Dentro la gran cantidad de opciones para invertir a las que podemos acceder hoy en día la inversión en acciones sigue siendo una de las herramientas fundamentales y con mayor volumen de operaciones día tras día.

Esto no es casualidad. Los mercados evolucionan de manera constante y son un terreno abonado para la búsqueda de rentabilidad por parte de los inversores a través de la enorme cantidad de activos a los que hoy en día podemos acceder.

Pensemos que operando a través de internet es posible en la actualidad invertir en acciones prácticamente de cualquier compañía cotizada independientemente de la bolsa en la que cotice, el sector en el que opere por su localización geográfica.

¿Cómo empezar a invertir en acciones?

Se supone que para tomar la determinación de invertir en acciones ya has atravesado la fase de entender qué es una acción respecto a una empresa, por qué su precio sube y baja y de dónde puede venir la rentabilidad o la pérdida que vas a obtener en tus operaciones. Por tanto, nos centramos más en la mecánica del proceso para comenzar a invertir.

Elegir el broker

Y lo primero que tienes que tener claro es la necesidad de elegir un buen broker con el que invertir u operar. Esta figura va a ser determinante ya que es el intermediario entre tus decisiones de inversión que el mercado.

Por tanto, antes de abrir tu primera cuenta debes valorar aspectos como:

  • La seguridad que te ofrece
  • El volumen de activos sobre los que podrás operar
  • Las herramientas de información y formación que posee
  • Los tipos de inversión que permite

Estos son aspectos fundamentales, luego hay otros que también son relevantes como la cantidad mínima para comenzar a operar, el tipo de atención al cliente que ofrece, etc

Elegir tu estilo inversor

Aunque esto no es estrictamente necesario hacerlo de manera determinante el primer día, y, de hecho, con el paso del tiempo puedes modificar estrategias y formas de relacionarte con los mercados, sí resulta importante comenzar definiendo qué tipo de inversor vas a ser.

Esta decisión tiene diferentes ángulos: cuál será tu posición respecto al riesgo, serás más atrevido o más conservador, qué tipo de inversión deseas hacer: quieres invertir en acciones a plazos medios y largos o prefieres operar en el mercado entrando y saliendo rápidamente de él.

Cada opción requiere herramientas y estrategias diferentes, y también distintos grados de preparación financiera. 

La ventaja es que, si has elegido un broker, probablemente te vas a encontrar con herramientas que te ayuden en cualquiera de estas elecciones, pudiendo contar con su ayuda en aspectos como el acceso a herramientas de análisis técnico e informes de análisis fundamental, así como noticia relevantes, instrumentos de formación, etc. 

Comenzar a invertir paulatinamente

Si los dos pasos anteriores ya se han realizado de manera correcta y te sientes preparado para comenzar a interactuar con los mercados, el siguiente paso es que tus inversiones se hagan de manera paulatina, racional y controlada.  Puedes obtener más información aquí.

Aunque existen muchos métodos y consejos a la hora de comenzar a invertir en acciones, el fundamental es aquel que dice que nunca inviertas más dinero del que estás dispuesto a perder o del que sabes que su pérdida no te acarrear graves problemas económicos.

Partiendo de esa premisa, otro aspecto interesante es la diversificación, repartiendo en diferentes activos nuestro capital para, de este modo, minimizar los niveles de riesgo.