frutas

Soy un enamorado de las tiendas en las que venden frutas y verduras en las que el personal demuestra cariño a la hora de exponerla. Pocos cuadros, se pueden realizar de forma más espontanea, y, sobre todo, cuando los productos están frescos y se saben contrastar. En ese deleite estaba, cuando llegó un señor con el que, en un tiempo, coincidí al escuchar, al que, en otro tiempo, fue quizás, mi más admirado; Federico Jiménez Losantos. Muy sorprendido, me pregunto por qué motivo había dejado de escucharlo.

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La respuesta fue fácil, por el desvío de un discurso abierto al debate, al mensaje único, que además coincide con todos los medios de las más “contrastadas” tendencias ideológicas. Por haber abandonado, el discurso liberal. Por la imposición, más que razonamiento, que expresó, sobre el hecho de que todos estábamos obligados a ponernos la vacuna y quien no lo hiciera era, utilizó unos calificativos, del todo despectivos, que aquí, no escribiré.

Le recordé la muerte de Elia Rodríguez, por la que yo, sentía una desmedida admiración, y le dije que mientras que a mí no me aclararan como falleció –Parece que la encontraron en la ducha tras haberse golpeado, el clásico modo de “repentinitis” en gente, que se sepa, muy sana- estoy convencido que fue por haberse vacunado y conociéndola como la conocía, por escuchar todos sus programas, sé que era una mujer extraordinariamente liberal, estoy convencido que se la puso, porque en su empresa Esradio,  la obligaron.

Sería muy insolidario que, trabajando en una empresa, en la que pudieras contagiar a tus compañeros, no te pongas la vacuna. Todos los epidemiólogos nos alertan sobre el posible contagio-  Fue lo que me contesto mi interlocutor. Dicho sea de paso, de importante formación académica. Si usted da veracidad absoluta a todo los que nos han contado de aquí para atrás, al funcionamiento de la medicina moderna, es más que lógico su razonamiento -le contesté y continué- No se ha preguntado nunca, de donde viene el calificativo “matasanos” que se da desde hace mucho a los médicos, merece una reflexión.

Como ven, el convencimiento de la gente en general, por lo que el colectivo sanitario, nos ha hecho creer, está muy incrustado en nuestras entendederas. Vemos a un médico, y vemos a alguien que nos esta salvando la vida constantemente. Es lo más parecido que tenemos a Dios. Nos dan o nos quitan a la vida. Por contra, no nos preguntarnos o investigamos, porqué, antes hemos enfermado. Los médicos, aunque cada vez menos, lo saben perfectamente. Pero, les conviene callar, para mantener su estatus y poder seguir disfrutando de ese papel de relevancia en nuestra sociedad.

Las incongruencias del todo escandalosas que he visto, a la hora de gestionar la actual “plandemia” ha dado lugar a que haya investigado por mi cuenta, y escarbar en la mucha documentación que hay en ese sentido. Los epidemiólogos, al igual que los sanitarios en general, y cual persona de cualquier otra profesión, defienden su comer.

Yo, por no haber ido a una universidad a donde me enseñaran las formulas y procedimientos que imponían las grandes empresas de farmacia para a la postre, ir agrandando su negocio, he tenido una experiencia muy diferente, además de ilustrativa.  Como decía, hay trabajos y trabajos, Por haber ejercido durante muchos años de frutero, de una u otra manera, a través del tiempo, me convencí de las enormes ventajas que, para nuestro organismo, ofrece el consumo de frutas y verduras. Es más, desde mi experiencia, en primera fila, he podido comprobar en muchos, insisto, muchos casos, que personas, tras ser desahuciados por los médicos, tuvieron una vida bastante más larga, quizás lo hubiera sido mucho más, de no ser porque los médicos, le negaron la esperanza. Ello fue posible en gran medida, gracias al consumo de frutas y verduras, especialmente, a las que contienen vitaminas C. Como son las fresas y las naranjas, solo por poner algunas. De igual manera, todos, todos sabemos que la naranja, es el mejor antídoto natural contra todo tipo de enfriamientos, hasta los médicos.  Pero fíjese, yo, a pesar de esas experiencias y mi absoluto convencimiento, a pesar de saber que las frutas y verduras carecen de efectos negativos secundarios, a nadie le digo que, si no las toman, se resfriara o lo que es aún peor, cogerá la gripe…

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Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.

3 Comentarios

  1. Somos una familia gran consumidora de frutas y verduras.
    No sabemos lo que es un resfriado y menos una gripe y qué decir de la enfermedad de moda… El famoso Covid! No sabemos lo que es y gracias a la alimentación sana con frutas y verduras

  2. Tal como están las cosas, tal vez, los periodistas con un punto de afán de buscar y conocer, podrían recopilar una serie de datos que, incluso hasta los más profanos llegamos a conocer, igualando e incluso superando a los médicos en general. Me explico, que en un principio –en Marzo del 2020- no supiéramos de que iba el tema era del todo entendible; ahora bien, ya sabíamos de antemano (o deberíamos saberlo) que a nivel sanitario se habían producido muchos “experimentos raros” por ejemplo, aquí en España, lo del aceite de colza, en Europa el tema de la contaminación de la Baxter con una partida de vacunas (gripe aviar y porcina) denunciada por la valiente periodista Jane Burgermeister en que aludía a una DESPOBLACIÓN PROGRAMADA ya en el 2009 implicando directamente a la OMS y ciertas administraciones de diferentes Estados, campañas de vacunación promovidas por Bill Gates en África, India con efectos de esterilidad y que, incluso este mismo demente de Gates, iba dando conferencias de reducción de población.
    Volviendo a Abril-Mayo del 2020, ya teníamos conocimiento del anticientífico “protocolo” de NO hacer autopsias, no tomar aspirinas ni ibuprofeno (antiinflamatorios) y sí paracetamol (no antiinflamatorio que disminuye el nivel del glutatión), enchufar el respirador de oxígeno, etc. Justamente lo contrario de lo que se debería hacer. Medidas que iban contra la lógica más elemental como el puto bozal, el permitir pasear el perro y NO a las personas (ya detallaba a las claras el grado de perversión de estos dementes y de su sentido del humor).
    Si a eso le añadimos lo del 11S, 11M, 7J, Siria, Yemen, Pueblo Palestino, invasión patrocinada, inexistencia Estado de Derecho,… por todos los de arriba que confluyen conjuntamente con la OMS. Es muy fácil pensar lo peor de lo peor.
    No voy a seguir con el tema de lo que paulatinamente iba saliendo posteriormente a la luz: informe Barbastro, Relación muerte-5G por Bartomeu Payeras, José Luis Sevillano, etc, etc. Elia Rodríguez, al igual que muchísimos más periodistas, deberían tener conocimiento de estas GRAVES IRREGULARIDADES CRIMINALES. Lo que ocurre, es que los que están centrados en lo suyo se olvidan de lo que les rodea. Aquellos que solo atienden a lo suyo están aislados de los demás. Muchos viven en una burbuja, en los mundos de Yupi.
    Ya a comienzos del 2021 todo el gremio del periodismo (por no decir médico) tenía que ACTUAR, pero NO ACTUÓ. Elia Rodríguez tenía a su lado al anti bebelejías nº 1 de Federico Jiménez Losantos. ¿A Elia Rodríguez no se le pasó por la cabeza averiguar que era aquello del DIÓXIDO DE CLORO y de sus efectos beneficiosos para mucho tipo de enfermedades, entre otras, las comúnmente denominadas víricas? Da la impresión que lo desconocía (pues, si lo conocía apaga y vámonos), lo cual indica de alguna forma ir a lo suyo y hoy en día, con EL PROBLEMÓN que nos afecta a todos, es como poco responsable, es poco solidario. Es tan solo una observación mía, cabe la posibilidad de que esté totalmente equivocado o NO.
    Elia Rodríguez falleció y ya no nos podrá decir nada al respecto. Requiescet In Pace.

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