lenguaje

Al goglear “Harry Potter” he obtenido más de cuatrocientos millones de resultados. Al goglear “cimática”, menos de cuarenta mil. Son datos que me permiten barruntar que, esto que estoy escribiendo, no se hará viral, ni mucho menos. Es evidente que, la mayor parte de la gente, no tiene por costumbre leer y que la mayoría de los que leen, siguen prefiriendo la fantasía a la realidad, la mentira a la verdad. Pero eso no es algo que asuste a este escritor (Si acaso a los editores) que, ya hace tiempo, se propuso escribir para ese pequeño porcentaje de lectores realistas.

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La “cimática” es la ciencia que estudia cómo interactúa el sonido con eso que llamamos “materia”;  es la ciencia que nos permite “ver el sonido” y comprobar si, por ejemplo, con un “do de pecho” se puede romper una copa de cristal. El experimento más sencillo de cimática consiste en espolvorear un poco de arena sobre una placa metálica y, con una sierra, hacer un movimiento rápido, de arriba a abajo, como si se quisiera aserrar la placa. Con eso se puede observar que los granos de arena se reorganizan, en un instante, formando un dibujo, según la frecuencia de sonido producida. ¿Cómo pueden miles de granos inertes, eso es, sin vida, organizarse en una única composición, en un único patrón? ¿Cómo «sabe», cada grano, qué lugar preciso debe ocupar, para dar forma al dibujo? Un experimento un poco más complejo es poner un recipiente con líquido (Agua por ejemplo) encima de un altavoz. Así se consigue ver el dibujo en tres dimensiones. Si añadimos un espesante al agua y aumentamos la frecuencia del sonido que sale por el cono del altavoz, veremos formas que bien podremos confundir con esas formas que llamamos “seres vivos”.

La cimática es la ciencia que intenta comprender el principio de la vida, es decir, qué es aquello que al interactuar con materia inerte produce formas en movimiento. ¿Cuántas formas se pueden producir? ¿Cuán complejas pueden llegar a ser esas formas? ¿Podría ser nuestro mundo un simple experimento de cimática? ¿Podríamos serlo nosotros mismos?

La cimática es aquello a lo que se refería Tesla, cuando decía “Si quieres entender el universo piensa en energía, frecuencia y vibración”. Es “el verbo hecho carne” al que se refiere la Biblia. Es el “Om” de los budistas. Es el conocimiento más secreto, más oculto. Es la ciencia con la que la élite espera obtener un control total sobre la materia, sobre los cuerpos y también sobre las mentes, pues ¿Qué son las mentes sino emisiones de ondas, de frecuencias? (Alfa, beta, gamma, delta, thera, así las llaman). Es la posibilidad de alterar pensamientos, de infundir sentimientos, deseos, necesidades, y mucho más.

La geoingeniería, en general, no es más que un experimento de cimática a gran escala. Para manipular el clima necesitan espesar el aire (Y eso hacen, espolvoreando diferentes materias desde aviones) y aplicar al aire espesado una determinada frecuencia de sonido (Que no tiene por qué ser audible). Son los “chemtrails”, es HAARP, es el CERN, son «tantas antenas», es el «5G». Es la tan buscada “partícula de Dios”. Es el intento de generar una frecuencia que pueda oponerse a la frecuencia divina, de encontrar una voz que pueda suplantar, anular, la voz de Dios. Es la intención de cambiar lo natural por lo artificial, la creación por la fabricación. Es el Nuevo Orden Mundial. Es el futuro que nos están preparando, mientras nos mantienen entretenidos con Harry Potter y tantas fantasías más. Es la locura de unos hombres que pretenden destripar a Dios, desintegrarlo, reduciéndolo a partículas. Toda su alquimia no les ha servido para comprender que Dios es Amor, esa energía insuperable, a la que solo se puede acceder amando.

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4 Comentarios

  1. Me ha gustado mucho lo que ha descrito en este artículo, asi es , la creaciòn mas grandiosa que intentan emular, pero lo único que están consiguiendo es destrozarlo todo

  2. “Incluso el hombre iluminado queda el que es y no es más que su yo limitado ante Aquel que vive en él, cuya forma no posee fronteras discernibles, que le rodea por todas partes, profundo como los cimientos de la tierra extendido hasta el infinito como el cielo.”

    Carl-Gustav Jung. Respuesta a Job.

  3. Lo mejor es que la llave maestra, el amor, está en todas partes y en todo cuánto es y esta panda de psicópatas no se dan cuenta de que es una fuerza invencible, que también les creó a ellos. Qué hermoso su artículo.

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