Esas personas que siguen sin ver las evidencias de lo que está sucediendo y que piensa aquello de “siempre se ha muerto la gente”, no se enteran y todo lo que les pase debido a su irresponsabilidad, ya será un problema suyo.

Uno de los países del mundo en el que más dictadura sanitaria se está imponiendo y más se está forzando a la gente a las inoculaciones, es la República Dominicana. En este país, el gobierno está cometiendo unas auténticas aberraciones con la población y nadie parece querer saber nada puesto que se habla bien poco de ello.

Y hoy nos hemos encontrado con una noticia con la que se muestra lo que está pasando a través del digital dominicano ‘N.com‘. Ya el titular evidencia el drama que se está viviendo: “Infartos y muertes repentinas apagan estrellas dominicanas de MLB, aparentemente llenas de vida“.

Y es que han sido tres las estrellas del baseball dominicano que han fallecido desde el mes de marzo de 2021. Todos ellos de “muerte repentina” y de “infartos”.

El pasado lunes fallecía el exjugador de 45 años, Julio Lugo. “Un ataque al corazón apagó el aliento de este hombre, con sólo 45 años de edad. Su hermana, Rina Lugo confirmó su deceso, quien además describió que la inesperada muerte ocurrió cuando Lugo se disponía a salir del gimnasio, circunstancia que denota lo lleno de vida que estaba“.

En marzo de 2021 fallecía el jugador de 37 años Frankie de la Cruz, “pitcher dominicano de los Toros del Este, que murió a causa de un infarto“.

Cuatro meses después, en julio del 2021, el expelotero Pablo Peguero, de 66 años, fallecía también de forma repentina. “Previo a su muerte, no se le conoció ningún proceso de salud complicado por el que estuviese atravesando, por lo que se podría decir que, también murió, al menos en apariencia, como un hombre fuerte y saludable”, dicen en ‘N.com’.

Como verán nos encontramos con la pandemia de los infartos y las muertes repentinas, después de haber sufrido la supuesta “plandemia” de un virus que nadie ha sido capaz de aislar, secuenciar o purificar y del que el propio Ministerio de Sanidad ha sido incapaz de demostrar su existencias.

 

 

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5 Comentarios

  1. El que cree, no necesita “pruebas”. Al que no cree, no hay “prueba” que lo convenza. ¿Cuándo terminará esta sangría asesina…?

  2. Que lastima que les importen más estos tres desconocidos en España,que las niñas que asesinan los masones.

    A. Espera… me estás confirmando lo que siempre he sospechado, que Antonio Anglés y Miguel Ricart son falsos culpables, meros cabezas de turco.
    – B. ¡Bingo! eso es.
    – A. ¿A qué precio?… ¿donde está Antonio Anglés?… ¿está muerto?
    – B. Luego hablaremos de eso… primeros de diciembre de 1992, antes del encuentro de Felipe González con los padres de las niñas hasta ese momento desaparecida… “aparecen” los cuerpos. Sólo unos pocos lo saben: xxxxxxxxx, el propio Presidente, Serra, Corcuera, Vera y poco más… también Roldán, mi jefe y Manglano, tu gran Ra, por supuesto.
    – A. Tengo mis dudas que Roldán lo supiera… ¿por qué no lo utilizó para suavizar su condena?
    – B. ¡¡No seas pardillo!! Eso ya estaba pactado, Roldán vive de puta madre ¡¡en una cárcel para mujeres!!, con una pasta asegurada por callar la boca todo lo que sabe y no tirar de la manta más de lo que hizo, que fue bien poco.

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