Autopsia

La verdad es que no sabemos qué nos quedará por ver en este mundo pero, con lo que llevamos viendo hasta ahora, y sobre todo en estos dos últimos años, estamos completamente horrorizados. Y es como para estarlo conociendo noticias como la que hemos visto en medios estadounidenses.

David Saunders tenía 98 años y había decidido donar su cuerpo a la ciencia cuando falleció. Pero poco imaginaría este hombre que Med Ed Labs, una empresa de Las Vegas a la que había donado su cuerpo con la excusa de utilizarlo para una investigación médica y científica, lo utilizaría para ganar dinero con un espectáculo en el que la atracción principal fuera realizar una autopsia en un hotel al cuerpo de Saunders cobrando al público 500 dólares por la entrada. El espectáculo formaba parte de un evento llamado Exposición de rarezas y curiosidades, tal y como denuncia la cadena de televisión KING 5.

Pero por si esto fuera poco, la familia del fallecido tampoco sabía que con su cuerpo se iba a dar un espectáculo semejante y está indignada por la forma en la que “su cuerpo ha sido profanado sin su consentimiento” ya que el cuerpo fue utilizado en el hotel Portland Marriott “como la pieza central de una autopsia y disección en directo”.

El virus que está asolando este mundo no es ni mucho menos respiratorio. Las cabezas están muy, muy mal. Esas son las que tienen el verdadero virus.

 

COLABORA CON NOSOTROS CON PAYPAL

4 Comentarios

  1. Pobre, como le vejaron, profanaron, estafaron y engañaron, y el creyendo que por algo tan valioso y honorable como a la ciencia, la de verdad, no la basura de pseudociencia criminal que abunda hoy en día, y para muestra, un botón, D.E.P.

    Lo que había que hacer es meter a todas esas razas de bestias subhumanas en una isla aparte con sus iguales, y que hagan ahí su vida ideal entre “elles”, con cámaras, micrófonos y retrasmisión 24h sin censura. 100% de share, película y teatro psicopático 25h al día, y sus leyes, luchas y reality show brutal, brutal, y darles de sus propias medicinas.

    • Ojalá el cisma definitivo, con un reparto del territorio inviolable; es ya mi única fantasía utópica.
      Pero la historia es la historia de unos huyendo de los otros y los otros nunca permitiéndolo.

Comments are closed.