Los directores son el factor de éxito más importante de toda tu carrera. Las empresas en sí no te construyen, los directores sí. Si congenias con los tuyos, es fácil mantener conversaciones en las que puedes expresar tus opiniones, preocupaciones, ideas para mejorar el negocio o hacerles saber que estás dispuesto a dar el siguiente paso para impulsar tu carrera. Esto puede parecer obvio al principio, pero mucha gente olvida que sus jefes no están ahí sólo para darles órdenes; también tienen un gran conocimiento del sector del que te vendría bien aprender. Deberían convertirse en uno de tus mentores de confianza. En resumen, ¡asegúrate de que congenias con el tuyo!

Consejo #2: Trabaja como si ya tuvieras el ascenso.

Todos hemos oído esto antes, pero vamos a explicar cómo hacerlo realmente.

La pregunta clave que debes hacerte aquí es: ¿te limitas a cumplir los objetivos previstos para tu categoría salarial o haces algo más? Si es así, ¿cuánto más? ¿El trabajo extra que estás haciendo equivale realmente a un mayor valor para tu equipo?

Bien, ¿y si te has dado cuenta ahora de que no estás aportando tanto valor como te gustaría? Pues bien, sé tan comprometido, flexible y motivado como la persona que está por encima de ti. Obsérvalos, ¿qué están haciendo ellos que tú no estás haciendo actualmente? ¿Cuáles son tus estrategias en comparación con las suyas?

No tengas miedo de demostrar que estás muy motivado para pasar al siguiente nivel.

Consejo #3: Decide lo importante que es el dinero para ti.

Todo el mundo quiere ganar bien. Pero hazte esta pregunta: ¿hasta qué punto estás dispuesto a sacrificar las demás cosas de tu vida por lograr el éxito en el trabajo? ¿El éxito significa sólo la recompensa económica, o también otras cosas?

¿Cómo estás preparado para sacrificar el tiempo con la familia y los amigos en aras de tu carrera? Es posible que las personas importantes de nuestra vida no quieran estar siempre en segundo lugar respecto a nuestra carrera.

Es un hecho que los trabajos más creativos suelen estar peor pagados, es porque la gente los disfruta más, son mucho más competitivos para acceder a ellos. También hay menos consecuencias económicas directas, por lo que este tipo de funciones conllevan menos estrés. Si quieres ser más creativo, por ejemplo, es probable que ganes menos, pero si esto te hace más feliz, ¿es el camino correcto para ti?

Consejo #4: Realiza un trabajo que aproveche tus habilidades naturales.

“La mayoría de la gente cree que sabe para qué es buena. Suelen equivocarse”.

Esto es tristemente cierto. Los sistemas de educación primaria y secundaria de la mayoría de los países educan a todo el mundo a un nivel similar en una amplia gama de materias. No se centran en descubrir y cultivar tus talentos innatos. Encontrar “una carrera económicamente estable” es el principal objetivo que se nos plantea desde una edad temprana. Luego, cuando llegamos a nuestro primer trabajo (y en los siguientes), la atención se centra en el desarrollo de habilidades y en la formación específica necesaria para el puesto. La mayoría de las veces, nuestros talentos innatos permanecen con nosotros, pero no los utilizamos.

Puedes llegar a ser hábil en algo para lo que no tienes talento innato, pero lo más probable es que no seas feliz. Las personas inteligentes y muy motivadas suelen alcanzar el éxito en carreras muy solicitadas (derecho, finanzas, medicina, etc.) para las que pueden tener poca habilidad innata; pero es posible que no sean felices ni estén satisfechas con sus carreras.

Si desempeñas una función en la que no se utilizan tus talentos más fuertes, puedes acabar sintiéndote frustrado, aburrido o con exceso de trabajo; simplemente porque dependes de habilidades que has aprendido y que no están alineadas con tus talentos naturales. Necesitas trabajar en una función que se adapte a tu capacidad natural, no en una que vaya en contra de ella.

Puedes empezar por comprender cuáles son tus habilidades naturales. Para encontrarlas, fíjate en lo que te gusta y en lo que sabes que se te da bien resolver problemas. Son las mejores pistas. Usa el Gallop Strengths, es un gran comienzo, pero hay muchos otros libros similares de apoyo a las fortalezas. ¡Te deseamos lo mejor!

Además, una vez que conozcas tus habilidades naturales, refléjalas en tu CV. Consulta este post sobre cómo añadir tus habilidades a tu currículum.

Consejo #5: Sé humilde. Recuerda que todo el mundo empieza desde abajo, sabiendo poco.

Nadie espera que entres en un nuevo puesto sabiéndolo todo; en cada empresa el trabajo fluye de forma ligeramente diferente. Cada empresa tiene sus propios valores fundamentales, sus objetivos, con su “personalidad” y su cultura de trabajo. Resolver las cosas, bueno… es parte del viaje.

Ser humilde en el trabajo suele significar:

– reconocer que no tienes todas las respuestas en este momento, pero que “lo investigarás y te pondrás en contacto con la gente”.

– no ser tímido ni demasiado orgulloso para hacer preguntas o pedir ayuda

– escuchar antes de hablar y no rechazar las opiniones de los demás cuando quieres exponer las tuyas propias

– ser amable y agradecido con los demás (especialmente cuando te ayudan)

– ser un verdadero colaborador/jugador de equipo; no tener que presumir todo el tiempo de tus contribuciones al equipo, sino dar crédito a quien lo merece.

Suena complicado, pero merece totalmente la pena hacer el viaje.

 

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2 Comentarios

  1. Claro que si pero lo mejor de todo es empezar siendo encargado de la piscina y por enchufe que te metan en una buena empresa con la condición de ser un perro. Estos perros son los que menos curran pero siempre estan detrás de los trabajadores tocandoles los cojones, los tienen todas las grandes empresas. Ese es su trabajo como tienen mucho tiempo libre siempre tienen que andar tocando los cojones a los demás estudian la manera de como hacerte productivo o mejor dicho de tocarte los cojones al maximo.

  2. Bueno, si te hacen Secretario General de la PSOE, te regalan la licenciatura de economía y te hacen el doctorado unos ” NEGROS ” gratis.

    Y si te hacen presidente del PP, te aprueban más de la mitad de la carrera de derecho en un semestre en una Universidad privada después de haber sido expulsado de la Complutense por no haber aprobado nada.

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