Puig

Siempre que puedo escucho los informativos matinales de Radio Alcoy. El jueves 27 de enero anunciaron la visita a Alcoy del presidente de la Generalitat Valenciana Ximo Puig para asistir a las 19 a la entrega de premios de la Cámara de Comercio en el Círculo Industrial de Alcoy.

Hacía poco que el “Molt Honorable” había decidido alargar el pasaporte Covid hasta el 28 de febrero. Todo el mundo sabe que el pasaporte Covid sólo ha servido para coaccionar a ciudadanos para que se vacunaran y para que perdieran dinero muchos establecimientos donde lo pedían. Muchos vacunados se han vuelto a infectar, con lo cual la mal denominada “vacuna” ni inmuniza ni previene de contagios, con lo cual el pasaporte no es ninguna medida de prevención sanitaria, más bien de control y coacción ciudadana.

A lo que íbamos. Ni corto ni perezoso decidimos presentarnos a las 18:30 en la puerta principal del Círculo Industrial, previstos de una pequeña pancarta donde se leía “Fuera el Pasaporte”. El Ayuntamiento de Alcoy está muy cerca del Círculo Industrial, por lo que suponíamos que acudiría Ximo Puig acompañado del alcalde y concejales.

Se hicieron las 19 de la tarde y Ximo no aparecía. Por fin vimos venir al alcalde y compañía. Cuando entraban al Círculo, nosotros a falta del Presidente nos pusimos a gritar “Fuera el Pasaporte” durante 2 minutos.

Luego caímos en la cuenta de que el Círculo tiene una puerta trasera. Nos informaron de que Ximo entraría por el aparcamiento y la puerta trasera. La entrada a las instalaciones hasta un jardín era libre, con lo cual decimos entrar tranquilamente. Llegamos hasta el jardín donde estaban todos los invitados al acto. Esperamos en silencio unos minutos, vimos un hombre de seguridad que llamó por teléfono para solicitar una patrulla de policía, ya que al vernos, nos reconoció por el momento de la protesta en las puertas del Círculo. Se nos acercó otro hombre vestido de paisano y nos dijo que no hiciéramos nada allí o terminaríamos en comisaría.

Nosotros que no queríamos lío, así le obedecimos y empezamos a salir sin ver al President. En el vestíbulo del Círculo, mi hijo estaba hablando por teléfono cuando un policía y un hombre de seguridad le empujaron para que saliera. Él inmediatamente gritó varias veces que no lo tocaran. Salimos todos a la calle, le piden la documentación a mi hijo. Él pregunta que para qué, el policía le contesta que ya está cometiendo una segunda infracción. A todo esto, llegaron más policías, en total 8 entre locales y nacionales, y nosotros 5 personas. Se habla con los demás policías, le piden la documentación a una mujer y a mi hijo y la policía dice que es para tener constancia del traslado.

Al cabo de dos semanas le llegan dos multas a mi hijo de la policía local de Alcoy, dos infracciones graves de 600€ cada una, una supuestamente por “causar desórdenes en las vías, espacios o establecimientos” y la otra “por desobediencia o resistencia a la autoridad”. El policía se montó una película de escándalo público o no sé qué para justificar las multas (entre otras cosas, afirmó en la denuncia que habíamos gritado en el interior del establecimiento, cosa que no era cierta,  y se nos denominaba como “alborotadores”). Claro está, como iba a justificar esta denuncia diciendo que una persona había gritado 3 veces “no me toques”.

¿No les suena todo esto al franquismo o a la Alemania del Este?

Vivimos en un estado policial. Nos quieren quietos y bien callados.

Un ciudadano alcoyano

 

3 Comentarios

  1. Al franquismo no, en el franquismo.se hubiera solucionado con un juicio de faltas donde la palabra del ciudadano tenía el mismo valor que el de la supuesta “autoridad” cosa lógica u de justicia ya que la policía es igual de mentirosa que cualquier otra persona mentirosa., la falsificación de denuncias por desobediencia y demás literatura fantástica del delito aceptada por los jueces españoles comienza tras la ley totalitaria socialista de 1986, creo recordar.

    O sea que eso de la ley mordaza de Rajoy sirvió para convertir la mentira policial en ingresos para el estado, lo que con Franco costaba dinero al estado por no ser delito y le costaba un rapapolvo del juez al policía se convirtió con los socialistas en un delito inexistente por existir ningún delito.

    El español es ignorante y vota, tampoco se lee el BOE.
    Que le vamos a hacer.

    La policía franquista en los últimos años era más democrática que la actual, o por lo menos tenían límites morales, la actual no los tiene, falsificar denuncias es una costumbre habitual desde hace muchos años permitida por los jueces y jaleadas por los políticos.

    ¿Si no hay delito dónde está el delito?

  2. Siempre me ha fascinado la valentia y el caracater alcoyano. Rodeado de montañas y bellos horizontes, Alcoy ha sido y sigue siendo un referente de gente emprendedora e independiente de pensamiento. Gracias por tu aporte!

  3. Mencionar el franquismo para describir lo sucedido en Alcoy desautoriza completamente al autor de este artículo.

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