razones

Antes de empezar a exponer mis razones por las que desaconsejo la vacunación obligatoria diré que, a pesar de que no soy médico ni biólogo ni experto en ningún tema sanitario, creo que tengo la suficiente formación intelectual en otros campos, como para poder diferenciar entre lo que es lógico y lo que no lo es. Por esta razón no entraré en ningún argumento científico de orden sanitario, para no caer en la red de aquel médico cuya carta tuve ocasión de leer y que nos catalogaba a todos los que opinábamos de este tema sin pertenecer al ámbito sanitario de IMBÉCILES; pero sí en un análisis lógico de la realidad en la que estamos inmersos porque creo que cualquier persona formada tiene derecho a hacerlo. También quisiera decir que no niego la existencia del virus aunque, como afirma el premio nobel Montagnier, creo que ha sido creado  a partir de otro ya existente manipulado artificialmente.

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     EXPOSICIÓN DE RAZONES
  • No hay debate público, abierto y plural en los medios de comunicación de masas sobre la necesidad o no de someterse a este tratamiento. Sencillamente se han acatado, por parte de prácticamente todos los dirigentes políticos del mundo, las decisiones de un organismo, la OMS, cuando menos muy controvertido, dirigido por una persona de pasado oscuro en Etiopía, al que financia el partido comunista chino y las grandes farmacéuticas (BIG PHARMA), y que constantemente ha incurrido en decisiones contradictorias a lo largo de estos últimos ya casi 2 años de “PLANDEMIA”. Sencillamente, a los que no comulgamos con la verdad oficial se nos tacha de “negacionistas” cuando en realidad los negacionistas son aquellos que niegan cualquier debate sobre la verdad.
  • Poco antes de la organización de todo este circo mediático se cambiaron los requisitos, por parte de la OMS, para calificar una epidemia como pandemia. Lo que toda la vida había sido una condición “sine qua non” para declarar pandemia, que no era ni más ni menos que el % de incidencia en la población, ahora se ha cambiado, cómo no, por la globalización de la enfermedad. Es decir, basta con que aparezca en varios sitios del mundo a la vez, (lo que es muy fácil hoy día de provocar) aunque sea con un % de incidencia muy bajo, para declararlo pandemia. Desde luego lo que no se puede negar es que con este nuevo concepto de pandemia es más fácil extender EL MIEDO Y EL PÁNICO en la población y mantenerla sumisa a una serie de medidas que incluso quiebren sus derechos básicos más inalienables.
  • Nadie, ni farmacéuticas, ni gobiernos, ni personal sanitario alguno, ni siquiera las aseguradoras se hacen responsables de los efectos secundarios de este tratamiento a corto, medio y largo plazo. Para muestra vale un botón: invito a cualquiera que no se haya vacunado, o que lleve una dosis y quiera inocularse la segunda o la tercera o las que en lo sucesivo vendrán, a que solicite a su médico o personal sanitario o entidad sanitaria pertinente, que le prescriba con receta el tratamiento; eso sí, con firma, sello y número de colegiado y que exija el consentimiento informado, es decir, que le informen de la composición exacta de lo que le van a inocular y las posibles reacciones adversas. Verán que sorpresa se llevan. Nadie firmará. Qué raro, ¿no?.
  • Una vacuna, por definición, proporciona inmunidad contra una enfermedad. Este tratamiento, ya está aceptado incluso por el establisment médico/farmacéutico, que no inmuniza contra nada y ya están hablando de sucesivas dosis. No quiero convertirme en cobaya de un tratamiento experimental que no protege de forma efectiva y permanente contra nada y no quiero tomar un tratamiento médico de por vida contra un virus que estas inyecciones ni siquiera previenen.
  • No confío en la demonización brutal y sistemática que se ha hecho por parte de los gobiernos y los medios de comunicación de masas de los tratamientos alternativos a esta “vacuna” como son, la ivermectina y el dióxido de cloro, ya comprobada su eficacia al 100% contra este virus en varios países sudamericanos cuya incidencia ya roza el cero y las recuperaciones el 100% . Pero de esto no sabemos nada por los medios de comunicación de masas en España, todos bien untados por el gobierno.
  • El establisment médico/farmacéutico no sabe los efectos a corto, medio y largo plazo. Entonces, por qué tanta prisa en inocular a la población con un tratamiento que ya ha provocado decenas de miles de efectos secundarios graves y la muerte a miles de personas. Sabemos que Bill Gate es uno de los magnates más importantes de la industria farmacéutica y todos conocemos sus declaraciones sobre la sobrepoblación del mundo y su drástico remedio. No les creo.
  • ¿Debo arriesgar mi vida con un tratamiento del que nada se sabe de los riesgos futuros que puedo correr cuando ellos, los ejecutivos de las grandes farmacéuticas, se sabe que no se han vacunado alegando que “se sacrifican generosamente para que la vacuna llegue a más personas”. Puesto que no soy idiota, no confío en ellos ya que no arriesgan nada.
  • A propósito del debate que debiera surgir pero que no lo consienten ni los gobiernos ni los medios de comunicación bien untados por ellos, han surgido por todo el mundo distintos grupos de “profesionales por la verdad”; “médicos por la verdad”, “abogados por la verdad”, …etc , con el único fin de esclarecer la verdad de todo este circo mediático mediante un debate público en los medios. En vez de facilitarlo, lo que han hecho los medios es demonizar a estos colectivos, insultarlos, estigmatizarlos, y postergarlos en sus respectivos trabajos, muchos han perdido su empleo por esta causa, encasillarlos con el adjetivo de “negacionistas”, llamarles asesinos, egoístas, irresponsables, que debieran ser confinados y demás lindezas para provocar su muerte profesional. Pero al campo, al fin y a la postre, no se le pueden poner puertas y la verdad al fin resplandecerá tarde o temprano. Me fío mucho más de estos colectivos que son capaces de arriesgarlo todo, su profesión, su vida, sus familias, su prestigio por el resplandecimiento de la verdad, que no de estos magnates de las farmacéuticas que ya tienen un largo historial de multas por prácticas amorales y catástrofes provocadas por sus tratamientos milagro en muchas partes del mundo, sobre todo en África y Asia. Para muestra un botón: PFIZER ha sido multada con más de 6.000 millones de dólares durante los últimos 30 o 40 años, no recuerdo bien ahora, por este tipo de prácticas a las que me he referido antes.
  • Otra cuestión importante, generalmente aceptada por el público, es la ausencia de autopsias en las muertes para distinguir quienes han muerto con COVID o por COVID. ¿por qué se prohibieron las autopsias?.¿Tal vez porque se habría descubierto que muchas de las muertes se habrían producido no por COVID sino con COVID por patologías previas?. No lo sabremos. Lo cierto es que un tanto por ciento altísimo de personas fallecidas eran personas de más de 75 años con patologías previas muchos de ellos abandonados en sus residencias de ancianos.
  • Otro tema sin aclarar es el de las famosas PCR de las que el propio descubridor Kary Mullis, ya fallecido, ha comentado en repetidas ocasiones su inutilidad para detectar cualquier tipo de virus, y que convenientemente manipuladas en cuánto a los ciclos por segundo a las que se realicen pueden dar positivos a todas luces falsos. Es decir es una herramienta que convenientemente manipulada sirve para aumentar o disminuir la incidencia de la enfermedad según convenga para una buena dosificación de miedo y pánico en la sociedad. ¿Hasta cuándo va a guardar silencio el gremio sanitario?
  • Se están ignorando los efectos secundarios de estos tratamientos cuando se sabe ya que los producen y en cantidades significativas, pero como no se cuentan en los medios de comunicación o cuando se hace no se atribuyen a la inoculación del tratamiento, el resultado es que al contarse solo algunos de forma aislada e intermitente y sin causalidad, la población no los correlaciona con la inoculación de la “vacuna”. Como dato significativo diré que en este último año y medio transcurrido se han producido muertes por síncopes, problemas de miocarditis, infartos y otros motivos médicos entre deportistas de élite sin patologías previas aparentes, con una incidencia del 150% más que lo producido habitualmente. Es decir, si en un año normal, por ejemplo, morían en todo el mundo 20 deportistas de élite, en este último periodo “plandémico” se han producido 50 casos de desvanecimiento, en algunos casos con resultado de muerte, sin que sepamos por qué pero al parecer todos estaban ya vacunados.
  • Por último, aunque tengo bastantes más razones para desaconsejar la “vacunación”, diré que jamás en mi vida, y tengo casi 70 años, vi semejante campaña de marketing pro-vacunación. Ha sido bestial el bombardeo a los cerebros de las personas a través de los medios de comunicación que sistemáticamente han abierto todos los días sus informativos con más de un cuarto de hora acojonando, permítaseme la expresión, al personal para después poner la “vacuna” como remedio infalible para inmunizarse aunque el paso del tiempo ha demostrado la gran falacia, ya que la “vacuna” ni inmuniza ni protege del contagio y ya se habla de tercera dosis, con la que ya se han inoculado al parecer más de 4 millones de personas en España, y de dosis posteriores semestrales de recuerdo. O sea dependencia total y absoluta de por vida de las farmacéuticas y GRAN NEGOCIO ASEGURADO PARA ELLAS Y SUS VOCEROS POLÍTICOS Y DE LOS MEDIOS.

10 Comentarios

  1. Ese médico, perdón, matasanos, que nos llama imbéciles es imbécil al cuadrado. Pues como médico debería estar aún más familiarizado con la larga lista de medicamentos y tratamientos que han hecho estropicios a corto medio o largo plazo, o teratogénicos, o hereditarios, los que han acabado retirados, la fiereza con la que los laboratorios se defienden de responder civilmente, los efectos paradójicos, el ADE, las interacciones con otros medicamentos, alimentos, tóxicos y enfermedades que puede tener hasta un simple pomelo, la influencia de la genética (recordemos a los british con el nolotil), y un largo etcétera

    Como médico, también tendría que saber que su manida frase “nunca había vivido nada igual” es básicamente falsa. Sólo tendría que aparcar la sugestión y sus humos de superioridad, y en su lugar tirar de memoria y mente fría. Y como médico debería saber que pasado marzo del 2020 (y ni entonces, pues conocemos los pormenores) no ha habido ni asomo de algo que se pueda llamar verdadera pandemia.

    Así que incluso con criterios puramente farmacológicos y sanitarios de andar por casa, y sin necesidad siquiera de ver ‘the bigger picture’ política, cualquier persona sensata y con buena memoria tiene mejor criterio que ese imbécil (¿y corrupto?) para saber que imponer unas vacunas “milagro de la ciencia” (si difícil es un milagro, imaginen seis de golpe) de las que incluso los que te la venden te dicen que no inmunizan, es demencial.

    Así que lo dicho. Cualquiera que hable de imponer una invasión química y biotecnológica de los cuerpos SANOS con una cosa recién sacada de la manga es un imbécil, pero en el caso de los matasanos denota imbecilidad redoblada, más criminalidad pura.

  2. Lo de la anterior parrafada es de primero de sensatez, prudencia y sentido de la medida y lo riguroso. No existe titulación.

    Ahora pongamos que partiendo de la situación de no tragarse nada, no fiarse de la gentuza que maneja el mundo y ver con claridad que nada cuadra, un “imbécil que no es sanitario ni científico” dedica miles de horas a escuchar y leer a otros que sí lo son, con el esfuerzo extra de encontrarlos a pesar de la censura de medios, buscadores de internet y redes sociales, y las amenazas de colegios profesionales en manos de imbéciles corruptos como ese matasanos soberbio y memo. Que confirman con argumentos técnicos y pruebas las sospechas, intuiciones y temores de una.

    En cuanto a la tecnología de ARNm, es prometedora si llega el día que se aplique individualmente. Pero invadir de forma masiva e indiscriminada el ADN de tó quisqui con un brebaje universal con una excusa forzada se adivinaba catastrófico.

    Reitero: matasanos, eres un imbécil y tu imbecilidad va a hacer estragos de todo tipo. Ya los está haciendo.

  3. Buen articulo. Muy lógico, bien argumentado. Y que raro que pocos se den cuenta de todo esto. Algo no funciona en esta sociedad. La verdad, hasta ahora he creído la teoría del virus pero ahora empiezo a debilitarse esa creencia. Aún así creo que la pregunta sería esta: si no es un virus lo que provoca síntomas iguales en diferentes personas, qué es? Cómo se propaga?

  4. Dióxido de cloro, solución milagrosa para un problema que no existe. Vendedores de crecepelo, timadores sin escrúpulos pertenecientes al estrato más bajo de la jerarquía social. Igual que Pfizer. “Ven a mí, que yo te curo”… Del cuento de la pandemia se benefician todos los que sobran.

  5. Instrumento de Ratificación del Convenio para la protección de los derechos humanos y la dignidad del ser humano con respecto a las aplicaciones de la Biología y la Medicina (Convenio relativo a los derechos humanos y la biomedicina), hecho en Oviedo el 4 de abril de 1997.
    Artículo 5. Regla general.
    Una intervención en el ámbito de la sanidad sólo podrá efectuarse después de que la persona afectada haya dado su libre e informado consentimiento.
    Dicha persona deberá recibir previamente una información adecuada acerca de la finalidad y la naturaleza de la intervención, así como sobre sus riesgos y consecuencias.
    En cualquier momento la persona afectada podrá retirar libremente su consentimiento.
    https://www.boe.es/buscar/doc.php?id=BOE-A-1999-20638

  6. Solo añadir que la prensa no solo está regada por el gobierno, también por las farmacéuticas. Que se lo digan a federico jiménez losantos, que de suplicar aportaciones a los socios de ld, “milagrosamente” ha pasado a ser una empresa saneada y sin pérdidas. Ayer mismo se jactaba de ello.

  7. Vamos a ver:
    1º No hay “verdad oficial”. O es verdad o es mentira. Lo primero es acabar de una vez con el maldito relativismo. No hay “verdad oficial” o “tu verdad y mi verdad”. Hay verdad o ausencia de ella, es decir, mentira.
    2º No sabemos las cifras de muertos del virus y de las inyecciones mal llamadas “vacunas”, luego no sabemos si se ha alcanzado o no un porcentaje dado de víctimas mortales o de daños más o menos graves. Las cifras tampoco son de fiar, como las autoridades que las elaboran.
    3º No hay derechos que valgan. La democracia es otro tipo de dictadura y estamos atrapada por una doble pero concurrente dictadura, la de la república democrática popular de China, comunista, y la de los demás países, democracias populares o liberal conservadoras, pero todas corruptas y unidas por los intereses económicos multimillonarios en manos de los chinos comunistas. Por eso no se detuvo el virus mortal, como sí se hizo con el ÉBOLA hace poco.
    3º El que no cree en Dios está aterrorizado, muerto de miedo. El que cree en Dios no, pues es perfectamente consciente de que la muerte, venga en días o en décadas, es segura, pero eso no le impide vivir confiado en Dios. El ateo y el idólatra viven aterrorizados, por eso recurren a lo que sea para “salvar” su vida, incluso al que le miente como el demonio.
    4º La primera RESPONSABILIDAD CRIMINAL sospechosamente silenciada es la de CHINA COMUNISTA. Luego la de las inyecciones mortales. Pero primero CHINA COMUNISTA. Pero allí está el patrimonio de decenas de millones de familias acaudaladas de occidente, luego chitón. Tan criminales son los rojos como los mercaderes. Dios nos libre de ellos, por genocidas sin parangón. Lo otro, culpar SOLO a unos y ocultar a otros, es HIPOCRESÍA FARISEA.
    5º Evidentemente la inyección no es una vacuna y los tratamientos alternativos puede ser igual de buenos o malos que esas inyecciones. Tampoco tiene porqué ser fiable lo que digan los competidores de Pfizer, Astrazeneca, Moderna, Jansen, etc.
    6º Lo de los efectos secundarios (infartos, ictus, etc.) también ha sido objeto de censura en cuanto a cifras. Al comienzo de la peste se prodigaron en dar supuestas cifras de muertos en todos los países, especialmente USA bajo presidencia de Donald Trump y Brasil bajo presidencia de Bolsonaro. En pocos meses se impuso la censura de cifras de muertos, tanto del virus chino, como de las inyecciones que tanto se afanan por inocularlas a todo el mundo en todo lugar. Raro no. Lo siguiente tampoco. Lo siguiente a lo muy siguiente. Si se quisiese asesinar a 7000 millones de hombres y mujeres en el mundo, pero ojo, dando la víctima su consentimiento a su asesinato por libre voluntad o albedrío, difícilmente se procedería de otro modo.
    7º Censura, persecución a los no inoculados, falta de autopsias, PCR fraudulentas, falta de dispositivos para detectar inmediatemente si se tiene virus o no de modo 100% fiable, todo sospechosísimo.
    8º De momento no ha fallecido ningún futbolista de primera división española. Y son más de 450. También esto es sospechoso. O bien no se han inoculado, o bien han sobrevivido al virus chino con esos “tratamientos alternativos”. Lo de los futbolistas es muy sospechoso.
    9º Lo del negocio de las farmacéuticas no es nada en comparación a si esta inyección es esa marca de la bestia sin la cual no se puede comprar o vender (trabajar) y que motiva dos cosas:
    a) persecución implacable e inmisericorde (hacerles la vida imposible) a los no inoculados, como Nerón hizo con los cristianos en el primer siglo
    b) pérdida eterna del alma de los inoculados, por haber confiado no en Dios, sino en los mentirosos, hijos del padre de la mentira, satanás, homicida desde el principio. Si esta inyección fuera esa marca, es para echarse a temblar de sus horrorosas consecuencias futuras (morir, vamos a morir TODOS, nos guste o no, otra cosa es qué consecuencias tendrá para la eternidad lo que hemos hecho y elegido). Los santos y santas no mienten, los políticos SIEMPRE. El infierno existe y es eterno. Esto sí que es para ATERRORIZARSE. Ojalá Dios se apiade de los que se han dejado engañar como Adán y Eva.

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