Une vez más, César Carballo, que es más pesado que una vaca en brazos ha vuelto a aparecer en televisión. Nos preguntamos si le quedará algún segundo libre en su ajetreada vida televisiva, pero la realidad es que ya sale más que Jorge Javier Vázquez. Y esta vez lo ha hecho para intentar ganarse alguna simpatía criticando al gobierno, porque el tipejo este tiene muy claro que cada vez le soporta menos gente.

Esta vez lo ha hecho en el programa de Ana Rosa Quintana. Ya son tantas las televisiones y programas en los que sale, que ya vamos perdiendo la pista porque, además, no vemos ninguno. Y como decíamos, en esta ocasión ha aparecido para criticar al gobierno por su decisión de implantar la mascarilla obligatoria en exteriores. Este busca lo imposible e intenta caer bien a los que no le tragamos haciendo declaraciones como estas:

  • Es una tomadura de pelo, pensábamos que esa medida ya la teníamos implementada, en Madrid todo el mundo lleva la mascarilla en exteriores cuando no hay distancia… Y sabemos que este virus se transmite principalmente en los interiores.
  • Bueno, es un no hacer nada y confiar en que ómicron sea más leve y finalmente, como ha dicho mucha gente, que nos infectemos todos y tengamos inmunidad natural. Bueno, es sorprendente lo de ayer.
  • Esta ola se podría haber evitado en gran parte si se hubieran tomado medidas, pero no hay plan B, no se puso ninguna estrategia.

Y atentos a esta última porque es de traca:

  • Por encima de diez comensales hay un riesgo alto de que alguno esté infectado sobre todo por esta variante de ómicron. Intentemos que haya las menos burbujas posibles. No hay que tener miedo pero hay que ser prudente.

Lo único que sigue demostrando Carballo con intervenciones como estas es lo de siempre. No tiene ni puñetera idea de lo que dice. De experto, nada de nada. No es más que un vividor en busca de sus quince minutos de gloria y estos los está estirando. Lo mejor sería que se perdiera y se volviera a dedicar a lo suyo. Si es que de verdad se dedica a algo que sea productivo y que no consista en engañar a la gente. Es absolutamente intragable, como un pelo en la sopa.

 

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5 Comentarios

  1. Ojo a lo que dice este energúmeno, que no es el único en quejarse de que el gobierno es “demasiado tibio” y dice que hace falta otra estrategia porque las medidas actuales nos abocan a “convivir con el virus” y eso no puede ser, etc. Mucho ojo. Porque si al final se acaba imponiendo este discurso, en un plis plas acabamos como en Italia y luego como en Australia. Repito: MUCHO OJO.

  2. Se quieren cargar la cristiandad. Imponer el nuevo orden mundial. Matar niños en los vientres, (aborto), eutanasiar o asesinar a cualquiera, desanimar a la gente, quitarles la esperanza de un más allá, extirpar la compasion, la caridad, la alegría, nuestras costumbres. Quieren que vivamos en una distopia cruel y miserable. Y lo están consiguiendo.

  3. Este medico de urgencias esta más que desacreditado, sólo hay que recordar la frase de que es muy recomendable vacunar a los niños pero él a los suyos no. Tamaña afirmación sólo pone de manifiesto su canallezco y cobarde pensamiento. Unido a la frase del Thedros de la OMS de que la vacuna mata a los niños, creo que hay delito suficiente para enjuiciar y condenar

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