Esos millones de “urbanistas” que van de ecologistas y de veganos por la vida, en muchas ocasiones no saben ni de lo que hablan y mucho más cuando pretenden dar lecciones a agricultores y ganaderos sobre asuntos en los que ellos sí que son grandes expertos.

Cuentan milongas y defienden historias que, a menudo, salen muy caras. Como están haciendo, por ejemplo, con el tema de la caza que está provocando una superpoblación de especies que pueden destrozar los cultivos de los agricultores, matar animales de ganaderos e incluso provocar accidentes de tráfico.

Pero ya cuando se ponen a hablar de alimentación y veganismo, a estos progres “sabelotodo” se les va la pinza por completo y encima lo exponen en público para hacer más el ridículo. Eso es lo que le ha sucedido a Jordi Évole en Twitter. Cuenta un regalo que le ha enviado Clara Lago, novia de Dani Rovira, puesto que, según dice Évole, Lago pretende que se haga vegano. Eso sí, con una buena publicidad de la marca de los productos que le ha enviado.

¿”Macarrones de remolacha”? A lo mejor es que Évole pensaba que los macarrones normales no eran veganos y se fabricaban matando a algún animal o algo así. Pero el caso es que tanto Évole, como la que le envía el regalo demuestran su absoluta ignorancia sobre el asunto y que lo que están haciendo es una ridícula “pose bienqueda” para ir a la moda.

Pero el asunto ya se lo aclara un agricultor, dando un buen repaso a estos dos ridículos: “Por si no lo sabíais, los macarrones vienen de una cosa que se llama trigo. Esa cosa llamada trigo, normalmente es de secano. La otra cosa llamada remolacha, es de regadío. Entonces los macarrones de remolacha, son menos sostenibles a la par que peores para el medioambiente”.

 

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3 Comentarios

  1. Jordi va al campo y ve con asombro que los pollos van corriendo crudos por ahí y sin dudarlo, pregunta ¿Como es la maquina que le pone las plumas?…

  2. No es mentira lo que voy a contar. Un colegio fue de “excursión” a una de esas cosas que llaman “Granja experimental”, para enseñar a los niños los animales domésticos, y hubo más de uno que no se creía que la leche provenía de las tetas de una vaca.
    El vídeo, recolectando los spaghetti del árbol, es para troncharse de la risa. Y no es moderno, así que…

  3. Es que la estupidez viene ya desde hace mucho.
    Ya había idiotas en blanco y negro.
    E incluso antes de la invención de la fotografía y del cine.

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