esperaba era que a mí me fuera a gustar tanto el fútbol. Y, efectivamente, he jugado desde los 16 a los 18 en el Racing de Santander. Y he seguido ligada siempre a este deporte, ahora desde la preparación física en el fútbol profesional femenino.

Desde adentro del fútbol profesional femenino

Siempre con el equipo local y ahora más que nunca, hasta que consigamos volver a las categorías más superiores, en las que siempre hemos estado. ¿Qué opinas tú desde adentro del fútbol profesional femenino?

La verdad es que ha sido una experiencia increíble formar parte de este equipo de trabajo. El entrenador ha tenido todo que ver en nuestro éxito, aunque todavía quedan algunos partidos para terminar la Liga, pero es ya seguro que ascendemos a la categoría superior, equivalente a la Segunda División del fútbol masculino. Y nuestro entrenador ha traspasado su espíritu de competición a todo el equipo técnico y las jugadoras.

Con una trayectoria tan buena tenéis un respaldo especial de medios y atención de patrocinadores y demás, pero, ¿qué pasa con los clubes de fútbol femenino más humildes?

Como bien dices, aquí hay que demostrar las cosas y luego es cuando puedes empezar a luchar para aspirar a cosas. Por nuestra parte, desde el principio enganchamos a la gente con una remontada impresionante con 10. Y ahora tenemos el ascenso certificado y podemos estar en una posición para poder pedir cosas.

Con el tiempo podremos acercarnos más al fútbol masculino

¿Cómo se ve desde el interior la creciente progresión del fútbol femenino en los medios y en la igualdad con el masculino?

Creo que la gran asignatura pendiente es tratar al fútbol profesional femenino como lo que es, no como si fuéramos categorías inferiores o el equipo B. Y esto se nota en pequeñas cosas, al final, y no sólo en los presupuestos, que es una circunstancia mucho más difícil de cambiar. Por ejemplo, se notaría más si pudiéramos recibir un apoyo equivalente al fútbol masculino, en términos de que nos laven la ropa, más acceso a fisio y otras cuestiones cotidianas, que facilitarían mucho nuestro desempeño diario como club. Para que las jugadoras y el cuerpo técnico sólo tengamos que preocuparnos de nuestra labor más inmediata, que es trabajar en lo nuestro y entrenar. Son pequeñas cosas las que marcan la diferencia. Y si conseguimos esos pequeños objetivos, con el tiempo podremos acercarnos más al fútbol masculino, que es de lo que se trata, y se van dando pasos. Que nadie piense que las cosas puedan cambiar en dos días, igual que no va a cambiar tan rápidamente esa diferencia entre el fútbol y el resto de los deportes.

La verdad es que en eso tenéis ventaja en el fútbol femenino con respecto a otros deportes, nos comentabas, porque el fútbol arrastra mucho.

El fútbol es mi vida

Así es. El fútbol, por suerte o por desgracia, lo puede todo. El fútbol mueve mucho y a los que nos gusta el fútbol nos gusta a verlo todo. Yo, por ejemplo, me veo la Bundesliga alemana o el Trofeo de Brunete de infantiles, de categorías inferiores. Lo veo todo porque me gusta. Aunque suene un poco obsesivo decirlo así, me da igual, el fútbol es mi vida. Todo lo puedo relacionar con el fútbol, todas las emociones las puedo experimentar con el fútbol.

En tu actual ocupación, y siguiendo una trayectoria que se ve que ha empezado muy bien, ¿tu siguiente paso sería ser entrenadora?

Por ahora me gusta la preparación física más que la táctica. Asegurarme de que las jugadoras salen al campo en el máximo potencial físico, que es tan importante como la táctica. Lo que me he preparado y ahora estoy haciendo el doctorado.

Pues eres bastante joven para hacer el doctorado. Yo no he conocido a muchas personas con 25 años que se hayan lanzado a eso, pero se ve que lo tuyo es una gran vocación.

Así es. El fútbol me apasiona y me quiero dedicar a esto. Para mí el Europa ha supuesto volver a retomar la ilusión por el fútbol y este trabajo.

Gracias por tu testimonio, Lucía, y por la pasión que le pones a lo que haces. Así da gusto. Mucha suerte en tu futuro y espero que quedéis primeras, que os lo habéis ganado.

Gracias a vosotros y a todos los lectores de El Diestro.

Hablamos con Andrea Pellón Montoya, jugadora de balonmano profesional en Cantabria

Otro testimonio sobre el deporte femenino en Cantabria

Para completar este testimonio sobre el deporte femenino en Cantabria, desde la perspectiva de otro deporte con mucha afición, pero que no tiene ni mucho menos el respaldo mediático y de financiación que disfruta el fútbol. Se trata del balonmano. Un deporte que en Cantabria ha tenido una trayectoria gloriosa con el dream team del Teka de Balonmano de Santander.

Pero ahora toca hablar del balonmano femenino en la región y el país y lo hacemos con Andrea Pellón Montoya, del Club de Balonmano Pereda de Santander, que en la pasada temporada estuvo en la primera categoría absoluta a nivel nacional.

En España aún nos queda mucho camino para estar en un nivel parecido al que se vive en Francia, Alemania y otros países de nuestro entorno en el cual las chicas del balonmano sí tenemos una proyección mucho mejor. Al final, cualquier mejora que se quiera implementar depende de los presupuestos, como pasa con los fisios: se trata de profesionales que lógicamente cobran por sus servicios y nosotras sólo tenemos acceso a fisio en los partidos o si caemos lesionadas.

El deporte femenino es más bonito de lo que la gente se piensa

Hay que darle más visibilidad. El deporte femenino es más bonito de lo que la gente se piensa y merece oportunidades. A lo mejor se puede promocionar más entre la gente joven y que las chicas vean realmente que hay toda una carrera deportiva que pueden seguir, incluso después de pasar la edad plena de competición como jugadoras. Porque hay entrenadoras, preparadoras físicas, fisios y mucho personal involucrado que también podemos ser chicas. En mi caso, como para tantas chicas del balonmano profesional femenino, tengo otro trabajo y otros estudios que son de ingeniería, porque es muy difícil vivir sólo de esto en España, incluso en clubes punteros.

¿Qué destacarías del balonmano como deporte en tu vida?

A mí el balonmano me ha hecho como soy. Gracias a este deporte he vivido experiencias y momentos que me han hecho madurar como persona y valorar el trabajo, la constancia y el esfuerzo que tienes que poner en las cosas para que salgan bien.

 

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