Parece que esas “casualidades” de las que tanto se habla últimamente se producen, casualmente, de una forma mucho más habitual de lo que antes se producían. ¿Habían visto ustedes tantos deportistas, presentadores de televisión e incluso políticos desplomarse delante de las cámaras? Ciertamente, alguna vez hemos podido ver escenas similares a lo largo de nuestras vidas, pero no con la frecuencia con las que lo vemos ahora.

Se ha producido un nuevo caso en Francia. La cantante francesa de 64 años Catherine Ringer estaba participando en un festival que se celebraba en la ciudad belga de Lieja. Cuando estaba interpretando su tercera canción, la cantante se tambaleó y se desplomó sobre el escenario sin que sus compañeros del grupo, Rita Mitsouko, se dieran cuenta, en un principio, de lo que estaba pasando. Los asistentes a la actuación grabaron en vídeo lo sucedido.

Pasaron varios segundos en los que la música seguía sonando hasta que, finalmente, alguien acudió a ayudar a Ringer y esta, sin poder levantarse, dijo por el micrófono que estaba “muy triste”, pero que creía que no iba a poder seguir cantando.

Piensen en cuántas escenas similares han visto en las últimas semanas e imaginen cuántas nos quedarán por ver.

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7 Comentarios

  1. Que pena que no ocurra lo mismo a los televisivos esos que ya no conocemos en este pais, porque esos si que le lo tendrian bien merecido. Aunque quien sabe, igual ya les va tocando el turno y pronto los veamos caer en pleno directo a todos ellos, justicia divina se podria decir y que la vea todo el mundo.

  2. Lo siento por la señora que seguramente iria engañada a porner el brazo, pero que pena que no les ocurra lo mismo a los televisivos esos que ya nos conocemos en este pais, porque esos si que le lo tendrian bien merecido. Aunque quien sabe, igual ya les va tocando el turno y pronto los veamos caer en pleno directo a todos ellos, justicia divina se podria decir y que la vea todo el mundo.

  3. No sabemos cuántas, pero da igual cuando no hay más que ciegos que no quieren ni ver, ni oír hablar de su metedura de pata.

    Cuántas expediciones a lo incógnito nunca más se supo de ellas?……tal vez tuvieron triste resultado por el empecinamiento en su orgullo del que, imbuido de razón, no quiso rectificar a tiempo.

    Si malo es ser imprudente, peor es ser empecinado y perseverante en el error.

    En fin, hoy mi niña quiere sacarme a comer. No he querido desilusionarla, pero me espero lo peor y por ello me he preparado mi propio pasaporte. Me sabe mal hacerle pasar un mal rato, pero como me toquen las narices la voy a liar.

    Me he preparado la protección de datos (ley orgánica) con su fecha y publicación BOE, multas etc y los artículos 18.4 y 14 de la constitución. Por último me he cortado de fieltro mi estrella amarilla, para preguntarle a quien me pida el p.uto pasaporte, si me la pongo ya.

  4. Mientras tanto, los hombres máquina (borregos) del público aplaudiendo.
    ¡KARMA, KARMA, KARMA!

    • A mí me ha emocionado.
      Lo han hecho a modo de transfusión de energía vital.
      Y luego han marcado instintivamente un ritmo cardíaco con sus palmas.
      Im-presionante.
      Nos une algo fuerte que los medios de ‘ellos’ y la falsa medicina y la falsa ciencia trabajan duro por eliminar.

  5. No entiendo como se quedan tan tranquilos y no se movilizan todos estos que van desmayándose por todas partes… Parece que les gusta. O a lo mejor los sobornan para que se callen. El grado de estupidez de esta gente es tan increíble, que cualquier cosa me creo de ellos.

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