gallego

Recientemente me asombró ver en Twitter que un usuario de dicha red social, de cuyo nombre no quiero acordarme, exponía un vídeo del Sr. Núñez Feijóo, en que éste venía a decir que él tenía el mismo derecho que Puigdemont a declarar la independencia de Galicia. En primer lugar, el tuitero desconoce la pregunta, yo también la desconozco, al presidente de la Junta de Galicia y, en segundo lugar, no es preciso ser muy avezado como para no darse de cuenta de lo que quiso decir; en otras palabras, es que el ex presidente catalán no tiene derecho alguno a proclamar la independencia de Cataluña, como tampoco, por consiguiente, a proclamar él la de Galicia. Esta fue la explicación que le fue dada.

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No quedando conforme el susodicho con mi opinión, sube un enlace de un diario digital regional, en el que como titular pone: “El gobierno de Feijóo prohíbe usar el español en las programaciones didácticas escolares”. También sube un artículo de otro periódico digital que señala que a un profesor del Conservatorio Profesional de Vigo, la Junta de Galicia le prohíbe escribir en español. Sube otro artículo de otro periódico en versión digital, catalán, por más señas, el cual se expresa en iguales términos.

El Sr., que en Twitter escribe, insistiendo sobre el tema, me dice que en Galicia se están sembrando las bases del nacionalismo gallego, como así también lo hizo el PP en las Comunidades de Valencia y Baleares cuando gobernó, para establecer el separatismo de ambas. Ese hombre no creo que haya pisado Galicia en su vida.

Puesto a “creer” estas tropelías del PP en Galicia, me animé, cosa que nunca pensé hacer, a inmiscuirme en la legislación gallega en materia de inmersión lingüística, o en materia de educación en general con referencia al idioma, más por propia convicción de que el tuitero estaba equivocado, que por la esperanza de que lo que escribo llegue a su conocimiento.

Dice la Ley 3/1983, de 15 de Junio, de normalización lingüística, de la Comunidad de Galicia, en su artículo 2, “Los poderes públicos de Galicia garantizarán el uso normal del gallego y del castellano, lenguas oficiales de la Comunidad Autonómica”. Su artículo 3 señala que nadie debe de ser discriminado por razón de la lengua. El artículo 4 destaca que el gallego es lengua oficial de las administraciones públicas, como también lo es el castellano. Abunda en ello el artículo 12, por cuanto señala que se reglamentará la normalización del uso de las lenguas oficiales en la enseñanza en todos los niveles educativos. El artículo, una vez más, equipara por igual a ambos idiomas al especificar que “El dominio de las lenguas gallega y castellana será condición necesaria para obtener el diploma de la Escuela Gallega de Administración Pública”.

Como se puede observar, la legislación gallega en materia lingüística, no discrimina al español con respecto al gallego, y digo español porque, a mi entender, es así como se debiera denominarse, dado que el gallego es más antiguo que el castellano; es una lengua romance que procede del latín y su origen lo tiene en el Siglo XIII, mientras que el castellano nació en el XVI. Si hoy se hablase el castellano antiguo muchos carecerían de buena parte de su comprensión. Los gallegos tendríamos ventaja, pues contenía bastante gallego; léase a Gonzalo de Berceo o al Marqués de Santillana, por ejemplo.

Si abundamos en la legislación sobre la materia, nos encontramos con que el artículo 3º.1 del Real Decreto 247/1995, de desarrollo de la Ley 3/1983, señala que “se asignará globalmente el mismo número de horas a la enseñanza de la lengua gallega y la lengua castellana”.

El Tribunal Constitucional, a instancia del gobierno socialista, declaró inconstitucional el apartado 2 del artículo 1 de la mentada ley, por señalar “el deber” de conocer el gallego; no así el artículo 7, que pretendía el Abogado del Estado, que señalaba como invasión de competencias del Estado. Por tanto, todo el texto de la ley, salvo lo de “el deber”, es constitucional.

Para obviar esta inconstitucionalidad, el gobierno gallego aprobó el Decreto mencionado anteriormente, en el que expresa que “los documentos administrativos de la Consejería de Educación y de los centros de enseñanza dependientes de ella se redactarán en gallego”, reflejado en el apartado 2 del artículo 1. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Galicia anuló dicho apartado, por lo que la Junta tuvo que aprobar el Decreto 66/1997, añadiendo el inciso “con carácter general”, con lo cual se eludía la objeción de inconstitucionalidad.

A la vista de todo lo narrado, no sé en donde, el señor al que me vengo refiriendo, y que me animó indirectamente a hacer esta exposición, pudo ver que en Galicia se pretende discriminar o eliminar el español en la enseñanza gallega, o del pueblo gallego, en favor de la lengua vernácula, y mucho menos sentar las bases para una futura independencia de Galicia; solo una mente de parte, con visión partidista, puede, ya no decirlo, si no pensarlo. Hasta el presidente de Castilla-La Mancha, el Sr. García-Page, entrevistado por el periodista Carlos Ansina, cuando se estaba tratando el tema de la Sentencia del Tribunal Supremo sobre el 25 por ciento de la enseñanza del español en Cataluña; mencionó que él, habiendo estado varias veces en Galicia, había observado que se hablaba el gallego, pero también el español y que no había problema alguno; que no existía problema de discriminación de un idioma sobre el otro; en Galicia no se emplea la lengua gallega como arma política arrojadiza contra el resto de españoles o contra aquellos que no la hablan, añadía. El gallego emplea un idioma u otro dependiendo de la persona con la que se habla; esto lo señala el que escribe.

Yo, al igual que Carlos I de España y V del Sacro Imperio Romano Germánico, al que pertenece la frase, digo: “No importa que no me entendáis. Que yo estoy hablando en mi lengua española, que es tan bella y noble que debería ser conocida por toda la cristiandad”. Mal se imaginó el Emperador que después de más de 450 años, su lengua, y nuestra, iba a ser vilipendiada, negada, y a veces prohibida, por una parte de españoles con quimeras irrealizables.

En cuanto a las denuncias del profesor del Conservatorio Profesional de Vigo; sus denuncias han sido rechazadas en diversos escritos de la Consejería de Educación y de la Inspección de la Junta. Recurrió en alzada y fueron denegadas sus quejas. Recurrió por la vía contenciosa-administrativa y su demanda fue desestimada por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Vigo.

Terminaré con otra cita del antedicho monarca: “El hombre es tanta veces hombre cuanto es el número de lenguas que ha aprendido”.

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7 Comentarios

  1. Feijoo es un dictador covidiano y ya hace más de 10 años en institutos se obligaba a dar lengua castellana en gallego y no lo sé por Twitter…

  2. No sé de dónde se saca el autor la peregrina idea de que el castellano “nació en el siglo XVI”. ¿Conoce usted un libro llamado “Gramática de la lengua castellana”, de un tal Antonio de Nebrija? Fue publicado en 1492.

    Por lo demás, todas las lenguas neolatinas peninsulares tienen el mismo origen y su proceso de diferenciación a partir del latín se produjo a lo largo de la misma cantidad de tiempo. No tiene ningún sentido afirmar que “tal lengua es más antigua que tal otra” en este contexto.

    • El primer castellano escrito es del siglo IX, encontrado en los Cartularios de Valpuesta (Burgos). Y se hablaba antes ya.

  3. Feijoo siempre ha actuado con este tema de la misma manera que lo está haciendo con el covid, pura dictadura, y claro que sienta las bases naciionalistas en Galicia, pero esto ya viene desde hace muchos años, incluso de antes que él, el PP siempre ha sido así. Recuerdo cuando vendió la cabeza de Alejo Vidal Quadras en Cataluña, a cambio de que Pujol les dejara gobernar en Madrid. Parece mentira que haya personas que nos quieran vender realidades paralelas. Yo conozco hace muchísimos años la asociación Galicia Bilingüe, que lleva denunciando sus tropelías y sufriéndolas todo este tiempo. Y claro que España debe cantar en español en Eurovisión. Porque el que va nos representa a todos, no solamente a los de su terruño. Ya está bien, hombre, ya está bien. No me detengo a comentar el resto de “imprecisiones” del artículo porque mi energía es muy valiosa y porque no me da la gana. No merece la pena señalar el camino a un ciego. Nacionalista, además, aunque digan que no, incluso llegarían a separatistas si no les das lo que piden.
    https://hispanohablantes.es
    https://www.facebook.com/galiciabilingue/about/?ref=page_internal

  4. Ya solo falta que también aquí nos intoxiquen con nacionalismos y cuentos chinos sobre las lenguas separatistas que solamente buscan segregar a los españoles.
    No entro a rebatir las chorradas de fechas y lenguas…me aburre el tema ya.

  5. Joder, yo siempre aprendí que el lenguaje castellano rico como el solo venia de anterior al siglo IX y luego enriquecido con la lengua árabe por algo estuvieron aquí 8 siglos, dicho esto. El lenguaje es la primera cosa que se utiliza para diferenciar y crear una patria y el que no lo vea es IDIOTA del culo. Mi padre que en paz descase era gallego, falaba un gallego cerrado, pero nunca en la vida dejo de ser Español como lo que intentan los malnacidos nacionalistas, que con demagogos por doquier intentan forzar la historia de España y convertirla en 17 reinos de Taifas, por cierto palabra árabe. Y para quien no lo haya leído me gustaría que se informaran como los catalanes inventaron su lengua en un plis plas, para distanciarse en la segunda republica sino que se lo pregunten a Pompeu Fabra que invento miles de acepciones que en catalán no existía, hablemos de dialectos, del vasco o bable para que vamos a hablar de un idioma que todo lo termina en ak, por ejemplo televisionak. Que idiotas a nivel general somos, estamos en manos de desarmados que lo que quieren es enriquecerse en dos días a costa de los borregos del pueblo, con falsas banderas. Saludos

  6. Son muchos los comentarios, de lo cual me alegro, por lo que no contestaré a uno por uno, si no en conjunto, dado que vienen a decir lo mismo.
    En primer lugar les diré que soy gallego, pero primero español. Nací en Orense, pero llevo más tiempo en Asturias, aunque voy unas cuatro veces a mi tierra, en donde tengo una vivienda.
    Nunca más lejos de la realidad que apuntan los comentaristas, pues, aún indicándoles la legislación aplicable al caso, son capaces de ver la realidad. Yo, que peino unas escasas canas, aprendí el gallego, a la par que el español; el primero no precisé de aprenderlo en la escuela, dado que en aquel tiempo no dejaba la dictadura darlo, pero si en la calle y en la familia. Nunca vi que discriminaran a alguien por hablar uno u otro idioma.
    Los comentaristas me tachan de nacionalista, otros me han tratado de todo lo contrario. Miren señores, si de mi dependiese amularía las autonomías y con ellas su legislación; soy gallego, pero primero español; Galicia es una región de España como lo son las demás.
    En cuanto a Gonzalo de Berceo y Elio de Nebrija, que precisamente yo cito en el artículo; también están equivocados. El primero es del siglo 12 y el segundo del 15, ,pero ambos escribieron en castellano antiguo, no en español. Nebrija fue el autor de la primera gramática castellana pero no española. Era castellano antiguo que difiere bastante del actual español. Ya ven, yo lo denomino español, no castellano.
    Les doy las gracias por leerme, aunque me interpreten mal; cada uno tiene su opinión.

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