¿Cuántos mensajes han visto ustedes en las redes sociales de personas famosas, o relativamente famosas, que se han hecho una foto vacunándose con algún mensaje en el que muestran su alegría por haberlo hecho? Estamos seguros que muchos y muchos de los que aparecían en esas fotos no están ahora entre nosotros.

Un poco más de suerte ha tenido la actriz australiana de 40 años residente en Londres, Melle Stewart, porque todavía sigue viva. Stewart se inoculó el pasado 24 de mayo con la primera dosis de AstraZeneca y publicaba una fotografía en sus redes sociales en la que decía: “Hoy es un día feliz”.

Pero lo que no podía ni imaginar es que sería el primer día de una larga pesadilla. Dos semanas después de esa primera dosis sufrió un derrame cerebral y tuvo que someterse a una cirugía de emergencia. Más tarde se le diagnosticó que padecía un síndrome de de trombosis-trombocitopenia. Pero lo peor llegó después, pasó tres semanas en coma y ahora está aprendiendo otra vez a hablar y a caminar.

Y por si todo esto no fuera suficiente, su situación económica ahora es también delicada y necesita ayuda para pagar todo el tratamiento que necesita para recuperarse. Su familia ha abierto una página de GoFundMe para intentar recaudar dinero y de esa forma poder conseguir ayudar a Stewart ya que necesita terapia de rehabilitación continua que incluyen fisioterapia, terapia ocupacional, del habla y psicológica. No esperen que vaya a ayudarle el estado o la propia AstraZeneca, recuerden que la vacunación es VOLUNTARIA y quien se deje inocular está asumiendo, voluntariamente, las consecuencias.

Seguimos viendo auténticos dramas provocados por las inoculaciones. Dramas de los que no hace eco ningún gran medio y por supuesto, ninguna televisión.

 

 

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10 Comentarios

  1. Mandádselo a la imbécil de la Barceló.

    En cuanto a todas estas cobayas, las que han exhibido su puñetera inoculación como una especie de bautismo catártico, demuestran que la mayoría de los covidianos son víctimas de una salvaje programación mental de secta.

  2. Ella no lo podía saber.
    Porque “No se podía saber”.

    Por eso se envenenó y contribuyó activamente para que otros se envenenar an.

    Quienes dan pena son los que se pincharon fijándose en el ejemplo de esta “feliz”.

    Bueno, no. Ellos tampoco.

  3. Tiene razón Oca. Son víctimas de una salvaje programación mental. No se sabe en que momento, situación, método utilizado(televisión) les ha entrado ese espíritu de gospel, que les ha modificado y anulado la mente . Esos predicadores que tanto pululan por los EEUU, deben saber mucho de ello, pues dirigen a sus feligreses, por dónde mejor les va para sus intereses, que no son otros que lo económicos y engorde de su ego. Si preguntáramos a esos seguidores de los predicadores, por qué tienen esa fe ciega en un individuo, que no deja de ser un charlatán de feria y por qué se sienten atraídos por sus palabras y les provoca una euforia mental, quizás sabríamos algo que desconocemos o no y a lo mejor llegábamos a la conclusión de que, esas personas tienen carencias afectivas y necesitan sentirse parte de un grupo homogéneo, conservando su círculo de confort y sobre todo, de que dirijan sus vidas por falta de personalidad y para ello no dudan en ser participes de cualquier movimiento, buscando la aceptación de la manada, aunque para ello, peligren sus vidas y las de sus allegados.

  4. Como cansa leer tanta tontería. No hay ninguna PANDEMIA, solo una PLAN-DEMIA. Y aquí seguimos dandole vueltas perico al torno. Si un subnormal se vacuna, porque lo cree necesario, ya sea de esta mierda, que no es una vacuna, o de la viruela, la difteria o del tétanos, que cargue con las consecuencias. NINGUNA VACUNA VALE PARA NADA. desde que se inventaron. Pero claro hay que investigar. Y queremos las cositas masticadas. PUES AHÍ ESTA TELE-CIRCO.

  5. La mayor parte de la gente es ignorante y además mal informada; solo viven preocupados por simplezas y olvidan lo importante. Ahora lo hemos podido ver bien.

  6. Después de haber hecho proselitismo del tratamiento génico experimental (vacuna falsa), tendríamos que saber cuántas personas se han inyectado como consecuencia de sus fotos y opiniones favorables a este engaño.
    Respuesta: KARMA.

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