intermediarios

Ya en anteriores escritos he mencionado el cambio en la definición que ha sufrido la palabra solidaridad y con la entrada del actual régimen político. De todas maneras, hoy la vuelvo a recuperar; la solidaridad, siempre fue un acto absolutamente voluntario, y que se ejerce, hacia terceras personas. Acto, que no necesariamente tenía que ser económico. Con el tiempo, este acto ha dejado de ser voluntario y ha pasado a ejercerse, desde las manos de intermediarios, por lo que al final, el dinero que anteriormente ha sido extraído mediante la extorsión, el que lo reparte, lo hace  en función de sus intereses, y  obviando absolutamente la voluntad o el interés del que realmente pone el dinero.

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En los últimos años la figura del intermediario ha perdido notoriedad, quizás tenga algo que ver con que ese papel, en su mayoría, son ya hoy, las grandes multinacionales quien lo ejerce –que, además, tienen “muy buena prensa”-, por haberse quedado, con la mayor parte del negocio de la distribución comercial. Pero deben de saber, que antes de que se implantara esa forma de negocio, el intermediario, era maltratado de forma importante, y desde todos los sectores sociales. Recuerdo incluso, un grupo de estos denominados “Canción protesta” de los que hubo muchos en la segunda década del siglo pasado, y que en gran medida, nos llegaron desde Sudamérica y que adquirieron mucho notoriedad aquí en España, popularizó una canción titulada “El Intermediario” y en la que lo ponían verde, en la que le decían de todo menos bonito. Esa figura en general, encarnaba la figura del abusador y contra los más pobres.

A pesar de todo y de lo my maltratado que fuera, en muchos casos, más que justificadamente, esta figura era del todo necesaria, para que el producto llegará desde su origen al último consumidor. Siempre sería motivo de debate, el beneficio que esté obtuviera y por supuesto, siempre, el abuso debería de estar penalizado.

Al margen de todo esto, hubo muchos, mucha gente -yo entre ellos, que tuve una frutería en otro tiempo y fue de la manera, que conseguí alimentar a mi familia y criar a mis hijos, aunque créame si le digo, que con más pena que gloria- que, de ese trabajo, de esa figura, se pudieron beneficiar mucha gente, y la sociedad en general.

Cómo escribía más arriba, hoy esa figura ha quedado olvidada, sin embargo, curiosamente hay unos señores intermediarios que lejos de estar penalizados y de tener mala prensa, son incluso piropeados desde todos los sectores de la sociedad. Son los que se han adueñado del ejercicio de la solidaridad, normalmente, a través  de ONGs  y con el dinero que les llega de otros, que no del propio. Unos señores, que para todo el que quiera ver, viven como dioses. Supimos en tiempo incluso, que  alguna ONG, destinaba  el grueso del dinero que le llegaba, a su administración y su logística, para que al final,  llegará una muy pequeña cantidad al verdadero necesitado y objeto de la existencia de la propia organización. Tras esos escándalos de hace algunos años, la prensa, se ha cuidado mucho, de que no transcendieran sus intimidades.

Todo esto viene a cuento porque hace unos días y con esto de que un país del Este de Europa, el mismo que al parecer, es un centro de fabricación de armas biológicas -aunque ya hoy, no nos podemos creer nada de lo que dicen los medios de desinformación masiva y adoctrinamiento- pero que eso sí, gozando de muy buena prensa, las ONGs,  se están moviendo a tope y un buen amigo,  se me expresaba contentísimo, que se había adherido a una de ellas. Le dije que me parecía genial, si él lo veía así. Pero de esa manera, también le dije que por experiencia propia, a día de hoy, yo  la solidaridad la ejerzo solo es mi entorno, sin intermediarios.

“Yo soy más de las instituciones, cosas del mundo civilizado” me contestó mi amigo con una poco disimulada ironía. Le dije, que en mi perfil de Twitter tengo la frase “si consigues mejorar tu entorno puede cambiar el mundo” y desconecté.

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Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.