ya no hacen

El “Ya no hacen canciones así” es el nombre de un grupo de los muchísimos que hay, en una famosa red social que, al parecer en breve, va a cambiar de denominación. Naturalmente la gente que participa en el mismo, pone canciones generalmente de los sesenta, de los setenta, de los ochenta y muy escasamente de décadas posteriores. Todos los miembros del grupo, la mayoría de ellos, coincide en qué canciones como esas, ya no se hacen hoy. Ha sido al escuchar una de esas canciones, cuando me he sentado delante del ordenador para expresar el desenlace, de un tema reciente.

[Conoce las oportunidades de empleo internacional de Roche Bobois]

Me han pasado un libro, próximo a su publicación. En el que uno de los pasajes, el protagonista, al referirse a un amigo “artista” que participa de la historia, lo define de la siguiente manera, “solo trabaja por vocación y jamás participa en un proyecto en el que la finalidad se limite a lo económico”.

Hace tiempo, en una conversación de lo más mundana, uno de los contertulios, se manifestaba “el daño que Gustavo Adolfo Bécquer había hecho a las personas, elevando el amor a un valor superior”. Soy absolutamente antagonista de esa forma de entender ese valor, para mí, el amor, es el sentimiento más extraordinario que una persona puede experimentar, además de otras efectos colaterales de importancia social nivel, muy alto.

Cómo ven, es un reduccionismo de un debate cada vez más perdido por los románticos. Debate entre la física y la metafísica, cada vez más volcado en favor de la física. Lo que no saben ni se dan cuenta, es lo peor, estos que defienden la física, en general los “pocopensados”, es que ni más ni menos, que se han entregado a la transformación; a pasar de ser personas, a ser un simple pedazo de carne.

Me encanta el cine, cada vez más. Recientemente he recuperado una comedia de nacionalidad inglesa “La pesca del salmón en Yemen” -Dirigida por Lasse Hallstrom y de la que son primeros protagonistas, ambos también ingleses; El magnífico actor:  Ewan McGregor hace de Dr. Jones, y la bellísima y también magnifica actriz, Emily Blunt, como señorita Harriet Chetwode-Talbot- aunque recuerdo haberla visto, allá por su estreno en 2.012, ha sido recientemente cuando la volví a ver, casi de casualidad, que pude darme cuenta de lo maravilloso de la comedia. Hay una escena, es la que da motivo a la participación de esta película en este escrito, en la que el jeque árabe, le dice al doctor Jones: Sé que mi proyecto puede parecer descabellado, pero si usted, no tiene fe en el mismo, le ruego que lo abandone.

Volviendo a la cruda realidad, a la física y dejemos la metafísica, yo soy de los que dicen que el ser humano se ha metalizado casi en su totalidad. Solo funciona por intereses económicos. Hemos visto recientemente, solo los que razonan, como dos colectivos, casi los últimos que gozaban de cierta humanidad. La Iglesia Católica y los Médicos, se han prestado y también han sucumbido ante el poder del dinero.

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL

También te puede interesar...


Artículo anterior“No te olvidamos, compañero”, pero pactamos con tus asesinos
Artículo siguienteA servir, no a servirse
Faustino
Terminadas mi obligaciones genéticas; lo de cultivar los árboles, garantizar la continuidad de la especie y escribir un libro, me dedico a darle voz a todo lo que me descuadra en mí de rededor, muy especialmente la falta de justicia en su más alto concepto. Cuando no lo hago, escucho la voz de mi padre que me recuerda que "nunca se ha escrito nada de ningún cobarde". como apenas puedo dar voz, escribo pequeños textos para intentar suplir "mi afonía" y además me esfuerzo intentando que lleguen a la gente. Tengo infinidad de escritos publicados en "círculos menores" He sido pregonero de la Semana Santa de mi ciudad, Tomares. He publicado la novela; Costalero de Sevilla, Mi blog personal es Incorrectamente Político, encabezado por una foto de George Orwell y su más célebre frase: Periodismo es publicar aquello que alguien no quiere que publiques, todo lo demás son relaciones públicas.

3 Comentarios

  1. Una parte grande y creciente está metalizada, así es. Es como si hubiesen sufrido una poda severa de emociones, percepción, sensibilidad e intereses no materialistas.
    Mis sospechosos culpables: tele, Hollywood, consumismo, familias convertidas en esclavas de un sistema de consumo y expolio fiscal, y adición de químicos malintencionados (investiguen sobre el flúor, ese que decían que era por nuestra salud dental) en agua, alimentos y otras vías de entrada en el organismo.

    Y todavía peor: ven la vida con ojos de márketing, publicidad y pantalla.
    Venía temiéndolo, pero terminé de verlo claro precisamente con un tuit publicista de Steegmann, pretendidamente médico. Aquello no era ciencia, era márketing.

    TODO es márketing y publicidad.
    Los discursos y gestos de los políticos.
    Las “noticias”.
    La “ciencia”.
    La música.
    El deporte.
    El ecologismo.
    El comercio.
    El arte.
    Las personas.

    Todo.

  2. Como comparto con el autor y creo que se queda corto, me voy a explayar.

    Siento que vuelo, estoy en una nube, no toco el suelo, dicen alguna simplonas canciones para enamorados, y no les falta razón, el amor es la fuerza que opone a la gravedad, una fuerza que les llevará siglos formular a los físicos cuánticos.

    El amor no es ni bueno ni malo, es la fuerza que te permite comprender lo inaccesible, desde el alma humana hasta los confines del universo, quien sea capaz de comprender el amor lo entendará todo.

    El amor no es ni bueno ni malo, es expectativa universal, el amor se invierte y puede ser positivo o negativo, de ahí la frase “el camino del infierno está empedrado de buenas intenciones”

    El amor es inasible e inexplicable, solo es comprensible, de ahí que la sabiduría sea intransmisible.

    Amar incondicionalmente es el único camino para llegar a intuir mínimamente lo que es el amor, es mucho más difícil de comprender que la curvatura del espacio y la gravedad.

    Yo pensaba que en esta época el hombre daría ese salto evolutivo, pero al intuir el amor comprendo que el hombre corriente se haya rendido a comprenderlo.

    Vuelta a empezar, el amor ha invertido la carga y gira en el sentido del mal, una realidad aterrorizada y práctica sin expectativa alguna domina el mundo, lo de siempre.

    Solo el amor incondicional a todo lo que nos rodea podrá invertir el sentido del giro de esa fuerza única que a todos nos regala la vida.

    Intentad ser buenos, los mejores, y no juzgeis.
    Amad y comprenderéis.

  3. El amor busca incansable el origen, la unidad de los opuestos, lo femenino y lo masculino son la escisión del amor que busca incansable al margen de nuestra idiotez la armonía del caos. Más te vale echarle huevos si quieres comprenderlo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here