Hay mucho chalado dirigiendo las grandes redes sociales que, además, tiene cara de lo que realmente es. Cara de chalado tiene Mark Zuckerberg, de Facebook, y no menos Jack Dorsey, el fundador y hasta ahora director ejecutivo de Twitter.

Y hoy nos hemos enterado de que Dorsey abandona, con efecto inmediato, la dirección de Twitter y será sustituido por Parag Agrawal, hasta ahora director de tecnología de la compañía. Por este motivo, Dorsey emitía un comunicado que decía lo siguiente: “Decidí dejar Twitter porque creo que la empresa está lista para dejar atrás a sus fundadores. Mi confianza en Parag como CEO de Twitter es profunda. Su trabajo durante los últimos 10 años ha sido transformador. Estoy profundamente agradecido por su habilidad, corazón y alma. Es su momento de liderar”.

Dorsey, que también es el CEO de la firma de pagos Square, seguirá siendo miembro de la Junta Directiva de Twitter hasta el próximo año cuando expire su mandato. Pocas cosas buenas se pueden decir de un sujeto cuya máxima obsesión ha sido censurar a todo aquel que tuviera un pensamiento diferente al imperante pensamiento progre y lo hiciera público en esa red social, nosotros somos buena prueba de ello ya que hemos sido expulsados hace casi dos meses con excusas absolutamente ridículas.

Y por lo visto, el tipo no debía caer bien a casi nadie puesto que nada más conocerse la noticia, las acciones de la compañía han subido cuatro puntos de manera casi inmediata. No nos extraña nada.

 

4 Comentarios

  1. Creo que estoy, yo, asistiendo a la mejor Guerra jamás hecha en el Planeta Tierra.
    A una Guerra Perfecta: tiempos, paciencia, camuflaje, bajas, estrategia y táctica, medios,……… todo en su Justa Medida.
    Encima, y posiblemente; la mejor manera, fácil, sencilla y rápida, de ganarla es Afirmarse.

  2. Malnacido hijo de puta dejas twitter porque vas a enfrentarte a un juez que te va a juzgar por pederasta, y lo sabes.
    Que suerte que en ese pais la justicia es justicia, no como en España que la justicia es pedro sanchez.

  3. No es fácil dejar de cagarse en estos hdgp, pero esa energía, convertida en ira es lo que da de comer a los regentes de estos hdgp, de hecho son hdgp para sembrar odio y ser odiados, y de ese odio se alimentan las alimañas ocultas que dirigen la cosa.

    Así funciona el “mal”, a falta de poder real, necesita engañar con triquiñuelas las almas inocentes imposibles de conquistar si no es a través del amor y la compasión. De esta manera el bendito campo original, estéril al despropósito e incapaz de germinar maldad, queda a expensas del nuevo cacique, el cual fertilizará con nuestra ira y rabia las simientes malditas de las nuevas generaciones.

    Somos la tierra de cultivo de toda clase de males, no porque seamos malos, propensos a la maldad o fértiles a ella, sino porque descuidamos la esencia del ser. Dejamos de ser lo que somos para convertirnos en cualquier cosa, y en cualquier cosa pasa cualquier cosa.

    Debemos quitarnos de la ecuación, dejar que el alma pura se manifieste tal como es. Nosotros, el ego, lo que creemos ser, solo somos un estorbo, unos incapaces de entender que todo, absolutamente todo lo que pasa, es responsabilidad nuestra.

    Nunca verás a nadie echarse la culpa de lo que pasa, o a lo que pertenece. La culpa siempre es de los demás, pero eso es matemáticamente imposible. Si nadie tiene la culpa de nada es que no pasa nada. Pero sí pasa, y pasa porque todos, absolutamente todos, somos culpables de todo.
    Unos directamente y otros indirectamente, esa es la única diferencia significativa.
    Cada uno de nosotros desempeñando el papel que otros han diseñado a propósito para que actuemos teledirigidos, inconscientemente, y poder desempeñar su función, su farsa.

    Somos lo que se prevé de nosotros, no porque seamos previsibles, sino porque somos manipulables a través de nuestros sentimientos y emociones. Poniendo a buen recaudo nuestro sentir y nuestra reacción cortamos las alas a la manipulación. De raíz. Eso no te hace permisivo o indolente, no necesariamente. Te hace ser consciente y un ser consciente es imposible de ser manipulado.

    Ahí andamos, en la línea entre el bien y el mal, sin pertenecerle a nadie y con un pie a cada lado. Esa es nuestra existencia, teóricamente fácil de comprender y a su vez difícil de llevar.

    Es imposible ser justo mientras juzgamos a los demás. No se puede ladrar y cabalgar al mismo tiempo.

Comments are closed.