El pasado mes de julio empezamos a ver unas imágenes de cuba que no habíamos visto nunca de la isla, o por lo menos no nos habíamos enterado. El pueblo cubano harto después de décadas de dictadura comunista, salía a las calles a protestar y a intentar luchar por sus derechos. Todos vimos aquellas imágenes con la esperanza de que pudieran acabar provocando que ese magnífico pueblo consiguiera su ansiada libertad, pero finalmente el régimen criminal, que ahora preside Miguel Díaz-Canel, reprimió aquellas protestas con asesinatos, represión, terror y detenciones injustas e injustificadas.

Han pasado ya varios meses desde que todo aquello sucedió el silencio es total por parte de todos los medios de comunicación con la complicidad de todos los gobiernos y, por supuesto, de esta lamentable Iglesia que dirige Bergoglio desde el Vaticano que no es más que un cómplice criminal de esa dictadura asesina.

Hoy hemos recibido un correo electrónico que nos ha enviado una lectora en el que nos remitía una carta manuscrita de uno de esos presos políticos que han sido injustamente encarcelados después de las revueltas de julio.

Se trata de Yuslien Milián González, lleva detenido desde el pasado 11 de julio sin causa justificada alguna. Su esposa está embarazada de ocho meses, tiene 4 hijos, una niña de poco más de un año, un hijo de diez y dos hijastros. Yuslien denuncia que teme “por su vida”, o por lo que puedan acabar haciendo con él. Culpa, además, de lo que le pueda pasar al “gobierno” de Cuba, “a la fiscalía”, “a la seguridad del estado” y a todo el que tenga que ver con él “en esta prisión”. Dramático.